Encrucijada Diego Conde: la elección de Iñigo Pérez en portería marcará su futuro con dos clubes al acecho
El portero espera mayor protagonismo en la rotación por parte de su nuevo entrenador mientras valora el interés de otros clubes de Primera que podrían asegurarle los minutos que no tendría en La Cerámica; el nuevo entrenador groguet tendrá que ser franco con el meta madrileño si pretende que siga siendo la tercera elección

Diego Conde quiere tener más protagonismo la próxima temporada. Imago
La llegada de Iñigo Pérez al banquillo del Villarreal no solo abre una nueva etapa deportiva en La Cerámica, sino que también activa decisiones importantes en la planificación de la plantilla. Una de las más delicadas se sitúa bajo palos. El futuro de Diego Conde, que en principio parte como tercer portero en la rotación, está directamente condicionado a los planes que el nuevo técnico trace para la portería amarilla.
El guardameta madrileño, con contrato en vigor y una situación de salida latente en el mercado, es uno de los metas que sigue de cerca el Sevilla FC, aunque su destino dependerá en gran medida del rol que finalmente le asigne el entrenador navarro en este nuevo proyecto.
La portería, muy abierta en La Cerámica
El Villarreal encara la pretemporada con tres porteros en nómina y una situación completamente abierta. Luiz Júnior, Arnau Tenas y el propio Diego Conde parten en igualdad de condiciones en la evaluación inicial del cuerpo técnico, aunque la jerarquía definitiva aún no está definida.
La llegada de Íñigo Pérez supone un punto de inflexión. El entrenador deberá establecer no solo el guardameta titular, sino también el orden real de la competencia interna, un factor que será clave para determinar el futuro inmediato de Conde en el club.
El ex del Rayo Vallecano tiene ante sí la tarea de construir un modelo de portería estable en un equipo que volverá a competir en Champions League, lo que obliga a mantener una rotación fiable y con garantías.

Conde, sin continuidad y con mercado activo
El caso de Diego Conde viene marcado por la falta de protagonismo. El curso anterior apenas dispuso de oportunidades y su rol secundario bajo la anterior dirección técnica dejó claro que no entraba en los planes prioritarios.
Con contrato hasta 2029, el guardameta de 27 años no quiere repetir un año en el ostracismo y busca minutos de manera urgente en un proyecto que le permita relanzar su carrera en LaLiga. Su perfil sigue generando mucho interés en el mercado nacional.
En el Villarreal no existe una postura cerrada respecto a su salida. La entidad está abierta a valorar una cesión o incluso un traspaso si las condiciones encajan con la planificación deportiva, aunque todo queda supeditado a la decisión del nuevo entrenador.
El Sevilla FC, muy atento al movimiento
El Sevilla FC es uno de los clubes que más interés ha mostrado en su situación. La portería nervionense atraviesa un proceso de reconstrucción tras las salidas de Nyland y Vlachodimos, lo que ha dejado a la entidad sin un guardameta con ficha profesional definida a día de hoy.
En ese contexto, Diego Conde aparece como una opción prioritaria dentro de la agenda deportiva del club hispalense, que ya lo venía siguiendo desde etapas anteriores de planificación. Según informa ABC de Sevilla, los informes favorables sobre el portero madrileño se mantienen activos en la dirección deportiva sevillista. La ciudad hispalense se destaca como un destino idóneo para el entorno del portero. Su mujer es natural de Cádiz y conoce a la perfección la zona.
La prioridad inicial de la planta noble es intentar una cesión, aunque no se descarta un traspaso económico. Su fichaje no requeriría un gran desembolso y dejaría encarrilada la reestructuración. El problema para Nervión es que no está solo en la carrera. El Celta de Vigo también ha irrumpido con fuerza en la operación, lo que convierte el escenario en un pulso directo entre dos clubes con necesidades similares bajo palos.
Íñigo Pérez, clave en la decisión
El futuro de Conde en el Villarreal depende ahora de un factor interno: la jerarquía que imponga Íñigo Pérez en la portería. Si el madrileño queda relegado al tercer escalón, su salida ganaría fuerza de manera inmediata y el Sevilla podría acelerar su incorporación. Sin embargo, si el técnico decide integrarlo en la rotación o darle un rol competitivo real, la operación se complicaría de forma notable, cerrando la puerta a una salida a corto plazo.

El Villarreal no contempla una postura rígida. La buena relación con el Sevilla y la disposición a negociar fórmulas flexibles, como cesiones o acuerdos con variables, mantienen las conversaciones abiertas y fluidas.
Un mercado condicionado por el tiempo
El caso de Diego Conde refleja a la perfección el tipo de operaciones que marcarán el verano en LaLiga: perfiles con experiencia, margen de crecimiento y situaciones contractuales largas pero condicionadas por la falta de minutos.
En La Cerámica, el portero espera una decisión clave de su nuevo entrenador. En Nervión, aguardan movimientos para reconstruir una portería sin piezas definidas. Y en Vigo, observan atentos una oportunidad de mercado que puede activarse en cualquier momento. El juego está abierto.