El pueblo de Ciudad Real que forjó el carácter ganador de Fran García: de jugar al balonmano a conquistar el fútbol de élite
Bolaños de Calatrava es la localidad manchega que vio nacer al lateral zurdo, que llegó a la cantera del Real Madrid con apenas 14 años y terminó convirtiéndose en futbolista profesional a pesar de iniciar su andadura en el deporte como jugador de balonmano

Fran García aplaude a la afición del Betis tras un partidoIMAGO
Hay historias que empiezan mucho antes de que un futbolista pise un gran estadio. La de Fran García tiene su punto de partida en un pequeño rincón de Ciudad Real. Concretamente, en Bolaños de Calatrava, localidad manchega en la que nació el 14 de agosto de 1999 y desde la que comenzó a construir un camino que le llevaría hasta la élite del fútbol español.
El pueblo, situado en pleno Campo de Calatrava, es el lugar que aparece en los primeros capítulos de la carrera del lateral. Antes de que su nombre comenzara a sonar en Valdebebas, Fran García ya había dado sus primeros pasos deportivos en su localidad natal. De hecho, el fútbol no fue su única pasión durante aquellos primeros años. El joven Fran García estuvo muy vinculado al balonmano, un deporte con una enorme tradición en Bolaños de Calatrava gracias al BM Ciudad Real. Sin embargo, el balón acabó llevándole por otro camino y el fútbol terminó imponiéndose.
De Bolaños a Valdebebas con sólo 14 años
El salto que cambió su vida llegó en 2013, cuando Fran García se incorporó a la cantera del Real Madrid para jugar en el Cadete B. Tenía solamente 14 años. Desde entonces fue quemando etapas en La Fábrica: Cadete A, Juvenil C, Juvenil A y, posteriormente, el Castilla.

El recorrido no fue inmediato. Detrás de aquel joven lateral había años de entrenamientos, desplazamientos y sacrificios familiares para poder compaginar su vida en Bolaños con su formación en Madrid. Una etapa que, con el paso del tiempo, acabaría siendo determinante para convertirle en el futbolista que es hoy. El propio Real Madrid destaca precisamente esa progresión como uno de los ejemplos de canteranos que fueron ascendiendo categorías hasta alcanzar el primer equipo.
El Bernabéu llegó antes de lo esperado
Fran García consiguió estrenarse con el primer equipo madridista en diciembre de 2018. Fue en la Copa del Rey, frente al Melilla, cuando sustituyó a Dani Carvajal y comenzó a cumplir uno de los grandes sueños de cualquier futbolista formado en La Fábrica. Sin embargo, su historia en el Real Madrid todavía tendría que esperar.

En 2020 emprendió una nueva etapa en el Rayo Vallecano, una decisión que terminó siendo fundamental para su crecimiento como futbolista. En Vallecas encontró continuidad, protagonismo y la oportunidad de demostrar que estaba preparado para competir al máximo nivel. Con el conjunto madrileño logró además el ascenso a Primera División y se consolidó como uno de los laterales izquierdos más destacados del campeonato.
El regreso al Real Madrid
Su evolución en el Rayo terminó provocando su regreso a Valdebebas en 2023. El Real Madrid recuperó entonces a aquel niño que había llegado a la cantera una década antes. En su primera etapa en el club había pasado por todas las categorías inferiores. A su vuelta, lo hacía ya como un futbolista consolidado en Primera División. Durante su etapa en el primer equipo blanco disputó 110 partidos y conquistó cinco títulos, entre ellos una Champions League, una Liga, un Mundial de Clubes y una Supercopa de Europa.

Pero el vínculo con Bolaños de Calatrava nunca desapareció. Allí empezó todo. Allí se formó el niño que soñaba con ser futbolista y desde allí comenzó un viaje que le llevó primero a la cantera del Real Madrid, después al Rayo y de nuevo al Santiago Bernabéu, antes de aterrizar en Heliópolis.
Ahora, un nuevo capítulo en el Betis
La historia de Fran García ha vuelto a cambiar de escenario en 2026. Después de su etapa en el Real Madrid, el lateral se ha vinculado al Real Betis para seguir construyendo su historia en el fútbol de élite. Esta temporada ya suma seis apariciones y una asistencia en el campeonato liguero y unos minutos en el debut en Champions del conjunto verdiblanco ante el Lille.
Su historia, sin embargo, mantiene intacto su punto de partida: Bolaños de Calatrava, el pueblo de Ciudad Real donde comenzó el viaje de su futbolista más conocido. Un lugar que puede presumir de haber visto crecer a un chico que cambió el balonmano por el fútbol y que, con sólo 14 años, se marchó a Madrid para perseguir un sueño que acabaría cumpliendo.