Estadio DeportivoHueco blanco

No pudo empezar peor un choque de trenes que se hizo largo: las mejores imágenes del duelo de colíderes

No pudo empezar peor un choque de trenes que se hizo largo: las mejores imágenes del duelo de colíderes
16
La acción del primer gol del partido. - UES

Canales respondió a la lesión tempranera de Fekir y el tanto de Vinicius liderando la reacción de un Betis que sufrió, aguantó y, cuando estaba mejor, encajó el 2-1 definitivo

Villa GómezVilla Gómez3 min lectura

La verdad es que fue reconocible el Real Betis en su visita al Santiago Bernabéu. Que no lo puede ganar todo ni lo va a hacer es una obviedad difícil de asimilar cuando las cosas van tan bien como a los verdiblancos en este arranque liguero. Incluso, habrá quien piense (aunque no lo verbalice) que, de perder, mejor hacerlo ante rivales que todavía están un punto o varios por encima de la escuadra heliopolitana, aunque en las tres primeras jornadas sólo hubo uno y por cuestiones de 'goal-average' general. Habrá tropiezos a lo largo de una campaña intensa y con cuatro competiciones por delante, pero la personalidad, el carácter y la confianza en el estilo de la plantilla bética, ya con todas sus armas a disposición del 'Ingeniero', deben aliarse con la ilusión para luchar por todo.

Claro que se echó de menos más 'punch', aunque no pudo empezar peor el duelo de colíderes para los intereses sevillanos. La lesión de Fekir a las primeras de cambio, el gol de Vinicius partiendo (justito, justito, parece que en línea) a la espalda de los centrales... Había que tener orgullo y fe para contestar. Y lo hicieron los de Manuel Pellegrini en una acción de pillo de Álex Moreno, casi la única en que se vio para bien al lateral catalán, y de Borja Iglesias, sin ocasiones casi de gol pero fenomenal de espaldas ante Militao y Alaba. Sergio Canales se echó el equipo a la espalda después del empate, aunque la recta final del primer tiempo y el arranque de la segunda depararon sufrimiento. Ahí, emergió la figura de Luiz Felipe. Y también de Rui Silva. El brasileño se lució en cruces providenciales y el portugués realizó 2-3 intervenciones de mérito para mantener en pie a los suyos ante el arreón merengue.

La potencia y la velocidad de circulación hicieron daño por dentro, con Guido Rodríguez y Andrés Guardado multiplicándose para tapar los huecos, amén de otros compañeros ayudando en las coberturas por la facilidad con que el conjunto de Ancelotti asustaba en sus transiciones. Pero se rehizo el Betis y acosó el área de Courtois. Sin grandes oportunidades, pero dando la sensación de tener el toro por los cuernos y de que el 1-2 no era ni mucho menos una utopía. Sin embargo, la entrada de Fede Valverde desordenó a la contención verdiblanca por la facilidad del uruguayo para meterse por dentro, para ocupar espacios y superar líneas. Suya fue la asistencia a Rodrygo en el 2-1 a la postre definitivo, que pilló ya cansados a los visitantes. Lo intentaron, claro, mejorando con los cambios, pero fue imposible.