Experto en análisis deportivo avanza quién ganará en el Mundial: "Deschamps reúne todos los ingredientes de la receta mágica"
El analista deportivo Adrián Rodriguez destaca en ESTADIO Deportivo la profundidad de la plantilla francesa, señala a Países Bajos como principal alternativa al título, después de Francia, y sitúa a Noruega entre las posibles sorpresas del campeonato; dejando a España en duda sobre su rendimiento al señalar que el equipo se muestra incómodo ante rivales grandes

InfantinoIMAGO
El Mundial 2026 sigue avanzando y van llegando las rondas decisivas donde ya se pueden empezar a definir las primeras conclusiones obvias sobre cada selección, y a especular sobre quién podría ser la siguiente ganadora.
Aunque las eliminatorias siempre dejan margen para las sorpresas, hay selecciones que han conseguido transmitir mejores sensaciones que otras durante la fase inicial del torneo.
Sin embargo, mientras los aficionados generan sus pronósticos a partir de número de goles o victorias y derrotas, Adrián Rodríguez Villaroel analiza el torneo con una visión diferente. El especialista en análisis deportivo se centra en estadísticas, comportamientos tácticos, profundidad de plantilla y rendimientos; y después de estudiar todo esto sobre la competición, hasta el momento, tiene una opinión muy clara de quién será el equipo que tiene más opciones de proclamarse campeón del mundo.
Para él, Francia ha sido, hasta ahora, la selección más convincente del campeonato. Más allá de los resultados obtenidos, considera que el equipo dirigido por Deschamps reúne todos los ingredientes de la receta mágica para ganar el Mundial: talento individual, equilibrio colectivo, experiencia en otros escenarios donde hay presión sobre el jugador y profundidad en la plantilla.

"Francia es la selección más completa que hemos visto hasta ahora"
Los últimos partidos del combinado francés han reforzado una candidatura que ya aparecía entre las favoritas antes del inicio del torneo. Sin embargo, para Rodríguez Villarroel la clave no está solo en la calidad de nombres como Kylian Mbappé, sino en la cantidad de recursos que tiene el seleccionador para cambiar los partidos sin que el equipo pierda nivel.
En un Mundial donde el desgaste físico empieza a ser importante, disponer de futbolistas como Dembélé, Olise, Doué, Barcola, Cherki, Thuram o Mateta permite mantener un nivel competitivo constante aunque haya rotaciones.
El analista ha dejado claro que Francia estas dos primeras jornadas ha sido el más solido e imponente, ha superado rivales de calidad tanto en ataque como en defensa, ha ganado claridad y ha mostrado un nivel individual y colectivo. Además, deja claro que Francia no baja el ritmo aún liderando su grupo, algo que sí han hecho otras selecciones y que les ha costado puntos frente a rivales de menos calidad.
"Si alguien puede discutirle el título a Francia, ese equipo es Países Bajos"
Aunque sitúa a Francia como principal favorita, Rodríguez Villarroel también encuentra argumentos suficientes para considerar a Países Bajos como una selección que puede poner en aprietos a Francia.
Aunque hay selecciones que pueden ser optimas a ese titulo tiene boquetes que no son de una futura ganadora. En el caso de Argentina, pese a los buenos resultados obtenidos hasta ahora, cree que gran parte de su rendimiento depende de la influencia de Lionel Messi.
La estrella de Argentina está haciendo partidos que se notan desde el primer minuto: aparece en los momentos clave, resuelve jugadas complicadas y, casi sin querer, hace que el resto del equipo juegue más suelto y con más confianza. Cuando él está enchufado, todo el grupo parece funcionar mejor, como si les quitara presión a los demás y les diera un extra de tranquilidad.
Aun así, también hay que ser realistas. Por ahora le ha tocado enfrentarse a rivales que no siempre aprietan al máximo, así que la verdadera prueba será ver cómo responde cuando el nivel suba de verdad y los partidos se pongan más duros. Ahí es donde se va a ver si ese impacto se mantiene o si Argentina necesita algo más para sostenerse arriba.

España y Portugal también han mejorado su imagen tras los discretos empates de la primera jornada gracias a sus contundentes victorias posteriores. Sin embargo, Rodríguez Villarroel detecta una debilidad compartida.
Ambas selecciones suelen sentirse incómodas ante rivales que defienden con bloques bajos y acumulan jugadores cerca de su área, provocando largos periodos de posesión estéril y escasa profundidad. En cambio, cuando encuentran equipos más abiertos, son capaces de desplegar todo su potencial ofensivo. Por ello, considera que los duelos ante Uruguay y Colombia serán una prueba determinante para medir sus verdaderas aspiraciones.
Las dudas también alcanzan a Inglaterra y Brasil. A pesar de la calidad de sus plantillas, el especialista percibe una excesiva dependencia de Harry Kane y Vinícius Júnior, respectivamente. Además, entiende que, a diferencia de Argentina, ingleses y brasileños todavía no muestran un funcionamiento colectivo lo suficientemente sólido como para competir con garantías frente a selecciones físicas y técnicamente bien trabajadas.
En cambio, la selección neerlandesa ha sido una de las más regulares del campeonato y ha mostrado un equilibrio que pocas selecciones han conseguido alcanzar. Con Virgil van Dijk liderando la defensa y un bloque organizadp, los neerlandeses han sabido combinar seguridad defensiva y velocidad ofensiva.
Para el analista, lo que hace realmente peligroso a Países Bajos es que sabe adaptarse a cualquier tipo de partido. No se descompone si el rival aprieta, ni se vuelve loco si tiene que llevar la iniciativa. Siempre encuentra la forma de competir, y eso en un torneo así vale oro.
Además, destaca algo que no siempre se ve a simple vista: su cabeza. Es un equipo muy ordenado, que casi nunca se desconecta ni pierde el control del partido. No se complica, no se desarma y mantiene la calma incluso cuando el encuentro se pone feo. En competiciones cortas, donde un error tonto te manda para casa, eso marca una diferencia enorme.

En comparación con otras selecciones, el analista lo tiene claro: Francia destaca sobre todo por su delantera, Portugal brilla en el medio del campo, Inglaterra tiene su mayor peligro arriba y Argentina depende mucho de la zona de creación. En cambio, Países Bajos no tiene una sola línea que sobresalga por encima del resto, porque todo está bastante parejo.
"Noruega puede convertirse en la gran revelación del Mundial"
Más allá de los favoritos habituales, el campeonato también está dejando varias selecciones capaces de alterar los pronósticos iniciales. Entre ellas destaca Noruega, aunque no es la única.
El extraordinario nivel de Erling Haaland y el crecimiento del bloque escandinavo han situado a la selección noruega como una de las grandes historias emergentes del campeonato. Sin embargo, el panorama general obliga a matizar expectativas: aunque Noruega no parte como candidata directa al título, sí cuenta con potencial suficiente para alcanzar rondas históricas y sorprender a rivales con mayor tradición mundialista.
Junto a Noruega también aparece Colombia como uno de los equipos que más ha impresionado desde el punto de vista táctico. Su presión adelantada, la agresividad en la recuperación y la velocidad en las transiciones han convertido al conjunto cafetero en una de las propuestas más intensas y atractivas del torneo.
Un cambio en las proyecciones iniciales
Sus pronósticos previos al inicio del campeonato situaban unas semifinales compuestas por Francia, Países Bajos o España, junto a Portugal e Inglaterra. Sin embargo, estas primeras jornadas han demostrado que, en un mal día, prácticamente cualquiera de estas selecciones puede quedar expuesta y fallar.
De ese grupo, la única que mantiene el potencial intacto es Francia, que sigue transmitiendo una sensación de solidez y profundidad difícil de igualar. A partir de ahí, la visión se ha ampliado: ahora aparecen como aspirantes reales selecciones como Argentina, Noruega, Marruecos y Colombia para alcanzar instancias decisivas. En un torneo a partido único, nada es definitivo, y los márgenes entre favoritos y sorpresas se reducen considerablemente.
Por el contrario, selecciones como Brasil y Alemania, pese a su peso histórico y su nombre, no entraban en sus candidatos iniciales. A Brasil le cuesta imponer su estilo cuando se enfrenta a rivales que le compiten de tú a tú o incluso le disputan el control del partido, llegando en ocasiones a desaparecer del encuentro. En cuanto a Alemania, aunque los resultados la están acompañando, no transmite la presencia de futbolistas capaces de resolver partidos muy igualados, como ya se ha visto en encuentros donde victorias como la lograda ante Costa de Marfil han llegado con sufrimiento y en los minutos finales.
Sistemas tácticos y tendencia del torneo
En lo táctico, hay dos esquemas que están dominando el torneo: el 4-4-2 y el 4-2-3-1.
El primero está funcionando muy bien en equipos que buscan orden y equilibrio, como Argentina o la propia Noruega. El segundo es más habitual en selecciones de mayor peso, con Francia, Portugal, Colombia, Alemania, Estados Unidos o Costa de Marfil apostando por él con distintos matices, pero casi siempre con intención ofensiva.
Lo que se repite en casi todos los casos es una idea clara: las selecciones que juegan con cuatro defensas y dos mediocentros por delante están encontrando más estabilidad. Ese equilibrio les permite liberar a los jugadores de ataque y darles más libertad para generar peligro, algo clave en un torneo donde los detalles deciden absolutamente todo.
Favoritos, finalistas y revelación
Si por él fuera el titulo de campeón se lo otorgaría actualmente a Francia, que ha sido la selección que mejores sensaciones ha dejado en lo que va de torneo por regularidad, profundidad de plantilla y capacidad competitiva.
El segundo puesto, es decir, el de finalista, sería para Portugal. Tras un inicio con dudas, el equipo ha reaccionado con fuerza, y las críticas hacia figuras como Cristiano Ronaldo y otros jugadores clave parecen haber actuado como punto de inflexión. En su última actuación se ha visto a una selección más unida, más comprometida colectivamente y con menos dependencia de egos individuales. Si mantienen este nivel, tienen argumentos suficientes para llegar a la final.
En cuanto a la revelación, aunque selecciones como Cabo Verde han sorprendido en fase de grupos, su techo competitivo parece limitado en rondas más avanzadas. Por ello, la gran apuesta sigue siendo Noruega. Con un Haaland en estado de forma dominante y un equipo cada vez más competitivo, el combinado escandinavo puede aspirar, como mínimo, a unos cuartos de final históricos.
Turquía: dominio sin premio y una eliminación injusta en el marcador
Sin lugar a dudas, una de las selecciones que mejor ha jugado sin que los resultados lo reflejen es Turquía.
El equipo ha mostrado un modelo colectivo muy bien trabajado, con una propuesta ofensiva rica en variantes: circulación por dentro con pases entre líneas, amplitud por bandas mediante triangulaciones constantes y desbordes que terminan en centros tanto al área como a zonas más retrasadas, además de una disposición clara a probar suerte con disparos de media y larga distancia.

Más allá de la impresión visual, los datos respaldan esa sensación de dominio: en sus dos encuentros registró más del 70% de posesión media, alrededor de 30 remates por partido y cerca del 80% de sus pases se produjeron en el último tercio del campo, evidenciando un control territorial absoluto. Incluso logró encerrar a selecciones como Australia y especialmente Paraguay en su propio campo durante largos tramos.
Sin embargo, el gran problema fue la falta de eficacia.
Pese a ese dominio aplastante, Turquía no consiguió marcar ni un solo gol en todo el torneo, perdiendo ambos partidos y quedando eliminada de forma prematura. Una despedida que, por lo visto en el juego, deja una sensación clara de decepción, ya que el rendimiento colectivo parecía suficiente como para aspirar, al menos, a los octavos de final.