30 aniversario

Frank T, tolerancia cero con el odio en el deporte: "Ni negro, ni blanco, ni mono, ni marica, ni etarra, ni rojo; al que insulte, fuera"

El reputado músico, productor y comunicador nos atiende para vivir junto a él una interesante charla en la que marca los límites entre deportista de élite y referente social con Vinicius Junior o Lamine Yamal como ejemplos, denunciando a su vez como en el deporte se ha instaurado una cultura del insulto que en ocasiones es justificada por figuras como el 'Cholo' Simeone

Alvaro ArenillasAlvaro Arenillas 52 min lecturaSin comentarios

La vida son momentos y uno sin duda especial es tener la posibilidad de conversar con todo un icono social y cultural como es Franklin Tshimini Nsombolay, conocido por todos como Frank T. Ya de vacaciones tras una intensa temporada de trabajo en la que además de su faceta musical también ha estado una vez más en las ondas con su programa 'Frank T Presenta', saca un rato para hablar con nosotros de diversos temas en los que se entremezcla la música, donde es uno de los pioneros del hip-hop en España, y el deporte.

Vinicius Junior, Lamine Yamal, Cholo Simeone, Leo Messi... Son algunos de los nombres que irán surgiendo en este encuentro que marca sin medias tintas fronteras que a veces se entienden invisibles y que pueden terminar suponiendo una gran diferencia. Porque 'La gran obra maestra' es de 1998, pero casi 30 años después Frank T sigue teniendo mucho que decir sobre talento, referentes sociales, racismo, violencia en el deporte y mucho más. No nos andamos más por las ramas. Vamos a saludarle.

- ¿Qué tal, Frank? ¿Cómo estás?

- Frank T. Hola, ¿qué tal? Muy bien, estupendamente.

- Me comentabas que te marchas pronto de vacaciones. ¿Hay ganas de parar un poco?

- F. Bueno, estoy ya de vacaciones. No es que me vaya a ningún sitio en concreto, que seguramente sí, pero vamos... La temporada de Radio 3, que es lo que más trabajo me da, ya ha terminado. Y ahora está la programación veraniega, que los que estén de vacaciones o... dónde sea, pues podéis seguir escuchándolo, lo único que yo no voy a estar. Bueno, yo y muchos otros compañeros que también cogen vacaciones durante esta parte de julio y todo el mes de agosto. Pero bueno, volvemos en septiembre, así que bien. Perfecto.

- Tu recorrido prácticamente se puede definir como inmenso. Empezaste hace ya tres décadas, casi cuatro... ¿Esperabas tener este recorrido tan amplio hasta el presente? Habiendo pasado por músico, productor, ahora los medios...

- F. Bueno, no sé si me lo esperaba o no, o sea, he hecho todo lo posible por seguir ahí. Hacerlo lo más dignamente posible y... Yo creo que estas cosas no se planean. Cmo dice el Cholo, partido a partido. El siguiente disco... el siguiente reto. Yo llevo ya muchísimos años con la pregunta de... ¿Qué espero para el futuro? Siempre he dicho que tratándose de que las cosas estuviesen bien, que lo que espero es que se mantengan, que estemos ahí bien. No es una pregunta que me haya resultado fácil responder. No sé si me lo esperaba. Yo creo que es que no me la he hecho nunca. No me he hecho nunca esa pregunta, si me lo esperaba. Hombre, pues esperas estar ahí siempre, ¿no? Es casi como que lo das por sentado, sabiendo que es complicado.

Y más todavía cuando hay gente que ya no está. Que dices, vaya, por Dios, estos ya no están. Estos hermanos, estos amigos se han ido y no han podido continuar más. Entonces hay que agradecer que los que estamos aquí, pues sigamos en ello. Sigamos en el juego y sigamos tratando de hacer lo posible porque el hip-hop sigue adelante dentro de los medios que tenemos cada uno. La música por un lado, la comunicación por otro.

- Viajemos un poco a tu infancia. ¿Practicabas algún deporte cuando eras joven?

- F. Yo he jugado al fútbol. He sido un futbolero siempre. Siempre... Yo creo que es el deporte del barrio a lo que jugamos todos, ¿no? Y si bien es cierto que la cosa ha cambiado, porque primero ya no hay tantos espacios en los barrios para poder jugar al fútbol. Antes jugabas al fútbol, te hacías una pelota con cualquier cosa y jugabas. Ahora... el típico cartel, no se puede jugar a la pelota. Que eso ya en mi época te lo encontrabas. Pero... ya no es igual.

Y eso tiene una parte buena, que da otras alternativas. No solamente hacer fútbol o jugar al fútbol. Hace que esas otras alternativas sean super reales. En el sentido de que haya posibilidad de que no solo haya un sitio donde puedas jugar al fútbol, sino que también haya un sitio donde puedas jugar al baloncesto, jugar al tenis, etc. Pero... Pero yo qué sé. Yo jugaba al fútbol ahí, en el barrio. Estaba bien. En la calle jugando al deporte que he practicado siempre

- Sí, la verdad es que le quita un poco el encanto. Lo típico de bajar a la plaza directamente, con tus amigos, sin tener que preocuparte de nada...

- F. Era diferente. Claro, es que es eso. Es muy difícil ahora... que unos chavales encuentren ese espacio para poder jugar al fútbol y que sea gratis.

- Hablando un poco de deporte, ¿hay algún evento deportivo que te haya marcado o algún deportista que te haya inspirado especialmente?

- F. Yo soy un fanático de los mundiales. De hecho, ahora que se está jugando el mundial, estoy super atento. Y, hombre, bien es cierto que estoy un poco desencantado porque claro, yo era de los de ver la máxima cantidad posible de partidos y antes eran gratis. Desde hace un tiempo ya que si una plataforma tiene la exclusividad, que si otra plataforma tiene la otra. Y luego, encima, hasta cuando tú quieres pagar, porque DAZN, por ejemplo, te da la oportunidad de poder pagar, pero es que hay una trampa. Tienes que darte de alta en DAZN para ver todo lo demás. Y digo, no, que yo solo quiero ver el mundial y quiero pagar por eso. Entonces, no sé, esa es mi queja, ¿yo qué hago, eh? Al final, no lo he hecho porque me obligan a pagar todo lo demás que a mí no me interesa.

A mí me interesa el Mundial de fútbol. Y sí, a mí me marcó mucho el mundial 82 de Naranjito cuando se jugó aquí en España. Ese mundial me encantó. Y la propia serie que te hablaba de los mundiales que hubo en el pasado, vamos, a mí me encantó. Y me hice un fanático del fútbol comprándome cromos, los álbumes, siguiendo a los equipos. Primero el Mundial y las Eurocopas después. Recuerdo que mi primera Eurocopa fue la de... Sí, coleccioné los cromos de la de 1984, la que se jugó en Francia. Esa Eurocopa también la recuerdo muy bien. Y desde entonces me he hecho fanático, pero principalmente, del Mundial.

Las Eurocopas ahora son casi más difíciles que un Mundial. Y las Copas de África, la Copa de América, etc. Todo lo que tiene ver con esas competiciones de selecciones es, a mí personalmente, lo que más me gusta. Más incluso que la Champions.

- Sí, la verdad es que el Mundial es el evento por antonomasia del deporte. Además, cada cuatro años tiene un sabor especial.

- F. Claro, claro. Desde luego. Me gusta también porque, a diferencia de la Champions, en la Champions vemos las grandes constelaciones del mundo en un equipo. Entonces, los equipos que más dinero tienen son los que van a ganar siempre. Sin embargo, el Mundial tiene otros chances. Tiene esa posibilidad de que no siempre va a ser el Real Madrid o el PSG o el que va a ganar. Aunque sí que es cierto que, últimamente, también es algo que se reparte en las mismas selecciones. Argentina, Francia, España. Alemania, Italia. Pero hay más variedad en cuanto a eso. Sin embargo, en la Champions, teniendo en cuenta la cantidad de equipos a nivel europeo que hay, siempre se las están llevando los mismos y siempre son los que tienen más presupuesto.

- Y algún deportista en particular, una persona que dices tú... me inspira.

- F. Creo que cuando tú eres un futbolista, sí que tienes a un futbolista de referente. Pero yo, como amante del fútbol, pues me gustan los grandes futbolistas sin más. Para mí no son un ejemplo de vida ni de nada de eso. Un futbolista es un tío que cobra un montón de dinero por jugar al fútbol. Es decir, yo soy un apasionado del fútbol y me encanta, pero no nos volvamos locos ni nos equivoquemos. Que la gente dice, no, es un referente en la vida y demás. A mí me encanta cuando hay futbolistas que se mojan. Eso es lo mejor que puede haber porque es que tienen el mayor altavoz que hay. Pero yo no me espero de ellos un 'supermojamiento'. Me encanta, por ejemplo, y no soy fan de Vinicius, no me cae especialmente bien, pero por por lo menos es una persona que denuncia el racismo y que utiliza ese altavoz para ello más allá de los intereses suyos privados que pueda tener, marcas y todo esto. Creo que es bueno que haga eso. Que se moje y que lo diga. Y así varios futbolistas. Pero yo soy fan de las personas activistas que están en la calle y en el mundo real.

Los futbolistas no están en el mundo real. Un futbolista es una persona que es multimillonaria desde que tiene 17 años. No tiene una visión de la realidad al 100% buena. Es decir, antes de pasar por ello, tal vez sí. Antes de convertirse en un futbolista de élite, sí. Y el que ha pasado por eso, yo qué sé, como por ejemplo Lamine Yamal o Nico Williams, yo qué sé, los hijos de inmigrantes, la inmigración les hace tener una perspectiva del mundo distinta. Pero una vez que se convierten en personas multimillonarias, sus luchas están a veces medidas y no terminan de mojarse del todo porque parece que tienen mucho que perder, cuando realmente no es así. Tienes un altavoz muy grande y tienes muchísimo poder y podrías mojarte muchísimo más.

Por lo tanto, no hay ningún futbolista que vea como referente. Hay algunos que me pueden caer mejor que otros o que me pueda sentir identificados más con unos que con otros, como es el caso de Nico Williams o Lamine Jamal o incluso muchos otros futbolistas franceses que sí les he visto como se han mojado ante las situaciones políticas y sociales. Pero no, mis ídolos están en la música, en el activismo, en la calle. En el fútbol me gusta cómo juegan y demás. Por ejemplo Messi, Messi me encanta. Messi me parece lo mejor, es una maravilla, ¿de acuerdo? Pero ese tío no se moja ni metiéndose en la ducha. ¿Qué puedo esperar yo de Messi? O sea, la mayoría de los futbolistas como personas me dan igual. Ni me se sus vidas ni me interesan ni nada. Es el fútbol. Ahora, si hay alguno que se moja, como Iglesias, mola. Porque alguna vez ha soltado alguna cosa y dices, 'ah, mola que diga esto, pues está guay'.

- Avanzando un poco, siempre ha existido el eterno debate de qué es más importante, tanto en el deporte como en la música, si el talento o el trabajo. Hay muchos MC que hablan de esto en sus letras. Creo que el Chojin decía algo así, como que la suerte es uno y el talento 99. También Nach lo ha mencionado a veces. ¿Tú qué porcentaje le darías a cada cosa, al talento y al trabajo?

- F. Hombre, está claro que tienes que trabajar. Si no curras... Y hay mucha gente que no tiene un grandísimo talento, pero por la época que les ha tocado estar y otros factores que también hay que tener en cuenta, pues han acabado teniendo muchísimo éxito. Y hay otros que, prácticamente sin hacer nada, pues también han tenido éxito. Creo que depende de tantos factores que el talento, por un lado, y el trabajo, por otro, no son lo definitivo a poner sobre la mesa para poder valorar si una persona tiene éxito o no. Yo lo veo así. Creo que hay unos factores que van más allá.

Hay gente que tiene talento y que se lo ha trabajado mucho y no ha servido de nada. Hay gente que tiene mucho talento y no han trabajado nada y han tenido éxito. O gente que no tiene talento pero ha trabajado mucho y gracias al trabajo lo han conseguido. Es que todas las combinaciones han sido posibles. O sea, yo no lo reduciría, si se me permite decir que eso es algo reduccionista, porque no lo es, a que haya talento y mezclarlo con el trabajo. Hhay otros factores que están allí que dices, este tío mira el talento que tiene, mira lo que ha trabajado y nada. Pues porque ha habido otros factores, la época que le ha tocado, el público que ha habido, no ha tenido la suficiente suerte con la promoción, a saber, pues no funciona. Y hay otras personas que sí, que sí les funciona.

- Un deportista entrena sin parar, ¿le ocurre lo mismo a un MC entre grabaciones, discos, conciertos...? ¿Cómo mantiene el ritmo?

- F. No entrena todo el tiempo, eso te lo digo ya. Pero cuando eres un apasionado del rap y te gusta la música, estás con rap todo el rato. También es cierto que por mi trabajo en Radio 3, claro, al poner música, pues estoy muy pendiente. Aunque bien es cierto que no es lo mismo escuchar lo que tú eliges que lo que eliges para que se ponga en la radio. Eso es distinto. Pero aún así, es que podría estar qué, un día o dos sin escuchar una canción de rap. Pero por una cosa o por otra, al final acabo escuchando. Entonces, eso ya entra.

Y cuando de repente un día te pones a escribir, ves que hay muchas cosas de las que escribes que están inspiradas, aunque sea inconscientemente, de todo eso que has escuchado. Entonces, no siempre es una cuestión de estar entrenando, que los hay que sí. Yo creo que los improvisadores están entrenando siempre porque tienen que activar su cerebro para que la improvisación salga. Eso otra cosa. Pero los que escribimos, creo que hay un poco de todo. Creo que no tenemos esa disciplina de entrenamiento como los improvisadores. Eso es lo que creo que es así. Pero no creo que, yo qué sé, que Israel B, o que Natos y Waor estén todos los días ahí diciendo 'vamos a practicar'.

Puede que lo que sí estén es ensayando para los conciertos, porque es gente que tiene muchos conciertos. Entonces, eso sí, pues eso te hace practicar ya. El rapear todas tus canciones. Eso es algo que está ahí. Pero la frecuencia con la que el rapero, en realidad, está rapeando o está ensayando o está entrenando, depende de cada uno.

- Yo también escucho... No contemplo recoger a mi hijo de la guardería sin llevar los auriculares puestos. Y eso me lleva también a un pasado bastante lejano, al Rimadero. Para mucha gente fue la puerta por la que conoció el rap o se hizo más el tema. ¿Crees que ahí fuiste más una especie de ojeador o de entrenador que ayudó un poco a que la escena nacional creciera se profesionalizara?

- F. Bueno, puede que una mezcla de las dos cosas. Hay entrenadores que son ojeadores, pero al final, lo que nosotros hacíamos era difundir. Gente, estos son los grupos de rap que hay aquí en España. O estos son los grupos de rap que hay en el mundo. Cuando tú trabajas en un medio, lo que estás haciendo es compartir. Estás sacando a la luz lo que hay. Estás dando difusión. Estás dando oportunidad de que la gente que está en sus casas, coches, trabajos, etc., escuchen lo que hace otra gente. No sé si es la labor del entrenador. Creo que un entrenador se parecería más al productor, al que coge a un chaval y dice 'Mira, por aquí'. Pero, como comunicador, la labor que nosotros hicimos en el Rimadero, luego yo en 'La cuarta parte' y ahora con 'Frank T presenta' –además de otros medios, otras radios, otros podcasts...– es la de visibilizar, dar visibilidad a los grupos que están haciendo música. No sé cómo aplicarlo eso al mundo del deporte en ese sentido, pero es el dar visibilidad para que la gente que está escuchando sepa que existe alguien como Yapi, o que existe alguien como... No sé, La Blaki, o Flavia Beaka.

¿Y tú, personalmente, prefieres saltar al campo, actuar, digamos, o ser un poco más el que prepara estrategias desde tu faceta de productor?

- F. En el deporte hay un momento, bueno... Cristiano Ronaldo y Messi nos han demostrado que puedes incluso ser un futbolista de élite hasta los 40 años si tienes un cuerpo, un entrenamiento, y una disciplina increíble, pero el cuerpo hay un momento en el que te dice 'bueno, ya, hasta aquí'. Puedes seguir jugando al fútbol, pero más lento, más amateur. Ya no puedes ser un profesional porque tu cuerpo te dice que hasta aquí. ¿Qué es lo que pasa? Que en el arte, en la música, 40 años es ser joven todavía. O sea, no tiene absolutamente nada que ver. Tú puedes estar haciendo música hasta que la voz te responda, hasta que tus pulmones, hasta que tus piernas, hasta que todo esté ahí. De hecho, puedes hacer conciertos sentado. Hace poco vi un vídeo... Es de 2019, pero bueno, 2019 fue relativamente hace poco. Y es de un grupo de los 80, Toto. Y estaban ahí tocando canciones que hicieron en 1984. Y el estadio estaba lleno y seguían ahí haciéndolo. O sea, con la música es distinto.

El hecho de subir a un escenario y tocar sigue siendo algo que puedes llegar a hacer casi hasta que te mueras. Hay artistas que han hecho conciertos hasta el último día de sus días porque podían todavía, aunque estuviesen sentados, tocar el piano, tener un micrófono, tocar y cantar. Pero actúas como un actor. Sabes que cuando tengas 80 años no vas a hacer de Superman, pero puedes hacer del abuelo de Superman. Entonces puedes seguir interpretando. El deporte, en ese sentido, tiene una fecha de caducidad muy clara. Y eso en el arte no es igual. En el arte puedes estar haciéndolo hasta que te mueras. Por lo tanto, las ganas de subir a un escenario, tocar y mostrarle a la gente las cosas, eso no se apaga. Vas mutando, eso sí. A lo mejor ya no saltas tanto. A lo mejor no puedes llegar arriba con ciertas tonalidades, pero puedes seguir tocando de otra manera. Lo vas adaptando. Y eso es una cosa que el deporte no te puede dar.

- ¿Y qué crees tú que tienen en común un ídolo deportivo y uno musical para mover, como tú dices, masas y masas de personas?

- F. Son cosas que te atrapan. En la música por ejemplo da igual el género. Desde música clásica hasta folk, hip-hop, reggaetón, etc. Esa canción te atrapa. De hecho, hay una pregunta que es muy clásica. Oye, ¿por qué te gusta esta canción? Y es muy difícil responder. ¿Por qué te gusta esa canción? A nivel técnico, si entiendes y eres músico, puedes incluso hasta explicar el por qué. Pero hay veces que la música te llega e incluso no necesitas saber de qué va la canción. A mí me gusta mucho una canción de Falco, un cantante austríaco que en los 80 se hizo famoso con la canción de Amadeus. Y tiene otra canción que se llama Junge Roemer. Bueno, la traducción es Joven Romano. Esa es una canción que a mí me encanta. Y está cantada en austríaco. Yo la traduje en su día y sigo sin saber qué diablos está diciendo. Es una historia ahí un poco... La de Escuela de Calor de Radio Futura. ¿De qué habla esa canción? Es un clásico del pop español. ¿Pero de qué habla esa canción? Yo no lo sé. ¿Sabes? O sea... Yo no lo tengo claro. Y me parece un temazo increíble.

Pero así cuando lo oyes, la escuchas y dices 'ah, de la calle al sol del poniente y tú te ocultas cerca del río...' o algo así. Lo he resumido. Y todo lo que dice la canción a mí me encanta cómo suena, cómo lo dice pero luego si te preguntan ¿De qué habla la canción? Digo de la escuela de calor. Y mola. La música tiene eso. Si es capaz de atraparte aunque no entiendas la letra o aunque la entiendas no sabes realmente qué es lo que está diciendo el autor, eso es magia prácticamente. Entonces, cuando un artista tiene muchas canciones que te atrapan como Taylor Swift o Bad Bunny, que por lo que sea te gusta y demás disfrutas de ello, pues ya está. Es la magia de la música y es algo maravilloso por eso. Y claro, el autor de eso que te ha hecho sentir acaba siendo un ídolo para ti. Michael Jackson, Freddie Mercury, David Bowie, yo qué sé. Hay tantos, ¿verdad?

- Al principio me comentabas que el deporte lo practicabas en la calle y el hip-hop también tiene un origen similar. ¿Crees que con la mercantilización del presente se ha perdido un poco, tanto en el deporte como en la música, ese espíritu inicial?

- F. Yo empecé a jugar al fútbol en la calle, pero luego acabé jugando en equipos de fútbol. En una liga de Torrejón de Ardoz con equipación, árbitros, público, etc. O sea, sí he jugado a ese nivel. Y cuando juegas a ese nivel no nos pagaban, pero había un prestigio porque ganabas unos trofeos. Podías subir incluso hasta de categoría. Y esa... no voy a decir profesionalidad porque no lo era pero ese prestigio de oye, esto es una liga que está organizada, que hay unos equipos en condiciones, tengan utilleros, los campos de fútbol, hay que pagar a un árbitro que esté bien equipado, etc. Eso te da el prestigio que no te daba la calle. Y eso es lo que pasa con la música también. Tú estás ahí rapeando en la calle pero al final si sacas un disco, sea con una compañía discográfica o con una plataforma, tu disco está en Spotify y compite, y llega un día que te dicen que es viral o tiene no sé cuántas reproducciones y encima recibes dinero por esas reproducciones, pues eso es lo que hace que acabe siendo algo serio.

No encontraba la palabra, pero se convierte en algo que para ti es lo más importante en el sentido de que no es algo amateur, es profesional. Eso es lo que quería decir. Entonces al convertirse en algo profesional que tú lo vendes y que la gente lo compra y que lo consume, pues el capitalismo ya está en juego. Es que cuando tú ya vendes algo te tienes que atener a las consecuencias y el hip hop desde hace décadas es algo que no es sólo de la calle, sino que está en las tiendas, que está en el mainstream, que está en las radios, que pertenece ya a la cultura popular de la música a nivel mundial. ¿Entonces que hay cosas que se pervierten? Sí, desde luego. Lo que hay que hacer es con todo eso no perder el espíritu, no perder la esencia y recordar siempre de dónde vienen las cosas y mantenerlas ahí para que no se pervierta ni se destruya. En los otros estilos pasa igual. El tecno tiene su propia cultura y su propio origen y es tecno. El rock and roll tiene su propio origen rock and roll. Con el hip hop pasa igual y hay incluso unos dogmas y unas cosas para que no se pervierta.

- Otro asunto interesante es la salud mental. En el deporte se ha roto ese tabú, pero en el rap a veces parece que cuesta más por esa imagen de 'tipo duro'. La cuestión es que cuando se vuelve algo profesional, como es tu caso y el de otros muchos, para mantenerte en primera línea, ¿cómo te cuidas? ¿Cómo se lleva eso adelante?

- F. Mira... a mí lo que no me gusta del rap, del rap íntimo, del rap lleno de introspección, es que la introspección cuando se convierte en moda hay que tener cuidado porque estamos hablando de la salud mental, ¿de acuerdo? Entonces, si tú te pones a hablar de ciertas cosas que no vives, diciendo, no, porque yo, porque tal, porque la vida, porque no sé qué, porque no sé cuánto, y digamos que lo comercializas porque es lo que se lleva, creo que ahí es donde está el problema.

Creo que pasa con todo. Si tú comercializas que eres un gánster y no eres un gánster, mal. Pues con esto pasa exactamente lo mismo. Dicho esto, a mí me parece maravilloso y fantástico que haya raperos que hablen de salud mental en sus canciones. Uno de los que creo que más habla de eso es Ambkor. Chojin también habla mucho de eso en sus canciones. Y ayuda a mucha gente. Es casi terapéutico, ¿no? Hay que tener mucho más valor para hablar de tu vulnerabilidad que no de lo hardcore que eres. Es más hardcore hablar de tu vulnerabilidad. Yo por eso no hablo de eso. Yo no suelo hablar de mis interioridades en mis canciones, o sea, las más profundas, porque no quiero salir al escenario y de repente ponerme a llorar. Yo lo reconozco.

No lo hago porque yo no quiero mostrar eso. Porque esa es solo una parte de lo que puedo mostrar. Entonces, yo elijo mostrar el otro 80% de cosas de las que puedo hablar y que son útiles y son necesarias. ¿Esto es útil? Sí. ¿Necesario? No. No es necesario. Personalmente siento que es más necesario que hable de antirracismo en mis canciones o yo qué sé, de otras facetas que no de lo mierda que soy con las mujeres, por ejemplo. Y decir, mirad, soy una persona adúltera o yo qué sé, ¿vale? Pues es que es duro decir eso en una canción. A lo mejor en una conversación cojo y te lo digo, pero en una canción digo... '¿hostia, voy a decir esto en una canción?'. Yo qué sé, lloro con una escena de la película Mr. Smith, cada vez que la veo me pongo a llorar y tal, pues no me apetece decir eso en canciones. Y la gente dirá, no, pero que eso es muy bonito. Bueno, sí, pero hay muchas otras cosas que prefiero decir. Por lo tanto, lo que quiero decir es que yo respeto mucho a los raperos que sí toman la decisión esa de subir a un escenario, contar sus interioridades más profundas y más mezquinas, pero yo pertenezco también a una generación que hemos crecido con el rap más en la competición, en la crítica social, en el rap político.

- Y una pregunta directa... ¿Ha ganado Frank T el partido de su carrera?

- F. Es que nunca lo he considerado como algo que tenía que... ¿Cómo diría yo? No era una competición, y menos una competición conmigo mismo. Ni siquiera una especie de... Bueno, un reto en la vida, pues tal vez sí. Es hacer el camino. Esto es lo que quiero hacer y esto es lo que tengo que hacer. Y miro hacia atrás y digo, mira todo esto que he hecho y me siento satisfecho. Entonces la palabra más que sentir que he ganado es sentirme satisfecho, sentirme lleno, sentirme realizado. Decir, he hecho esto, mirad, ¿vale? Que tengo ochenta mil millones de cagadas, sí, seguro, pero es que no hay perfección.

Estamos llenos de contradicciones, de errores. Y si yo tengo que pedir perdón, digo perdón, sin ningún problema. O sea, lo he hecho y lo seguiré haciendo siempre que alguien venga y me diga, 'oye, que me siento dolido por esto que dijiste, o tal y tal'. Digo, 'oye, pues lo lamento, te pido perdón y trataré de no volver a hacerlo'. Que eso es de lo que se trata cuando te deconstruyes y pides perdón. Pero no lo veo como Fran te ha ganado la... No, no, no. Es el día a día, es conseguir las cosas y decir, vaya, he conseguido hacer esto. Pero no como he ganado, porque no era una competición, era vivir. Vivir y conseguir cosas en la vida.

- Y hablando de ganar, ¿gana España el domingo?

- F. Tiene que ganar. Tiene que ganar. O sea, tiene que ganar.

- Pienso igual. Mi hermano vive en Francia, en París, y hablando con él me decía que contra Francia ya era muy difícil. Yo le dije que nos los comíamos.

- F. Por eso en Francia están así... Has llegado a la semifinal de un Mundial, y no es la primera vez que a Francia le eliminan en la semifinal de un Mundial. Pero yo creo que están como doblemente decepcionados porque estaban tan seguros de que iban a ganar... La cosa es que España ya le había ganado dos veces seguidas en otras competiciones. Y para ellos era como... 'esta ya es la nuestra'. Y claro, es que ha sido hasta peor. Argentina creo que es otra cosa. En mi opinión, no son tan buenos como los franceses, pero tienen otras cosas. Pero es que España... España... Técnicamente es muchísimo mejor. Y España no va a hacer como Inglaterra e irse atrás. Eso no lo va a hacer. Por lo tanto, España de hecho creo que tiene mejor defensa que Argentina. Que luego puede pasar lo que sea, pero tiene que ganar España.

- ¿Y si Frank te marcase el gol de la victoria? ¿Cómo lo celebraría?

- F. Joder, mira, te digo una cosa. Marcar un gol... Es como lo más, eh. Es casi como un orgasmo. Bueno, casi no. No es como un orgasmo, pero... Joder, eh. Yo sé lo que es marcar un gol. Y lo que es marcar el gol decisivo, el que hace que ganes el partido, eso es... Ya te digo, no he jugado a fútbol profesional, pero sí he jugado mucho al fútbol. En fútbol organizado y demás, en ligas. Y eso es una maravilla. O sea, no me imagino lo que tiene que ser lo del gol de Iniesta, por ejemplo. Eso es que es una cosa de locos, eso.

Marcas el gol que hace que... Que la selección de tu país gane el Mundial. ¡Guau! O sea, esos son palabras mayores. Eh... No sé, eh... Yo, por ejemplo, sé lo que es eso. Ganar un partido... Marcar el gol que hace que tu equipo gane. Que tu equipo gane... ¿Cómo celebrarlo? Lo de arrodillarme así y luego dejarme arrastrar, eso yo no lo haría, porque me parece que te puedes hacer daño. Pero bueno, cuando eres un deportista de élite y joven, pues normal, pero yo eso lo hago, vamos, solo imaginarlo es como qué dolor. Y más cuando he tenido operaciones de rodilla ya y tal.

¿Celebrarlo? Pues primero con mis compañeros, que son con los que hemos hecho el logro de ganar el partido. Y el público, bueno, sí, siempre. Si es un público que mola, es un público guay... Yo no soy mucho del público. Cuando se dice lo de la grada soberana, no sé cuál es la frase, ¿no? El público soberano, yo eso no lo compro. No lo compro porque… No, no lo compro. Simplemente no me gusta… El público… ¿Perdona?

- Como el clásico ese de siempre tiene la razón el cliente, pero la razón la tiene quien la tiene. Esa es la lógica...

- F. Sí, pero el público… A mí las gradas… Yo he estado muchos años sin ir a campos de fútbol por culpa de las gradas. Y la gente te dice, no, si solamente son los de ese lado y no sé qué, no sé cuánto. Ah, ¿sí? Si son la minoría, ¿por qué la mayoría no ha hecho nada? Yo he estado en el metro con público que salía de un partido de fútbol y ahí no había ningún nazi ni con esvásticas ni nada de esto. Era gente y me miraba con desprecio porque como era lo que estaba de moda en 1994, ¿vale? Tú venías ahí, estabas en el metro, salía la gente de un partido, Atlético de Madrid o Real Madrid o lo que sea y veías que era un peligro. Digo yo, ¿pero qué pasa? Si estos no son nazis. Y te miraban con desprecio y alguno te insultaba.

Está claro que no es todo el mundo, que hay mucha gente en el público, pero el público debería hacer más. Los que no son borregos deberían de hacer más. Y por eso yo lo celebro con mi público, vamos, que son mis compañeros y ya está. Con mis compañeros lo celebro, con mi entrenador, con el staff. Esos son el equipo, ¿sabes? A mí lo del escudo, me da igual.

- Ya que comentabas eso... ¿Tú crees que el tema del racismo en el fútbol atiende más a un problema de educación de base? ¿A que la gente realmente sepa lo que está haciendo? Porque en muchos estadios, y sin simbología nazi como dices, de igual modo se escuchan insultos a jugadores negros, incluso del propio equipo del que insulta. ¿Crees que tienen conciencia de lo que hacen realmente?

- F. Da igual si tiene conciencia o no. El insulto me lo llevo. Yo no lo conozco, no sé qué problema mental tendrá o lo que sea. Pero yo conozco a gente que tiene problemas mentales y que no insulta. Ni en el campo, ni fuera del campo, ni en ningún lado. De primeras es educación. No quiero eludir el problema del racismo, no voy a ser yo el que lo haga, ni mucho menos. Pero para mí esto se acabaría de esta manera: Que nadie vaya al fútbol a insultar a nadie. Ni a un negro, ni a un blanco, ni no sé qué. Ni negro, ni mono, ni marica, ni tal, ni pascual. Ni etarra, porque vengan los del Athletic de Bilbao, los de la Real Sociedad. Ni rojo, porque sean del Rayo Vallecano. Rojo como insulto, quiero decir.

Voy al campo a decir palabrotas e insultar a los del otro equipo y a los futbolistas del otro equipo. ¿Vas al fútbol para eso? ¿No vas al fútbol para ver un partido de fútbol? ¿Para disfrutar del deporte? ¿Vas para insultar?

- Pero entonces volver a la educación, porque la gente cree que va allí a eso realmente, a soltar lo que les parezca porque se supone que es un ámbito en el que está permitido.

- F. Claro, y es que ¿sabes lo que pasa? Que además, como ha funcionado con algunos deportistas, que insultar les ha sacado del partido. Pues entonces es como, venga, vamos a hacerlo. Pero creo que el principal problema de esto lo tienen los clubes, que lo permiten. Muchos clubes, no todos, pero muchos lo permiten. Porque ahora, en 2026, se sabe quiénes son los que dicen. Pero como son los que animan, pues lo compramos, venga.

Tienes ahí al Cholo. El Cholo, por ejemplo, que va a acusar antes al futbolista del otro equipo por provocar que no a un público que ha insultado y que sería capaz de matar a ese futbolista si no hubiese una valla o no tuviesen la distancia de seguridad entre la grada y el campo de fútbol. Lo matarían, ¿sabes? Y gente como el Cholo Simeone diciendo... 'no, no, no, la culpa la tiene él por haber incitado al público'. Tío, tienes ahí a 3.000 personas que te están insultando, pues es normal. Dicen, no, no, eres un futbolista, eres profesional. Tío, mira, antes de ser futbolista, de ser profesional, eres una persona. Y no todo el mundo puede aguantar que 3.000 personas te estén insultando. Eso hasta yo no lo he vivido. Ni tú, ni yo, ni las personas normales y corrientes hemos vivido eso. Que haya 3.000 personas que te estén insultando a la vez. Y claro, dices al futbolista, bueno, es multimillonario, tiene un montón de coches, tiene un montón de casas, pero es una persona igual.

Luego les dicen algo y no, es que le estaba provocando. Tío, hay 3.000 personas que le están insultando. Se tiene que acabar el insulto en el fútbol, se tiene que sancionar. Uno que diga hijo de puta, uno que diga no sé qué, hijo de puta. Fuera del campo, pero todos. Y ya verás cómo nos olvidamos de los insultos racistas y del que sea. ¿Por qué un futbolista tiene que aguantar que me insulten? Es como si tú vas a trabajar y no, bueno, te pagan 2.000 euros todos los meses por trabajar, así que tienes que aguantar el insulto. ¿Por qué tienes que aguantar el insulto? ¿Por qué? ¿Sabes? No, no, no hay que aguantar ningún insulto. O sea, se tiene que acabar eso.

Y es educación. Es educación. Porque yo he ido también a los campos de fútbol. Yo vi cómo Ujfalusi se cargaba a Messi, una lesión que le hizo, que dije, 'venga ya, está loco, ¿qué hace?' Pero no le llamé nada. Fuera, árbitro, tarjeta roja, fuera, se acabó, ya está. ¿Sabes? A dar patadas te vas a otro lado. Pero no insultas a toda su familia, ni le dices muérete. Eso se lo decían al central ese del Sevilla. No recuerdo su nombre. Pues el insulto era que no sé cuántos le decían 'muérete'. Venga ya, tío. Desearle la muerte a un futbolista porque juega duro. Se tienen que sancionar el insulto, no el racismo, el insulto, punto final. Yo voy a lo global, ya está. Ni un insulto.

- Lo que pasa es que son miles y miles de personas. Concienciar a todos a la vez es...

- F. Pues sanciona. Vale que hay miles de personas, pero es que hay miles de millones de euros y de dólares, es que hay cámaras para verlo todo. En cuanto sanciones, ya verás cómo se os acaba. Yo recuerdo, por ejemplo, una vez en un programa de esos que hacían en el Plus, que salía Casillas calentando, y estaba ahí en la portería, y tenías ahí en la grada niños y gente normal, que no eran nazis ni nada de eso, que era gente normal y corriente –me parece que era con el Sevilla–. Pues le estaban insultando, diciéndole de todo, porque era el portero del equipo rival, al que luego vas a defender cuando lleve la camiseta de la selección española.

- Esa gente piensa que están haciendo bien para este equipo...

- F. Claro. Y luego, si las para, le insultas más. ¡Hija de puta, que la has parado! Pero bueno, eso es su trabajo, pararla. Pero eso es educación. Y claro, estamos aquí hablando del fútbol. A mí no me preocupa tanto en el fútbol, porque al final es cierto que sí, que el colchón de que son multimillonarios y que cuando acabe el partido van a estar en su oasis, pues oye, eso quieras o no cuenta. Pero las personas que insultan ahí en el fútbol son las mismas que luego insultan en la calle. Y cuando tú insultas a la calle a alguien que no tiene el colchón de tener un oasis con 80.000 coches, pedazos de casas, con piscina y no sé qué, y que lo que tiene es una casa normal y corriente, o una habitación normal y corriente, un trabajo de mierda donde vas a cobrar 1.000 euros todos los meses aguantando tal, y encima en la calle hay gente que te insulta, ¡cuidado! Ese para mí sí que es el problema. Porque el mismo que hace eso en el fútbol lo hace también ahora. Pero por lo menos ya que el fútbol está más expuesto, pues que eso se vigile y que se sancione.

El problema es que no se sanciona. Porque claro, tendrías que echar a mucha gente. Pues oye, vale la pena. Por eso a los clubes les vale la pena desde el aspecto moral, pero no desde el aspecto económico.

Bueno, Frank, pues muchas gracias por este rato. Ha sido algo más tiempo del que se esperaba, pero bueno, siempre cuando te encuentras con una persona interesante con la que charlar, al final la cosa se va alargando... Desearte buenas vacaciones, que disfrutes del descanso y que vuelvas con ganas de seguir ahí trabajando y siendo un poco referente para muchas personas entre las que me incluyo.

- F. Muchas gracias. Hasta la próxima y que salga todo bien.

Estadio DeportivoEstadio Deportivo
Cerrar Popup
INICIAR SESIÓN
REGÍSTRATE
¿Tienes cuenta?
Bienvenid@ a Estadio Deportivo
Inicia sesión con:
Registrate con tu usuario de:
O haz login a través de tu e-mail
O registrate con tu e-mail
Nombre
Contraseña
Mostrar contraseñaOcultar contraseña
Seguridad:

¿Olvidaste la contraseña?

Entrar

¿Aún no tienes cuenta? Regístrate

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Estadio DeportivoEstadio Deportivo
Cerrar Popup
Restablecer contraseña
Introduce tu correo electrónico para restablecer tu contraseña
Enviar email
Volver atrás
Volver
Estadio DeportivoEstadio Deportivo
Cerrar Popup
Icono
Échale un ojo a tu email
Hemos enviado un email a para el restablecimiento de la contraseña.
Si no ha llegado, revisa tu carpeta de spam.
¿No te ha llegado nada aún?
Enviar email