Ni Betis ni Paulao ceden, rescisión lejana
Ninguna de las partes da su brazo a torcer, mientras tanto, el zaguero ha dejado su casa en Montequinto y vive en un hotel cercano.

El luso-brasileño, ejercitándose ayer aparte con un preparador físico.Ó. Murillo
Paulao no viajó a San Pedro del Pinatar y, desde mediados de este mes, se ejercita aparte del grupo. Confiaba en rescindir pronto. Tanto es así que no renovó su contrato de alquiler y abandonó la vivienda que ocupaba junto a su mujer e hijo en Montequinto. Por ahora, reside en el Hotel Al Andalus, justo al lado del Villamarín y la ciudad deportiva, razón por la que ayer se filtró que la reunión entre Juanfran y Alexis allí también le incluyó. En realidad, el tema no incumbe ya a la secretaría técnica, sino a la planta noble, donde se estudian fórmulas para que el luso-brasileño deje el club.
El problema, algo delicado, se refiere no sólo al año pendiente que figura en el contrato del central y que éste no quiere perdonar al completo, sino a otras cantidades por diferentes conceptos que el Betis no está dispuesto a afrontar. Incluso, se plantean la opción de un despido puro y duro, aunque la aplicación del Estatuto del Jugador de la FIFA, seguramente, acarrearía más gastos a la larga para la entidad.
A día de hoy, el acuerdo está muy lejano, hasta el punto de que Paulao, con dos ofertas de Primera, varias de Segunda y otras del extranjero -de Turquía y Moldavia, ya que el Betis lo mueve a través de intermediarios por si puede recaudar algo con que liquidarle-, no descarta cumplir la temporada pendiente, aunque sus esperanzas de jugar sean nulas.
Sea como fuere, la única opción de que salga antes del viernes es que los rectores se rasquen el bolsillo. Parece improbable.
El problema, algo delicado, se refiere no sólo al año pendiente que figura en el contrato del central y que éste no quiere perdonar al completo, sino a otras cantidades por diferentes conceptos que el Betis no está dispuesto a afrontar. Incluso, se plantean la opción de un despido puro y duro, aunque la aplicación del Estatuto del Jugador de la FIFA, seguramente, acarrearía más gastos a la larga para la entidad.
A día de hoy, el acuerdo está muy lejano, hasta el punto de que Paulao, con dos ofertas de Primera, varias de Segunda y otras del extranjero -de Turquía y Moldavia, ya que el Betis lo mueve a través de intermediarios por si puede recaudar algo con que liquidarle-, no descarta cumplir la temporada pendiente, aunque sus esperanzas de jugar sean nulas.
Sea como fuere, la única opción de que salga antes del viernes es que los rectores se rasquen el bolsillo. Parece improbable.