30 aniversario

La reflexión de Carlos Carbonell 'Tropi', el exfutbolista que tiene 14 pisos con 31 años: "Compra tu primer inmueble cuanto antes"

Tropi colgó las botas antes de lo previsto por culpa de las lesiones, pero supo preparar su futuro lejos de los terrenos de juego. Tras apostar desde muy joven por la inversión inmobiliaria, hoy ayuda a otros futbolistas a gestionar su dinero. En una entrevista con ESTADIO Deportivo explica cómo empezó todo y lanza un mensaje claro a las nuevas generaciones

José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero 15 min lecturaSin comentarios

Carlos Carbonell, conocido futbolísticamente como Tropi, pasó por las canteras del Valencia y el Atlético de Madrid, jugó en el Recreativo de Huelva y también tuvo una experiencia en Chipre. Las lesiones precipitaron su retirada, pero su apuesta por la inversión inmobiliaria le permitió abrir una nueva etapa profesional. Ahora, con una empresa que ayuda a futbolistas a invertir, defiende la importancia de la educación financiera desde los primeros años de carrera.

- Has vivido el fútbol desde dentro y tuviste que retirarte antes de lo previsto por las lesiones. Sin embargo, supiste aprovechar el dinero que ganabas como futbolista para construir un futuro profesional fuera del terreno de juego. ¿Cómo empezó todo?Al final, obviamente, cuando eres pequeño, cuando eres un futbolista joven, tienes 18-19 años y empiezas a ganar dinero, nadie te habla de qué hacer con él. Yo lo considero un problema grave porque, cuando el futbolista está en esa etapa, quizás sea el momento más importante para poder ayudarle financieramente y orientarle un poco sobre qué hacer con ese dinero. No porque se vaya a quedar sin él, porque puede que llegues a ser futbolista profesional en Primera División, jugador de Champions y ganes mucho dinero, pero la realidad es que eso lo consigue un porcentaje muy bajo de los futbolistas.

La mayoría de los que hemos sido futbolistas podemos tocar Primera, estar en Segunda o en Primera RFEF, dar vueltas por España jugando y ganando un buen salario. Pero, con suerte, vas a llegar hasta los 35 años ganando ese salario y nadie te garantiza que tengas una lesión, como me pasó a mí, o cualquier otro problema y dejes de ingresar durante un año o te baje mucho el salario de repente. Es una profesión muy inestable y, como te digo, con 18-19 años lo ideal es que alguien te asesore bien y sepas desde el primer momento qué plan y qué estrategia llevar. En mi caso, fue un poco mi madre la que me dijo: "Oye, con este dinero que estás ganando vamos a ir a comprar un inmueble". Y ahí empecé a ver que tenía mucho sentido esta modalidad de inversión para mí como deportista, porque era algo que me iba a reportar rentas el día de mañana.

Uno de los mayores problemas que tiene el futbolista cuando deja de jugar es que deja de tener un flujo de caja al nivel del que tenía. Tener ese flujo de caja, esos ingresos recurrentes mensualmente, fue lo que me pareció interesante y por eso decidí seguir por aquí.

- ¿Es importante encontrar a alguien que te asesore?

Por supuesto. Yo soy un afortunado de poder tener a mi madre, que sí que tuvo un poco de lucidez en ese sentido, pero normalmente, cuando llegas a esos niveles y empiezas a ganar dinero muy joven, las personas de tu alrededor piensan erróneamente que vas a llegar a lo más alto, que vas a ganar millones y que las migajas que puedas estar ganando los primeros años tampoco tienen mucha importancia.Al final, si el chaval se gasta el dinero en un coche o en determinados lujos innecesarios para esas edades, pues oye, ya está. Ya ganará más millones, ya se comprará más adelante la casa, ya invertirá en fondos, en inmuebles o lo que sea. Es un error pensar así porque nunca sabes. En esta profesión, ya sea el fútbol o cualquier otro deporte, te puede pasar cualquier cosa en cualquier momento: una lesión, un descenso que te sitúe muy mal deportivamente, un año que no juegues, un entrenador que no confíe en ti, que te vayas al extranjero y te salga mal... Hay mucha incertidumbre y muchas cosas que te pueden pasar.

- En tu caso, has apostado por la inversión inmobiliaria. Sin embargo, ahora mismo el mercado de la vivienda está como está. ¿Un futbolista que quiera labrarse un futuro puede hacerlo de la misma manera que tú o ahora es más difícil?

Si hablamos de números, es verdad que sería más difícil porque yo cogí un momento quizá no tan bueno en cuanto a oportunidades, aunque la gente se piense que no las hay. Sí que las hay, pero es verdad que los precios están mucho más bajos y el recorrido que llevo me ha permitido escalar muy rápido, por lo que han subido de valor los pisos que compré hace ocho o nueve años.

A día de hoy se puede seguir invirtiendo, por supuesto. Obviamente, la gente tiene la noción de que los precios están muy caros, pero lo que intento enseñar a los futbolistas que invierten conmigo es que esto es a largo plazo. Tú no puedes ir mirando el precio del inmueble a día de hoy y tener miedo a que de aquí a cinco años baje. Tienes que pensar que va a ser un activo que vas a tener durante 30 o 40 años, y ya te garantizo yo que dentro de ese tiempo va a valer más de lo que lo has comprado.

El objetivo tampoco es especular con el precio y decir: «A ver si compro y sube de precio». No. El objetivo es obtener rentas el día de mañana, tener un inquilino y que el piso se compre con deuda, es decir, con hipoteca. Que esa hipoteca se pague con el alquiler, que sobre siempre un remanente todos los meses y que, a largo plazo, puedas terminar de pagarla. Después, durante el resto de la vida de ese inmueble, podrás disfrutar de sus rentas. Evidentemente, hay oportunidades. De hecho, nosotros tenemos una empresa con la que trabajamos con futbolistas para conseguirles esas oportunidades. Y vaya que sí las encontramos.

- ¿Hay más conciencia hoy en día dentro del mundo del fútbol sobre la importancia de invertir y planificar el futuro?

Falta mucha educación financiera, no solo entre los futbolistas, sino también en el público general. Sí que pienso que las redes sociales tienen algo bueno y es que te acercan a cosas como esta. Veo tanto en la población general como en los futbolistas que están un poco más interesados en el mundo de la inversión. Dicho esto, no te sabría decir si ha habido un repunte de futbolistas que ahora quieran invertir más en el sector inmobiliario. Yo estoy sesgado porque a mi empresa me viene gente interesada en ello, pero tendría que meterme ahora dentro de un vestuario para decirte si veo que mis compañeros invierten más o menos, o si están más preocupados.

- Cuando empezaste a invertir, ¿era algo extraño dentro de los vestuarios o era una práctica habitual?

Era completamente raro y anómalo. En los vestuarios en los que he estado, igual éramos una o dos personas de toda la plantilla, de 25 jugadores, los únicos que a lo mejor invertíamos en vivienda. Es verdad que otros podían invertir en fondos o jugar un poco más, aunque no tuvieran el conocimiento. Quizá se rodeaban de gestores que les ayudaban de otra manera. Pero el porcentaje de una plantilla de 25 jugadores que se preocupa por invertir su dinero, ya sea en inmuebles o en lo que sea, puede ser de un 10 o un 15 por ciento.

- ¿Qué te parece la nueva ley de vivienda?

Ha traído mucha controversia y también ha generado mucho ruido mediático y en las calles, por lo que se habla más de este asunto. No deja de ser una medida que perjudica un poco a aquellas personas que no alquilan su vivienda como residencia habitual del inquilino y hacen contratos temporales o de alquiler vacacional, tipo Airbnb y demás.

En mi caso, como tanto yo como todos mis clientes, siempre compramos para hacer alquiler tradicional, no nos perjudica demasiado. Es verdad que puede perjudicarnos en el sentido de que, si algún contrato iba a vencer ahora, a lo mejor no puedes cancelarlo y tiene que prorrogarse dos años más, o se protege un poco más a los vulnerables. Pero tampoco creo que esa medida haya sido muy beneficiosa para ellos. Ya era muy beneficioso antes para el público vulnerable. Si alguien es vulnerable y se me queda en el piso, yo no puedo echarlo.

Como siempre digo, esas medidas, más que proteger al vulnerable, pienso que lo desprotegen porque, si ahora mismo se me queda un inmueble vacío y lo tengo que alquilar, voy a poner mucho el ojo en quién puede ser una persona vulnerable. Aunque eso nunca se puede saber a ciencia cierta, voy a fijarme mucho en ello. Pienso que, como medidas para frenar un poco el precio, puede que sirvan, pero tengo muchas dudas al respecto. Sin duda, es un parche a corto plazo que no va a solucionar el problema grave, que es que falta mucha oferta de pisos. Hasta que no se solucione eso, que no va a ser a corto plazo, no va a poder bajar el precio de la vivienda. Es un drama porque yo no veo políticos en este país que quieran afrontar ese tipo de medidas y tomar decisiones a medio y largo plazo. Normalmente, nos movemos en el cortoplacismo cuando se habla de política y es muy lamentable porque ellos lo que quieren es conseguir votos y no les interesa otra cosa que eso.

- Para terminar, ¿qué mensaje le darías a un futbolista que está empezando, quizá en juveniles, y ve que tiene progresión y futuro?

A ver, igual le lanzaría un mensaje muy drástico, pero le diría que, siendo juvenil, ya se ponga a ahorrar como un loco y que compre su primer inmueble cuanto antes, porque esto se va a poner bastante complicado para todo el mundo. Pensamos que ya lo está, pero no tenemos ni idea de lo que es estar complicado.

De hecho, justo hablaba hace un par de días con un excompañero que es sueco y se ha vuelto a vivir a Estocolmo. Me decía que alquilar un piso allí es imposible, pero imposible de verdad. No es como aquí en España, que si haces un esfuerzo económico y te vas un poco lejos de la ciudad o de la capital, puedes encontrar algo. Allí hay una lista de espera de dos años para entrar en viviendas y el Gobierno lleva el control de esa lista porque hay una escasez brutal.

Nos pensamos que lo de España es un drama, y te digo yo que están mucho peor en otros países, pese a que aquí estamos mal. Es un problema grave porque la subida ha sido tan grande que nadie se esperaba esto y no estábamos preparados. Por eso le diría que cuanto antes empezase a ahorrar como un loco, que se olvidase de coches y de joyas, aunque puedan ser una buena inversión, no creo que sea el momento para un chaval joven, que dejase de despilfarrar en fiestas, ropa y cosas innecesarias. Y que sea consciente de que su carrera, con suerte, va a durar hasta los 35 años, y que la mayoría de los juveniles ni siquiera llegan. Recuerdo mi etapa de juvenil en el Valencia: de una plantilla de 25 jugadores, a lo mejor hemos vivido del fútbol seis o siete. Y digo vivido, que no es lo mismo que tocar el fútbol profesional; algunos han jugado en Segunda y han podido vivir de ello.

Tiene que ser consciente de que a lo mejor puede estar ganando dinero, pero que puede quedarse en nada. Todo lo que ahorre al principio de su carrera y consiga invertir va a generar un efecto bola de nieve con el interés compuesto, que le ayudará el día de mañana a retirarse cuando quiera y no cuando se vea obligado. No se trata de seguir jugando al fútbol de manera forzosa, llevando al límite tu físico cuando, desde mi punto de vista, no interesa. Hay mucha vida por delante y no puedes alargar tu carrera mendigando dinero durante toda tu trayectoria a costa de tu físico.