30 aniversario

Muere Gonzalo Suárez, cineasta y ojeador de Helenio Herrera: "Mirad siempre donde no está el balón, es donde puede pasar algo"

El escritor, guionista y director asturiano falleció a los 92 años y dejó también una curiosa vinculación con el fútbol a través del histórico técnico argentino, siendo financiada su primera película por Angelo Moratti, presidente del Inter de Milán

Muere Gonzalo Suárez, cineasta y ojeador de Helenio Herrera: "Mirad siempre donde no está el balón, es donde puede pasar algo"

Helenio HerreraED

José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero 5 min lecturaSin comentarios

Gonzalo Suárez falleció este martes en su domicilio de Madrid a los 92 años. Escritor, guionista, director de cine, actor y periodista deportivo, desarrolló una trayectoria marcada por la literatura y el cine, aunque también tuvo una relación muy particular con el fútbol. Durante su juventud llegó a ejercer como ojeador para Helenio Herrera, el célebre entrenador que fue pareja de su madre.

Suárez nació en Oviedo el 30 de julio de 1934, aunque con solo dos años se trasladó con su familia a Madrid. Su padre, catedrático de francés, fue represaliado por republicano durante la posguerra. Gonzalo estudió en el Instituto Francés y, después de la separación de sus padres, su madre se casó con Helenio Herrera.

Fue entonces cuando apareció el fútbol en su vida de una manera mucho más directa. Con apenas 16 años, Suárez ejerció en algunas ocasiones como ojeador para Herrera. El técnico, uno de los grandes nombres de los banquillos durante los años 60, terminaría ofreciéndole además trabajar como analista y ojeador de estrategia cuando se marchó a entrenar al Inter de Milán.

Aquella experiencia dejó huella en Gonzalo Suárez. Años después, en sus habituales tertulias futboleras con amigos, recordaba una de las enseñanzas que había extraído de su contacto con Herrera: "Mirad siempre donde no está el balón, es donde puede pasar algo".

Helenio Herrera era por entonces una de las grandes estrellas de los banquillos. Había conquistado dos ligas con el Atlético de Madrid y otras dos con el FC Barcelona antes de iniciar su etapa en el Inter. En aquel equipo también brillaba Luis Suárez, primer español ganador del Balón de Oro.

El propio Herrera también fue protagonista de una de las primeras incursiones de Gonzalo Suárez en el periodismo. Un día se presentó en el diario deportivo Dicen, de Barcelona, con una entrevista a Helenio Herrera firmada bajo el pseudónimo de Martín Girard. A partir de ahí comenzó una etapa en la que Suárez trabajó como periodista deportivo, principalmente sobre fútbol y boxeo, y publicó en medios como La Vanguardia, Dicen, La Gaceta Ilustrada y El Noticiero Universal.

Del fútbol al cine

Suárez terminó construyendo una carrera que le llevaría mucho más lejos. Se matriculó en Filosofía y Letras, pasó por el Teatro Español Universitario y la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y también se adentró en la literatura y el cine.

Fue uno de los impulsores de la llamada Escuela de Barcelona y comenzó a llevar sus propios relatos a la pantalla a finales de los años sesenta. En 1967 estrenó 'Ditirambo', su primer largometraje, que pudo financiar gracias a Angelo Moratti, presidente del Inter, y a la intermediación de Helenio Herrera. Después llegarían películas como 'El extraño caso del Doctor Fausto', 'Aoom', 'Morbo', 'Epílogo', 'Don Juan en los infiernos', 'El detective y la muerte', 'El portero' y 'Oviedo Express', además de 'El sueño de Malinche', estrenada en 2019.Una de sus obras más reconocidas fue 'Remando al viento', película sobre Mary Shelley que le reportó la Concha de Plata del Festival de San Sebastián y siete premios Goya, entre ellos los de película y dirección. También llevó a la televisión grandes obras de la literatura española, entre ellas 'Los pazos de Ulloa' y 'La Regenta'.

Gonzalo Suárez deja así una trayectoria difícil de encasillar. Escritor, cineasta, periodista y también hombre de fútbol. Una vida en la que el balón apareció muy pronto, de la mano de Helenio Herrera, antes de que el cine y la literatura acabaran convirtiéndose en los grandes escenarios de su carrera.