Jorge Lorenzo (39 años): "Me arrepiento de no haber invertido todo mi dinero en ladrillo. Con 2 millones compras 10 apartamentos"
El expiloto y ahora comentarista desvela algunas de las actividades que realiza desde que dejó las carreras

Jorge Lorenzo, cuando pilotoaba en YamahaImago
Jorge Lorenzo es de esos deportistas que son estrellas y que saben rápidamente reconvertirse y enfocar su vida de otra forma. En su caso, pasó casi de golpe de las motos a los micrófonos. Y ahora es uno de los comentaristas destacados de DAZN.
Curiosamente, comparte ahora estudio con el que fuera su gran rival y 'enemigo', Dani Pedrosa, que ha llegado después, pero que ha sabido también adaptarse al mundo televisivo. Lorenzo ha demostrado que no sólo es válido para las motos y para la comunicación, también lo es para los negocios.
En el podcast "BLV" (Búscate la vida) ha hablado de sus inversiones en bolsa y de sus negocios y, entre otras cosas, contaba cómo multiplicó su patrimonio con una inversión inicial de 1.500 euros en las gafas Hawkers, que convirtió en 1,7 millones cuando, tiempo después, vendió su parte.
"Yo empecé a invertir sobre el 2012-2013, tenía algún asesor financiero que me invertía en bolsa, en obligaciones... luego fui el creador de la marca Hawkers. Al final vendí mi parte por 1,7 millones (...) una rentabilidad prácticamente infinita", reconoce el expiloto balear, que ve las inversiones como su nueva forma de ganar, como hacía en MotoGP.
Su competición son las inversiones
"Ahora mi competición está con las inversiones, es mi competición. Por eso soy súper curioso también con eso, he trasladado el perfeccionismo al tema de inversiones y me puedes ver la mayoría del tiempo mirando vídeos de YouTube de ETFs, de Real Estate, de cómo gestionar tu dinero...", añade Jorge Lorenzo.
El tres veces campeón de MotoGP y pentacampeón del mundo tiene claro que gestionar dinero "es muy difícil" y, por eso, señala que lo que ha aprendido es "que no hay que meterse donde uno no sabe porque puedes meterte un gran batacazo".

En este sentido, cuenta un caso en que apostó por algo que no controlaba y perdió "mucho dinero". "Yo me metí en el sector de la restauración y me salió mal. A través de la bolsa también, según como lo hagas, también puedes perder mucho dinero", reconocía.
Por eso, prefiere apostar por lo seguro, que para él es la inversión inmobiliaria. "Siempre he dicho que si desde el primer céntimo al último que gané en mi carrera de MotoGP lo hubiese invertido en ladrillo bastante bien comprado (...) sería la mejor decisión que hubiese hecho, pero ahora lo sé con 36 años", reconoce el balear, que tiene claro que es un valor seguro. "Ahí creo que es muy difícil perder dinero a largo plazo siempre que lo compres en buenas localizaciones, que compres bien, buena calidad en la construcción y en buenas ciudades. Siempre te va a aportar alquiler y siempre va a estar ahí hasta que te mueras tú", añade.
Jorge Lorenzo sólo lamenta no haber invertido en ladrillo
De hecho, Jorge Lorenzo va más allá y deja una frase categórica. "Me arrepiento de no haber sabido eso y no haber invertido todo mi dinero en ladrillo. Con esos 2 millones de euros puedes cogerte 10 apartamentos que te pagan una media de 1.000 euros al mes. Son 10.000 euros mensuales y asegurados para siempre", añade.
Fuera de que su apuesta es por el ladrillo, sí admite que la bolsa le atrae mucho. Y que participa en ella. "Yo me gestiono parte de mi patrimonio en bolsa. He elegido tres o cuatro gestores, yo soy el cuarto, y competimos entre los cuatro a ver quién obtiene mejores rendimientos", explica un expiloto al que el paso de la frenética vida de los circuitos a otra más pausada no le ha provocado aburrimiento.

"¿Cómo es la vida? Fenomenal. ¿Cómo no voy a estar encantado de una vida que me hace despertarme cuando quiera, poder hacer a lo largo del año lo que quiera, poder viajar donde quiera y no tener que preocuparme? Prácticamente, me puedo permitir cosas, lujos o comodidades bastante caras. ¿Cómo no voy a estar feliz? ¿Cómo no voy a apreciar eso?", estima un Lorenzo que sí admite lo afortunado que él y no lo oculta.
"El miedo de los deportistas retirados que se deprimen o se aburren no ha sucedido conmigo para nada. Al contrario, soy mucho más feliz ahora que cuando corría en MotoGP, sin ninguna duda", sentencia el mallorquín.