30 aniversario

Laura García-Caro, atleta olímpica: "La ayuda psicológica es muy conveniente y siempre nos puede dar un plus a los deportistas"

La marchadora, de 31 años, repasa su carrera deportiva en una extensa entrevista con ESTADIO Deportivo: sus inicios, su participación en los Juegos Olímpicos y el factor mental en el deporte de élite. También ha dado su opinión sobre el presente y el futuro de la marcha española así como del mal trato que le está dando la federación internacional en los últimos años a la especialidad

Laura García-Caro, atleta olímpica: "La ayuda psicológica es muy conveniente y siempre nos puede dar un plus a los deportistas"

Laura García-Caro, atleta olímpica española.IMAGO

Rafa CalaRafa Cala 22 min lecturaSin comentarios

Laura García-Caro, atleta de 31 años y natural de Lepe (Huelva), ha repasado su carrera deportiva en una extensa entrevista en ESTADIO Deportivo en donde ha hablado de sus inicios en la marcha, de su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio y París, de la medalla perdida en los últimos metros en el Europeo 2024, y también ha dado su opinión sobre las opciones de su compañera María Pérez en Los Ángeles 2028 así como del mal trato que ha tenido la especialidad en los últimos años de parte de la federación internacional. Al mismo tiempo ha dado mucha importancia a la ayuda psicológica la cual puede servir de mucho a los deportistas.

- ¿Cómo y cuándo comenzaste con el atletismo? Porque imagino que no empezarías con la marcha...

Empecé a hacer atletismo porque mi hermano llevaba haciéndolo muchos años... mucho tiempo... y empezamos un poco haciendo las carreras de Huelva y la provincia y empecé a hacerlo yo también. Corriendo crosses, haciendo un poco todas las disciplinas. Con 12 años me inicié en la marcha. La primera vez hice tres kilómetros marcha, y bueno, yo hice un control de pista en Huelva, muy humilde, sin saber prácticamente la técnica ni saber nada de lo que me venía, pero bueno, fui mejorando poquito a poco, yendo a mis primeros campeonatos de Andalucía, un poco más tarde a los campeonatos de España ya siendo cadete, y bueno, con 17 años fui a mi primer campeonato internacional en la Copa del Mundo, que se celebró en Rusia, en una de las cunas de la marcha de entonces, sobre todo, y bueno, eso fue un salto muy grande en mi carrera. Ahí yo entrenaba todavía en Lepe, en Huelva, sin muchos recursos en cuanto a entrenadores que estuvieran formados en esta especialidad, aunque tuviésemos la pista de atletismo, y ahí tuve la opción de pedir la beca para el centro de alto rendimiento en Madrid, en la Blume, y fue cuando decidí dar el salto al alto nivel, a poder irme allí, darme la oportunidad de mejorar un poco más con todas las condiciones que este centro tiene, y con un grupo de marcha especializado, con mi entrenador José Antonio Quintana, y bueno, como siempre diré, fue la mejor decisión de mi vida.

- ¿Te das cuenta ahí que de verdad puedes hacerte un nombre en la marcha?

Es algo que llegó muy poco a poco. Si te digo la verdad nunca he dicho o pensaba de pequeña con los Juegos Olímpicos o con mis primeros campeonatos de Andalucía. Creo que he sido una persona a la que todo la ha ido llegando muy poco a poco, a base de mucho trabajo. En mis primeros años en Madrid claro que sí soñabas con llegar más lejos porque allí te ves con deportistas de mucho calibre. Creo que fue algo que fue llegando poco a poco, con mucho trabajo, y con una vida muy dedicada a ello. Ahí primero era junior, y luego pasé a categoría absoluta, y fue cuando de los 10 kilómetros pasé a los 20 kilómetros, que al final era la distancia olímpica en ese momento, y por supuesto, sí que ya con 20 años en mi primer mundial en Pekín, vi un gran salto de nivel, y yo creo que ahí pudo ser el año, en mi primer año de sub 23 que competí en Pekín 2015, que dije que bueno, que ya estaba entre las mejores a nivel absoluto, y que podían venirse muy buenos campeonatos y buenos objetivos.

- Tenías una buena trayectoria en categorías inferiores, no eras una desconocida, había muchas esperanzas en ti ¿Sentís presión ahí los jóvenes atletas españoles a la hora de dar el salto a la categoría élite, donde siempre, cuando llegan los Juegos Olímpicos, os piden medallas?

Creo que los deportistas a cierto nivel sentimos presión, pero porque nos estamos dedicando a ello y se espera de nosotros estar allí dando lo mejor, y bueno, los primeros años de la categoría absoluta pueden ser un poco abrumadores porque pasas de estar en categorías menores y pasamos absolutos, y ya pues competimos con campeones olímpicos, con gente que lleva muchos años. Los mejores del mundo están ahí y es algo que al principio puede abrumar un poco, pero también motiva. Ahí sí que empieza un poco la presión de verdad, como deportistas, pero al final creo que la presión es algo que nosotros tenemos que manejar, y luego también nosotros a nivel individual, hacer lo que nos toca... pues entrenar duro, cuidarnos, tener nuestras responsabilidades como atletas, si las vamos cubriendo, al final luego el resultado es la consecuencia, que muchísimas veces llegará, y otras veces pues nos quedaremos a medias, o pasaremos lesiones, a ver siempre momentos de dolor y gloria, como yo digo en el deporte. Al final yo creo que nosotros tenemos que tener mucho el foco en lo que tenemos que hacer el día a día, y lo que nos toca, luego como pues habrá gente que nos estará viendo desde la tele, se espera de nosotros, pero yo creo que es algo que al final acabamos normalizando, y que forma parte de esto, y que tenemos que gestionar, porque es como una parte de nuestra profesión.

- ¿Has recurrido alguna vez a ayuda psicológica? ¿A alguien de psicología que te ayude a sobrellevar esa presión en la alta competición?

Sí, a mí sobre todo me ha ayudado María Martínez, que es psicóloga del deporte, y que ha trabajado con muchos deportistas. Sobre todo en los últimos años de mi carrera y en la preparación para París 2024 ha sido mi psicóloga y nos ayuda a gestionar pues la parte personal y compaginar todo lo que está ocurriendo en tu vida con estos acontecimientos tan importantes en esos años que quieres sacar lo mejor de ti. Creo que es una ayuda muy conveniente y que siempre nos puede dar un plus a los deportistas. Gestionar esos momentos de presión, gestionar emociones, saber sacar tu máximo rendimiento en días difíciles, cuando manejamos lesiones, momentos complicados a nivel de salud, que yo he estado también por mucho tiempo sin poder competir, y al final ha sido difícil. A mí me ha ayudado muchísimo en esos procesos en los que he tenido que estar fuera de la competición y me ha ayudado un montón.

- Eres habitual en las convocatorias de la absoluta desde 2017/2018... ¿la pandemia te corta un poco tu preparación o tu crecimiento? ¿A ti te afectó más o menos que a otros atletas?

Creo que al final no paramos tanto tiempo o directamente no paramos. A nosotros nos enviaron unas cintas a casa y estuvimos entrenando toda la pandemia, y cuando luego pudimos salir a entrenar lo hicimos. Lo que sí nos cortó fue ese año de competición, en febrero de 2020. Luego reanudamos en el año 2021 y competimos con toda la normalidad. Tenía 24 y 25 años, y como todavía me quedaban años pues no lo noté. Creo que fastidió más a los que igual les quedaban uno o dos años de competición, o que tenían pensado retirarse antes, pero yo ahí estaba todavía en un buen momento, y mantuve la forma, y sí que al año siguiente pude volver bien, y yo diría que eso no me afectó demasiado.

- Uno de tus orgullos no es haber participado en dos Juegos Olímpicos, ¿Cómo es esa experiencia? ¿Cómo es llegar y cumplir ese sueño? ¿Qué significan los Juegos Olímpicos para un deportista?

Es lo más grande a lo que podemos aspirar y llegar. Bueno, luego están las medallas y demás. Es una competición muy especial. Luego te da esa etiqueta de ser olímpico. Es algo inolvidable y que marca nuestras carreras para siempre. Como atleta marca mucho. Y bueno, yo siempre digo que la ilusión de los Juegos Olímpicos no es sólo esa semana, esos 10 días, esas dos semanas, sino es todo lo que estás preparando ese año, la ilusión con la que esos cuatro años piensas en esa cita, cuando te clasificas, cuando tu familia está pendiente, cuando nos llega la ropa del Comité Olímpico Español, o sea, creo que es un proceso en el que estamos mucho tiempo disfrutando, sufriendo también al mismo tiempo, con muchas ganas de que llegue, de que salga bien, de que te puedas clasificar... creo que es duro, pero a la vez es tan bonito que merece la pena y bueno, yo siempre digo que lo he disfrutado desde el proceso en el que estás preparando el evento con tanto entusiasmo, con tanto esfuerzo, en el que tienes tu ropa, tu maleta, en nuestra casa tienes el estuche de los Juegos Olímpicos, la agenda, la mochila, en mi caso el diploma, en la pared de mi casa, que llegas a tener mucho merchandising de los Juegos Olímpicos y eso es algo muy bonito.

- En Tokio no te salió bien la carrera que deseabas seguro, ¿Qué falló ese día? Porque es verdad que las condiciones de la ciudad quizás te afectaron más de la cuenta...

No, la verdad es que en esa competición no terminé de encontrarme. La humedad y el calor pudo afectar. Muchos nervios porque eran mis primeros Juegos Olímpicos. Tantas personas que están atentas de ti ese día, que te escriben... al final sí que hay un tema que los primeros Juegos Olímpicos se viven con muchos nervios y con mucha presión. Creo que los segundos los viví de otra manera. Mucho más relajada, con más experiencia y confianza. Creo que yo pude ver esas diferencias entre Tokio y París, pero yo creo que la prueba de Tokio, por motivos que aunque hayamos analizado nunca sabemos bien qué pudo pasar ese día. Entre las condiciones climáticas o que mi cuerpo simplemente no respondió, yo no sentí que me encontrase bien ese día, y es verdad que 20 kilómetros a veces se pueden hacer muy duros cuando tu cuerpo no tira como una ha preparado o como nos gustaría. Al final sólo quedó aprender de esas experiencias que nos acaban haciendo más fuertes y continuar para París.

- Después te vino la redención en París, porque lo hiciste muy bien. Digamos que estuviste realmente bien y donde se te esperaba. Ahí cerca de las medallas, luchándolo, intentándolo, no tan cerca como hubieras querido, pero por lo menos un diploma olímpico que siempre está muy bien

Por supuesto, al final es muy muy muy difícil estar entre las mejores a nivel olímpico, porque podemos tener todas muchas posibilidades. Yo llegaba a París en el mejor momento de mi vida, y estaba rodeada de toda mi gente que pudo venir a verme. Quería sacar lo mejor y lo había preparado con muchísimo cuidado todo ese año. Creo que luego ese día todas estamos muy preparadas, y que de verdad ese día salga en una competición como la de París, que fue una de las competiciones de marcha con el mayor nivel que ha habido en la historia... estoy súper orgullosa, súper contenta, es súper difícil estar entre las ocho primeras de unos Juegos Olímpicos, y aunque muchas veces me puedan decir que si la medalla o no la medalla, yo de verdad que valoro el resultado (fue séptima) un montón, porque sé que es lo difícil que es prepararlo y estar ahí, y que a mí me fuesen a decir de pequeña que yo iba a llegar a esos resultados.

- Para terminar en esos Juegos Olímpicos de París, ¿te quedó la espinita del relevo mixto?

Era algo que tampoco dependía mucho de nosotros, dependía de los seleccionadores. Como yo me quedé tan contenta con el resultado, hubo una parte de mi que dijo pues si no hago el relevo, también me voy a casa contenta de este resultado. A lo mejor si luego el relevo no sales como esperas, estás ahí un poco, bueno, con otro sabor de boca, con frustración y demás. Yo sabía que María Pérez y Álvaro Martín iban a ser el dúo que iban a ser prioritarios, era obvio, y bueno, la verdad es que no le di demasiada importancia a no estar, era algo que iban a elegir los seleccionadores.

- Pero en parte también contenta por tu compañera, por Cristina Montesinos.

Sí, claro.

- Siempre se ha hablado muy bien del ambiente del equipo de atletismo, ¿es tan real como se ve desde fuera?

Pues yo diría que sí. Miro atrás, a cuando era adolescente, y el atletismo es un deporte que aporta mucho en esas edades. En una pista estamos chicos y chicas juntos, de diferentes disciplinas, y creo que eso nos aporta un montón, y siempre ha sido un deporte muy sano, en el que nos acompañamos y creo que entre nosotros, entre los atletas, aunque haya rivalidad y obviamente todos queramos ganarle al de al lado... pero creo que hay un ambiente bastante sano entre los atletas de la Federación Española, con otras federaciones también. Creo que es un deporte que de verdad recomendaría a todos los jóvenes.

- Creo que mucha gente se queda con la fatídica, por decirlo de alguna forma, imagen de tu Europeo 2024. Queda eso como una parte importante de tu carrera, o simplemente es algo que pasa y se acabó? (Perdió la medalla de bronce en los últimos metros).

Es algo que me dolió muchísimo obviamente. Tardé un tiempo en asimilarlo, pero al final los Juegos Olímpicos de París 2024 estaban a la vuelta de la esquina. Me recompuse bastante rápido, y pude competir muy bien allí. Creo que es algo anecdótico y que mi carrera no se basa en eso, y el que sólo me haya conocido por eso, pues una pena por él. Yo no quiero que mi carrera con lo larga que ha sido y los buenos resultados que he tenido... para mí eso es un fallo grande que tuve, pero que va a quedar en eso. He obtenido muchos otros resultados de los que estoy muy orgullosa, y como humana que soy, para mí se queda ahí, y bueno, si se le dio más importancia, porque a nivel mediático eso tiene más tirón, pues vale, pero que yo me voy a quedar con toda mi carrera en general.

- ¿Cómo ves la marcha española tanto presente como futuro?

El presente y el futuro es muy esperanzador. Todos los atletas que están compitiendo tienen muchas opciones de medalla. Tanto los veteranos como los más jóvenes que llegan están a la altura de la marcha europea y mundial, sobre todo con María Pérez, con Álvaro Martín que ya no está, ahora Paul McGrath... Raquel González y Miguel Ángel López que siguen estando ahí. Tenemos que cuidar esta disciplina que nos está dando tantísimos grandes resultados y que es parte de la historia exitosa del atletismo español.

- ¿Vosotros sentíais esa presión de que la marcha muchas veces tenía que salvar el medallero en los campeonatos?

No, no como tal. Como al final sabíamos que teníamos el nivel, que estaba ahí. Lo hacíamos bien por nosotros y por la marcha, pero no por el medallero. Bueno, al final también representas a España.

- ¿Cómo ves a María Pérez de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028? Todo el mundo la señala como la gran favorita.

Muy capacitada, por supuesto. María Pérez es una grandísima competidora. Tiene un gran físico, una gran capacidad mental y, por supuesto, tiene muchas opciones de ganar, pero luego pasará lo que tenga que pasar en Los Ángeles, y bueno, que llegue bien, que todo el proceso que de aquí a allí sea bueno, que le respeten las lesiones... tiene una grandísima capacidad y, por supuesto, que todos confiamos en ella y bueno, estaremos expectantes.

- ¿Cómo veis vosotros, los marchadores, el trato que os da últimamente la Federación Internacional de Atletismo? Os cambian las distancias, algunos circuitos no son acordes a un gran campeonato... ¿Creéis que se os está tratando mal o no se le está dando el sitio que merece una especialidad como la marcha en los últimos años?

Eso seguro. Es algo que viene de muchos años en los que muchas veces pues hemos tenido campeonatos o pruebas en sitios en donde digamos que no deberíamos haber competido. Los circuitos los han llevado a sitios muy inhóspitos y sobre todo en estos últimos años, desde 2021, teníamos cambios de distancia cada año. O 20 kilómetros o 35 kilómetros o maratón o media maratón o bien maratón mixto. En los últimos años nos han cambiado la distancia cada año y creo que la preparación para los Juegos Olímpicos de París 2024, por ejemplo, con todos esos cambios... el relevo que se introdujo ese mismo año. Pues sí que en parte está siendo algo que bueno, que yo quiero confiar y creo que la distancia va a seguir ahí. Está dando muchas alegrías y cada vez más está creando mucho espectáculo en las calles. Pero bueno, sí que creo que siempre hemos estado un poco detrás del resto de disciplinas.