Coke Andújar, copropietario del Atlético Sanluqueño, protagoniza un incidente que agrava la inestabilidad del club
Un grave incidente en los vestuarios ha destapado la crisis interna del Atlético Sanluqueño, marcada por tensión, reproches y decisiones polémicas en plena temporada

Coke, dueño del Atlético Sanluqueño, envuelto en la polémicaAtlético Sanluqueño
El Atlético Sanluqueño vive uno de los momentos más delicados de su historia reciente tras un grave incidente ocurrido en los vestuarios durante el partido ante el Antequera, correspondiente a la jornada 21 del Grupo 2 de Primera Federación. Una información de ABC cuenta lo sucedido, lo ha generado un profundo malestar en el entorno del club y ha obligado incluso a la intervención policial.
Un descanso que terminó en escándalo
El encuentro, disputado en el estadio El Maulí, llegaba al descanso con el conjunto gaditano por detrás en el marcador (1-0). Fue entonces cuando la tensión estalló. Según diversas fuentes presenciales, el consejero delegado del club, el exfutbolista Coke Andújar, irrumpió en el vestuario visiblemente alterado, recriminando duramente la actitud de varios jugadores.
Las críticas se dirigieron especialmente a Javi Feria y Dani Satoca, a quienes acusó de falta de compromiso y de no respetar el escudo. La discusión fue subiendo de tono hasta el punto de producirse contacto físico, una situación que obligó a intervenir a miembros de seguridad y posteriormente a la policía.

El caso Satoca y la intervención policial
El episodio más grave se produjo con Dani Satoca, quien había sido sustituido en la segunda parte tras recibir un golpe en la cabeza que lo dejó visiblemente mareado. Al dirigirse al vestuario para recuperarse, se encontró nuevamente con Andújar, acompañado por un directivo del club.
Según los testimonios, el jugador fue agarrado del cuello, presentando posteriormente marcas visibles. Ante la gravedad de los hechos, los agentes presentes tomaron nota de lo ocurrido y elaboraron un parte de lesiones, dejando abierta la posibilidad de una denuncia formal.
Disculpas posteriores y reacción del vestuario
Finalizado el encuentro —que concluyó con derrota por 2-0—, Coke Andújar pidió disculpas a los futbolistas implicados, reconociendo que había perdido el control en un momento de tensión. Por ahora, no consta denuncia oficial, aunque la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) ha sido informada y sigue el caso de cerca.
Mientras tanto, el futuro de algunos jugadores continúa en el aire. Satoca, que llegó esta temporada procedente del Yeclano, sigue a la espera de resolver su salida del club. Javi Feria, por su parte, ya ha firmado con el Xerez DFC.
Una crisis que viene de lejos
Este incidente no es un hecho aislado. A mediados de enero, el presidente del club, Juan Cala, comunicó a la plantilla una drástica decisión: debido a la pérdida de patrocinadores y la caída de ingresos, el club no podía sostener los salarios actuales y animó a los jugadores a buscar una salida antes del cierre del mercado. Incluso se llegó a plantear la posibilidad de un ERE.

La estrategia pasaría por reducir costes y apostar por futbolistas cedidos, principalmente procedentes del Cádiz CF, lo que ha generado suspicacias y críticas tanto dentro como fuera del vestuario.
Salidas forzadas y malestar generalizado
Varios futbolistas han denunciado presiones para abandonar el club, dificultades para negociar su marcha y problemas con el pago de salarios. Algunos aseguran haber salido sin cobrar íntegramente el mes de enero, mientras que a otros se les han impuesto condiciones económicas inesperadas para facilitar su traspaso.
Jugadores como Zequi Díaz o Adrián Castellano han reconocido públicamente su decepción con la gestión deportiva, lamentando un clima de inestabilidad que ha deteriorado la imagen de una entidad histórica del fútbol andaluz.
De la estabilidad a la incertidumbre
Cabe recordar que en 2022, Juan Cala y Coke Andújar adquirieron el club con el objetivo de sanearlo económicamente y convertirlo en Sociedad Anónima Deportiva (SAD). En sus primeros años lograron resolver deudas importantes y estabilizar la institución. Sin embargo, los últimos acontecimientos reflejan una gestión cada vez más cuestionada.