El Betis, abocado a aguarle la 'fiesta' a sus aficionados

José López
Tras un año espectacular, en el que el Real Betis ha registrado números nunca antes vistos y que le ha clasificado para Europa y le tiene tercero en la tabla, el conjunto de Manuel Pellegrini se marchaba a este parón navideño con el sabor amargo de una derrota.
Independientemente de que fuera injusta y de que la remontada del Athletic llegara con ayuda arbitral, como bien señaló Pellegrini cuando pidió más respeto para Nabil Fekir, la realidad es que el equipo verdiblanco desaprovechó una gran ocasión para haber aventajado en 7 puntos al quinto clasificado, el Atlético, y haber ganado muchas papeletas para jugar la Champions League la próxima temporada. Incluso con toda la segunda vuelta por delante.
Ni eso ha rebajado la confianza del beticismo en este equipo. Tal vez sea porque se ha acostumbrado a ello y ese tipo de derrotas se han convertido en habituales en la presente campaña, en la quelos béticos han visto cómo tenían que aguantar todos los parones en medio de dudas. El Betis lleva perdidos cinco encuentros en lo que llevamos de campeonato y salvo el del Wanda Metropolitano, todos llegaron justo antes de un descanso obligado por los partidos internacionales o, en este caso, por las vacaciones navideñas.
El primero llegó en la tercera jornada, en aquel Betis-Madrid que resolvió Carvajal (0-1); el segundo, con un Villarreal-Betis (2-0) en el que Danjuma emergió como estrella; el tercero fue el derbi de la expulsión de Guido y el gol de ACuña (0-2); y, por último, ha llegado la derrota en San Mamés.
Si no conociéramos lo exigente que es Pellegrini en todos los partidos, incluidos los de Copa, se podría decir que el Betis llega agotado al final de cada tramo y se reacitva con el descanso. Lo mejor, entonces, tal vez sea que a partir de ahora le espera un buen tiempo sin parones, porque, incluso, en el de finales de enero hay Copa del Rey. Y habrá polémica. Seguro.
Independientemente de que fuera injusta y de que la remontada del Athletic llegara con ayuda arbitral, como bien señaló Pellegrini cuando pidió más respeto para Nabil Fekir, la realidad es que el equipo verdiblanco desaprovechó una gran ocasión para haber aventajado en 7 puntos al quinto clasificado, el Atlético, y haber ganado muchas papeletas para jugar la Champions League la próxima temporada. Incluso con toda la segunda vuelta por delante.
Ni eso ha rebajado la confianza del beticismo en este equipo. Tal vez sea porque se ha acostumbrado a ello y ese tipo de derrotas se han convertido en habituales en la presente campaña, en la quelos béticos han visto cómo tenían que aguantar todos los parones en medio de dudas. El Betis lleva perdidos cinco encuentros en lo que llevamos de campeonato y salvo el del Wanda Metropolitano, todos llegaron justo antes de un descanso obligado por los partidos internacionales o, en este caso, por las vacaciones navideñas.
El primero llegó en la tercera jornada, en aquel Betis-Madrid que resolvió Carvajal (0-1); el segundo, con un Villarreal-Betis (2-0) en el que Danjuma emergió como estrella; el tercero fue el derbi de la expulsión de Guido y el gol de ACuña (0-2); y, por último, ha llegado la derrota en San Mamés.
Si no conociéramos lo exigente que es Pellegrini en todos los partidos, incluidos los de Copa, se podría decir que el Betis llega agotado al final de cada tramo y se reacitva con el descanso. Lo mejor, entonces, tal vez sea que a partir de ahora le espera un buen tiempo sin parones, porque, incluso, en el de finales de enero hay Copa del Rey. Y habrá polémica. Seguro.