El millonario negocio de Simeone y Carla Pereyra: más de 180 viviendas y 40 millones en activos
El entrenador del Atlético de Madrid ha convertido gran parte de los ingresos generados en su exitosa carrera en una importante cartera patrimonial en la capital de España, con una estrategia empresarial que va mucho más allá de la compra de pisos para alquilar

Simeone y su mujer, Carla Pereyra, serían dueños de un imperio inmobiliario mayúsculo.Instagram | Diego Pablo Simeone
Diego Pablo Simeone lleva muchos años facturando gracias a contratos millonarios en el Atlético de Madrid. El argentino es uno de los técnicos mejor pagados del mundo puesto que acumula más de una década siendo una de las grandes figuras de los banquillos del fútbol europeo, por lo que su vida empresarial aparte del fútbol también ha crecido de manera considerable estos últimos años.
El entrenador del Atlético de Madrid y su pareja, la argentina Carla Pereyra, han levantado un auténtico imperio inmobiliario en Madrid que, según los datos desvelados por LaSexta, ya supera las 180 viviendas en propiedad y ronda los 40 millones de euros en activos.
La dimensión de la cartera sorprende incluso al tratarse de uno de los técnicos mejor pagados del planeta. Simeone ha ido aumentando su patrimonio de forma considerable con cada renovación de contrato, ingresando durante más de 15 años cantidades astronómicas por su encomiable trabajo en el Atlético. Una buena parte de ese patrimonio ha terminado transformándose en ladrillo.

Carla Pereyra, la 'reina' de los pisos
Detrás de esta faceta empresarial del 'Cholo' Simeone hay una persona que, según el reportaje de 'Equipo de investigación', ha tenido un papel especialmente relevante: Carla Pereyra.
La esposa del entrenador canaliza buena parte de esta actividad a través de la sociedad Carpesim S.L., una empresa constituida en 2020 cuyo nombre nace de la combinación de los apellidos de ambos. Pereyra figura como administradora única y es señalada en el programa como la persona que lleva el peso de las operaciones inmobiliarias. Su conocimiento del sector y su experiencia previa con este tipo de inversiones habrían sido claves para que el negocio fuese creciendo progresivamente.
La argentina se destaca así como una figura fundamental en la gestión de un patrimonio que ya no se limita a conservar viviendas, sino que incluye la promoción, comercialización y alquiler de diferentes inmuebles.
La pareja incluso lidera una agencia desde la que gestiona el alquiler de sus pisos y apartamentos, mientras que su actividad también se ha extendido al negocio de las residencias para estudiantes. El salto desde la simple inversión en vivienda hasta la creación de un entramado empresarial inmobiliario muestra hasta qué punto ha crecido la apuesta del matrimonio por este sector.
De comprar pisos a levantar sus propias promociones
La estrategia de Simeone y Pereyra ha ido mutando con el paso de los años. Al principio apostaron por un modelo relativamente tradicional: comprar viviendas, acumular propiedades y ponerlas posteriormente en alquiler. Con el paso del tiempo, sin embargo, el negocio ha ido adquiriendo una dimensión mucho mayor y la familia empezó a apostar también por edificios completos y nuevos proyectos.
La cartera vinculada a la actividad inmobiliaria ronda los 39,7 millones de euros, con más de 180 apartamentos y varios edificios situados en diferentes puntos de Madrid. Entre las zonas donde se concentran algunas de estas propiedades aparecen barrios de gran valor inmobiliario como Salamanca y Chamberí.
El programa incluso sitúa una de las primeras grandes operaciones en 2017, cuando Simeone participó junto a otros inversores en la construcción de un edificio en el barrio de Salamanca. Entre los inmuebles vinculados a aquella actividad aparece un piso de 112 metros cuadrados, con dos dormitorios y garaje, que llegó a anunciarse por unos 3.000 euros mensuales.
El último avance en su faceta empresarial tuvo lugar en 2024, cuando constituyó la empresa Tres Cantos 1415, una nueva sociedad con la que adquirió un terreno de casi una hectárea al norte de Madrid. El objetivo pasa por desarrollar allí nuevas promociones, entre ellas dos edificios que sumarán alrededor de 140 viviendas. La inversión realizada en el proyecto ya habría superado los 4,8 millones de euros.