El vestuario del Real Madrid se posiciona tras la salida de Xabi Alonso
Tras la destitución de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid, una despedida mayoritaria en redes sociales refleja el impacto del técnico tolosarra en el grupo. Entre el aluvión de mensajes de gratitud, aparecen algunos silencios llamativos y una ruptura que sorprendió a los jugadores

Las despedidas de los jugadores del Real Madrid a Xabi AlonsoCORDON PRESS
La salida de Xabi Alonso del Real Madrid no solo sacudió los despachos de Valdebebas, también tuvo un efecto inmediato en el vestuario, que conoció la decisión a través del comunicado oficial del club. Sin avisos previos, sin una reunión colectiva y con el equipo en día libre, los jugadores fueron procesando la noticia de forma individual. La respuesta llegó, como ya es habitual, en redes sociales: una cascada de mensajes que dibuja con bastante precisión el peso real que tuvo el técnico tolosarra en el grupo durante su breve etapa.
El primero en reaccionar fue Kylian Mbappé. El francés, que había forzado para disputar la final de la Supercopa pese a sus problemas de rodilla, quiso marcar territorio desde el inicio. “Ha sido breve, pero ha sido un placer jugar para ti y aprender de ti. Gracias por darme confianza desde el primer día”, escribió en Instagram. Un mensaje medido, respetuoso, que subrayaba una relación profesional correcta y una confianza que no siempre se había dado por sentada.

Una respuesta casi unánime del grupo
Tras Mbappé, las publicaciones se sucedieron durante toda la tarde y parte de la noche. Arda Güler fue uno de los más expresivos, destacando el impacto directo de Xabi Alonso en su evolución: “Cada conversación, cada detalle, cada exigencia me ayudó a moldear mi juego y a alcanzar un nivel superior”. El turco puso palabras a una sensación compartida por varios jóvenes que encontraron en el técnico un respaldo constante.
Tchouaméni, Rodrygo, Valverde, Camavinga, Courtois, Lunin, Rüdiger, Alaba, Ceballos, Fran García, Huijsen o Gonzalo también se sumaron con mensajes de agradecimiento. Algunos breves, otros más elaborados, pero todos en una misma línea: respeto, reconocimiento y buenos deseos para el futuro. Dani Carvajal, capitán del equipo, optó por la sobriedad con un escueto “Gracias por todo, míster”, suficiente para dejar clara su postura.
En conjunto, la reacción fue masiva. Xabi Alonso, pese a no haber consolidado un proyecto estable ni haber despejado todas las dudas futbolísticas, había logrado algo clave en el Real Madrid: mantener una relación directa con buena parte de la plantilla.
Los silencios que también hablan
No obstante, no todos los futbolistas se pronunciaron. Al final del día, siete jugadores de la primera plantilla no habían publicado ningún mensaje de despedida: Trent, Éder Militao, Ferland Mendy, Jude Bellingham, Vinícius Júnior, Franco Mastantuono y Brahim Díaz, este último concentrado con la Selección de Marruecos en la Copa de África.
El silencio no implica necesariamente distanciamiento, pero tampoco pasó desapercibido. En algunos casos, como el de Brahim, el contexto competitivo puede explicar la ausencia. En otros, como Vinícius o Bellingham, alimenta lecturas sobre relaciones menos fluidas con el cuerpo técnico.
Una ruptura que llegó sin transición
La destitución de Xabi Alonso se produjo tras una reunión en Valdebebas entre el presidente, la directiva y el técnico, apenas horas después del regreso del equipo de Arabia Saudí. La decisión fue rápida y definitiva. Los jugadores, al margen del proceso, se enteraron a posteriori. Un detalle que explica, en parte, la reacción emocional y la necesidad de muchos de expresar públicamente su gratitud.
Xabi Alonso se marcha con el crédito justo, cuestionado desde lo futbolístico pero reforzado desde lo humano. El vestuario, al menos en su mayoría, así lo ha querido dejar claro. Ahora, con Álvaro Arbeloa al frente, el Real Madrid inicia una nueva etapa en la que no solo se evaluarán resultados, sino también la capacidad del nuevo técnico para reconstruir equilibrios internos tras una salida que, por inesperada, ha dejado huella.