España encuentra una campeona del mundo y, 29 años después, Ai Tsunoda sucede a Isabel Fernández y a Miriam Blasco
La judoca ilerdense Ai Tsunoda se proclama campeona del mundo en Bakú, en la categoría de -70 kg, ante la rival que le arrebató el bronce en París 2024

Ai Tsunoda, en la final de Bakú@rfejyda
Han tenido que pasar 29 años desde que la mítica judoca Isabel Fernández se proclamará campeona del mundo de judo en París hasta que la catalana Ai Tsunoda le ha sucedido en el palmarés nacional al colgarse la medalla de oro en Bakú, en la categoría de -70 kg, en unos campeonatos del mundo en los que España ya ha sumado cuatro medallas.
Se trata de un hito histórico, pues aparte de Tsunoda y de Isa Fernández, sólo la no menos mítica Miriam Blasco había alcanzado tan alto honor. En su caso fue en casa, en Barcelona, en 1991.
Ai Tsunoda parecía destinada a ser la que rompiera la racha. Campeona mundial júnior en 2021 y 2022, bronce europeo absoluto en 2024 a una edad muy joven, la judoca catalana, hija de japonés y de francesa, es la gran esperanza española para los próximos periodos olímpicos y ella se ha aprestado a darle la razón a los que la ven como un prospecto de medalla.

En Bakú, capital de Azerbaiyán, tuvo que ir derrotando a rivales muy fuertes, Sudaba Aghayeva (AZE), Nika Koren (ESL), Sanne van Dijke (HOL), Ingrid Nilsson (SUE) y Aleksandra Andric (SER), antes de vencer en la final a la austríaca Michaela Polleres, la judoca que le privó de subir al podio en los pasados Juegos Olímpicos de París 2024.
Tsinoda se venga de Polleres y Van Dijke
No sólo de Polleres se 'vengó' la catalana, ya que el pasado año también se quedó a las puertas de las medallas en el Mundial, cuando perdió en cuartos ante Sanne van Dijke. A las dos las ha derrotado en esta ocasión.
A sus 24 años, Ai Tsunoda hizo sonar por primera vez el himno español en la capital azerí, algo que habían rozado estos días Ariane Toro (-54 kg) y David García Torné (-66 kg), que cayeron en sendas finales. El medallero español en Bakú lo completa el bronce de Ayumi Leiva en la categoría de hasta 52 kilos.
Ai Tsunoda firmó una trayectoria impecable en Bakú para coronarse campeona del mundo. Su camino comenzó con paso firme al superar con autoridad a la azerbaiyana Sudaba Aghayeva, a la eslovena Nika Koren y a la neerlandesa Sanne van Dijke, quitándose con esta última la espina mencionada de su derrota en la cita mundialista anterior.

En cuartos de final, la judoca ilerdense certificó su acceso a la lucha directa por los metales tras arrollar a la sueca Ingrid Nilsson, a quien despachó en menos de dos minutos.
El listón subió notablemente ante la prometedora serbia Aleksandra Andric. Tsunoda tuvo que exprimir el tiempo extra para doblegarla gracias a un yuko en la técnica de oro, un exigente preámbulo de lo que vendría después.
La española recordó la pelea de 2024 y fue más paciente en la final
En la gran final le esperaba Michaela Polleres, su verdugo en los Juegos de París. Si en aquel combate por el bronce, Tsunoda pagó el exceso de ímpetu con un fallido ataque que no desaprovechó Michaela Polleres para apuntarse el triunfo, este jueves en los Mundiales de Bakú, la española apeló a la paciencia.
El duelo por el oro se convirtió en un extenuante pulso táctico y psicológico de 7 minutos y 20 segundos. La paciencia de la española dio sus frutos cuando Polleres -subcampeona en Tokio 2020 y bronce en París 2024- acumuló su tercer shido -penalizaciones-, otorgándole la victoria definitiva a Tsunoda.