La reflexión de Morante de la Puebla, torero y padre de futbolista: "Mi hijo juega al fútbol (en el Betis) y me dice: ‘Papá, que me duele esto'"
Morante Junior, una de las grandes promesas del Betis, está fuertemente influenciado por la figura de su padre, matador de toros: "Siempre con los pies en la tierra, porque teniendo lo que tengo al lado, no soy nadie"

Morante de la Puebla, torero. Imago
El torero Morante de la Puebla sabe perfectamente lo que significa convivir con el dolor, con más de una cogida a su espalda. Lo ha hecho durante décadas delante del toro y es precisamente esa experiencia la que utilizó para educar a su hijo José Antonio Morante Junior, quien decidió cambiar el capote por el balón y que hoy es una de las grandes promesas del Real Betis Balompié.
La historia tiene ahora una perspectiva muy diferente, con Morante Junior llamando a las puertas del primer equipo verdiblanco de la mano de Manuel Pellegrini. Pero Morante, el matador, siempre ha inculcado a su hijo bajo la sabiduría del capote y el toro. Un idilio con el dolor que ya en abril de 2022, cuando el canterano bético tenía 14 años y todavía estaba dando sus primeros pasos en su incipiente carrera en el fútbol, utilizaba en su educación y la enseñanza de la vida. "Mi hijo juega al fútbol y, a veces, me dice: ‘Papá, que me duele esto’", decía Morante de La Puebla en una entrevista con Diario de Sevilla.

Hoy, José Antonio Morante es ya jugador del Betis, ha debutado con el primer equipo y se ha proclamado campeón de Europa sub 19 con España, habiendo renovado con el Betis hasta 2030. Su relación con la profesión de futbolista es ya distinta, pero las reflexiones de su padre a lo largo de todos estos años le han servido para interpretar su momento actual. "Le intento inculcar que no le preste mucha atención al dolor. Considero un valor bueno aprender a no quejarse en la vida, porque la vida está llena de dolores...", decía el torero.
Aquella conversación se produjo cuando José Antonio todavía no había llegado al primer equipo del Betis y ni siquiera era el futbolista que hoy conocen todos los verdiblancos.
Morante Junior, el niño que cambió el capote por el balón
José Antonio Morante Junior creció, lógicamente, entre los dos mundos. El toreo formaba parte de su vida por razones evidentes, pero el fútbol terminó imponiéndose. El propio jugador ha contado recientemente que recuerda su infancia rodeado de capotes y muletas, aunque cuando salía a la calle el balón era el protagonista. "Yo me acuerdo de mi infancia de estar todo el día con el capote y la muleta y, luego cuando salía a la calle, sí era más con el balón", recordaba Morante Junior, quien contó con el beneplácito de su padre desde el primer minuto. Tanto, que llegó a construirle un campo de fútbol en su casa cuando todavía no tenía edad para entrar en la cantera de La Puebla.

El primer contrato profesional de Morante Junior
La llegada de José Antonio Morante al Betis convirtió aquella historia familiar en algo todavía más especial. En febrero de 2024, cuando tenía 16 años, el futbolista firmó su primer contrato profesional con el conjunto verdiblanco. Se incorporaba a la cantera bética procedente del Coria y empezaba a hacerse un nombre como futbolista.
Su progresión no se detuvo. En abril de 2025 llegó su primera convocatoria con España sub 18. Ya entonces, el joven canterano bético destacaba la característica que su padre consideraba fundamental para su juego: "He sacado el atrevimiento de él"
El futbolista establecía incluso un paralelismo entre enfrentarse a un toro y hacerlo a un rival sobre el terreno de juego: en ambos casos hay que abstraerse de todo lo que sucede alrededor y concentrarse en lo que se tiene delante.
Morante de La Puebla, bético: "Ahora que está mi hijo, que le sigo, más todavía"
La llegada de Morante Junior al Betis también modificó la manera en la que Morante vive el fútbol. El torero siempre ha reconocido su afición por el Betis, pero tener a su hijo dentro de la cantera hizo que siguiera mucho más de cerca al conjunto verdiblanco. "Ahora que está mi hijo, más todavía", decía en una entrevista con Noticias de Navarra, publicada en 2025. Ya no se trataba únicamente de seguir al Betis: había un motivo mucho más personal para estar pendiente de cada partido; su hijo.
Y es que el binomio padre-hijo se ha visto aún más reforzado con la llegada de José Antonio al Betis. El propio Morante Junior lo reflejaba así de sencillo en unas declaraciones. "Torea mi padre el miércoles, corta el rabo y el jueves me llama el Betis”. Un momento muy especial para él, que como cadete compaginaba entrenamientos con el Granada y el Betis. El Granada quería incorporarlo, pero la historia terminó dando un giro inesperado durante la Feria de Sevilla. Una semana inolvidable para el joven Morante.
La relación entre ambos también ha tenido momentos difíciles. José Antonio ha explicado que una de las etapas que más le marcó llegó precisamente durante sus primeros meses en el Betis, cuando su padre tuvo que alejarse por motivos de salud. El futbolista recordaba que estaba acostumbrado a buscarlo en la grada y su ausencia le afectó especialmente: “Tú mirabas la grada y estaba tu padre ahí. Al ser un niño de 15 años, estar sin ver a tu padre pues un mes, dos meses, tres meses, porque tiene una enfermedad, te vas dando cuenta de lo que es la vida y lo rápido que te cambia".
El hijo de Morante quiere hacerse su propio nombre
Lógicamente, llevar el apellido Morante también supone un peso añadido. José Antonio es consciente de que le abre muchas puertas, pero también supone convivir permanentemente con la figura de uno de los toreros más reconocidos de su generación. “Siempre con los pies en la tierra, porque teniendo lo que tengo al lado, no soy nadie”. Una reflexión, la de Morante Junior, que explica la evolución del joven futbolista del Betis, que ya no es ese niño que le decía a su padre que le dolía esto o aquello.