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Freeman, del ostracismo con Marcelino a estrella en el Mundial: "Muchos no me conocían"

El lateral estadounidense explica por qué su actuación en la cita internacional ha elevado las expectativas a su regreso al conjunto amarillo y analiza el proceso de adaptación a una competición como LaLiga, la cual considera entre las mejores del mundo

Freeman, del ostracismo con Marcelino a estrella en el Mundial: "Muchos no me conocían"

Alex Freeman admite que el Mundial fue un punto de inflexión en su carrera. Imago

José Manuel CanoJosé Manuel Cano 5 min lecturaSin comentarios

Alex Freeman tuvo un papel secundario y casi residual en el Villarreal CF del pasado curso. A las órdenes de Marcelino, el futbolista americano tuvo que esperar una oportunidad y vivir un proceso de adaptación a un fútbol completamente diferente al que conocía en Estados Unidos. Sin embargo, todo cambió en el Mundial disputado en su país.

El lateral aprovechó este grandísimo escaparate con la selección estadounidense para ganar protagonismo y regresar a La Cerámica en otra consideración. Su rendimiento en la cita internacional despertó la atención de la afición amarilla y también modificó la percepción que existía sobre él dentro y fuera del vestuario.

"Creo que todos estaban sorprendidos. En lo personal, siento que muchos no me conocían bien antes del Mundial, por lo que fue el momento para dar a conocer mi nombre. Todos estaban muy felices y emocionados al ver que pude contribuir en el torneo más grande", explica Freeman en una entrevista concedida a Andrés Cantor en este parón internacional.

El propio futbolista reconoce que el campeonato del mundo supuso un impulso importante para sus opciones de tener más minutos con el Villarreal.

"Definitivamente fue un plus. Cuando todos los ojos están puestos sobre ti, tienes que lidiar con la presión y jugar con ella. Haber logrado causar ese impacto generó más conversación sobre mí al regresar al Villarreal y más expectativa de la afición por verme jugar", advierte.

Su Mundial, por tanto, no solo sirvió para consolidarlo internacionalmente. También le permitió volver a Vila-real con una confianza diferente y con una oportunidad que antes no había tenido con Marcelino.

De esperar su oportunidad a ganarse un sitio

En cualquier caso, Freeman sabe que una buena actuación en la Copa del Mundo tampoco garantiza un puesto en el once de iñigo Pérez. El estadounidense entiende que ahora debe trasladar a su club las buenas sensaciones ofrecidas con su selección. "Creo que definitivamente fue una ventaja", reconoce al ser preguntado por la influencia que tuvo el Mundial en su situación en el Villarreal, aunque inmediatamente matiza: "Todavía tengo que entrar y demostrar mi valía cuando llegue allí".

Esa mentalidad le ha permitido aprovechar la nueva situación. El lateral se ha convertido en una herramienta importante para el rediseñado equipo amarillo, aportando físico, capacidad para ganar duelos y seguridad en la salida de balón. Su evolución ha sido especialmente significativa teniendo en cuenta el papel desempeñado anteriormente.

Una adaptación que requirió tiempo

El estadounidense tampoco oculta que su llegada al fútbol español exigió un periodo de aprendizaje. El salto desde Orlando City a LaLiga supuso enfrentarse a un ritmo y unas exigencias diferentes.

"Considero que LaLiga es una de las mejores del mundo, por lo que siempre habrá un salto de nivel. Me tomó un poco de tiempo acostumbrarme, pero ya estoy adaptado", asegura.

En otra de sus respuestas, Freeman explica cómo afrontó ese proceso con la sapiencia de que necesitaría un poco de tiempo para encontrar al jugador que tiene dentro. "Mi objetivo era adaptarme lo más rápido posible y ayudar al equipo lo mejor que pudiera".

La confianza de Pochettino, la clave

Su crecimiento tampoco se entiende únicamente desde el Villarreal. Freeman destaca especialmente el trabajo realizado con Estados Unidos y la confianza que le ha transmitido Mauricio Pochettino, que le ha permitido explotar una de sus principales virtudes: la polivalencia.

"Me ha ayudado enormemente en mi carrera a sacar lo mejor de mí en distintas zonas del campo y en diferentes posiciones para hacerme un jugador versátil. Me dio la confianza y la oportunidad de demostrar lo que puedo hacer", explica.

Ahora, Freeman afronta una nueva etapa en el Villarreal con un estatus completamente diferente. El Mundial fue el impulso que necesitaba para darse a conocer, pero su verdadero reto está ahora en demostrar en LaLiga que aquella actuación no fue flor de un día. Por el momento, parece que está aprovechando la oportunidad.