España 4-1 Croacia: Sevilla y Lamine Yamal brindan el mejor homenaje a la segunda estrella
Sevilla sigue siendo uno de los territorios propicios para la Selección Española y es que, en el Ramón Sánchez-Pizjuán, ha conseguido una nueva victoria con el extremo del Barça como protagonista; así lo vivimos y contamos en directo
La Copa del Mundo no pudo tener mejor carta de presentación en territorio nacional. En un Ramón Sánchez-Pizjuán con más de 40.000 espectadores, la Selección de Luis de la Fuente pudo vencer por cuatro goles a uno a la selección croata en la que fue, de nuevo, una exhibición de Lamine Yamal. En la fiesta no faltó un detalle, y es que hasta el himno español tuvo un sabor único con la interpretación de la Banda de la Centuria Romana Macarena. Un comienzo de fiesta que se acabó refrendando en el césped.
Una fiesta refrendada por Lamine Yamal
¿Vaya fiesta, no? Ya se sabía que el guion que tenía preparado la federación era único, ya se ha visto tanto en el himno como en el tifo que se ha lucido en la grada de Fondo del Ramón Sánchez-Pizjuán. Lo que seguramente no estaba tan escrito en ese guion (aunque sí en la mente de muchos) es que la Selección pudiese ponerse por delante más que pronto en la ciudad de Sevilla. Con un Lamine Yamal que tenía ganas de jugar, en una buena combinación en los primeros minutos, Baena encuentra al extremo del FC Barcelona, que no falla y acaba venciendo a Livakovic con un disparo lateral. Uno a cero en los primeros dos minutos y, sobre todo, una sensación de que la goleada podía ir a más.
Los de Luis de la Fuente siguen mostrando ese juego tan vistoso que ya lució en el Mundial y que, en los primeros instantes, absorbió a Croacia. Varias ocasiones tuvo la Selección para poder aumentar esa ventaja, con un Cucurella que estaba castigando mucho desde el costado izquierdo a los croatas. Fabián también aparecía en busca de llegar a área rival con esa facilidad, pero ese tanto no acababa llegando para los intereses españoles.

Lo que sí que acabó llegando fue el sorprendente gol croata, inesperado por lo que estaba sucediendo en el encuentro, aunque sí que es cierto que España había bajado el pie del acelerador. Un gran centro de Perisic encontró la cabeza de Beljo, que se hizo gigante entre la zaga española, para acabar consiguiendo el empate. Mazazo para España, con una afición croata enloquecida mientras que el público sevillano luchaba por levantar ese ánimo. Y no se puede decir que no tuviese efecto inmediato.
A la salida de un córner, Pubill consiguió conectar un gran centro de Lamine dentro del área pequeña para poner el dos a uno el marcador. El fruto merecido para una España que estaba siendo infinitamente mejor a lo que estaba demostrando la selección. Incluso pudo aumentar su ventaja antes del descanso gracias a un gol de Mikel Oyarzabal, que se encontraba en un claro fuera de juego. Otro de los que estaba activado era Fermín López, sabedor de que tiene que demostrar en su tierra. Un disparo que se marchó rozando el lateral de la red y un palo fue el balance de un jugador que se crece en los grandes escenarios. Y este era uno de ellos. Con esto se puso punto y final a una primera parte donde no faltó la fiesta española.
La reafirmación del extremo; el probable adiós a una leyenda
España siguió con ese ritmo que, sin tener que poner el pie en el acelerador, pudo demostrar un gran dominio sobre la selección croatas. Las ocasiones, sin haber muchas durante los primeros instantes de la segunda mitad, eran comandadas para España. Aunque tampoco con una insistencia severa, más allá de alguna intentona de Oyarzabal y Fermín dentro del área que no se fructificaba.
Luis de la Fuente introdujo cambios, también buscando los merecidos reconocimientos. Fabián Ruiz salió del terreno del juego bajo una gran ovación, y no es para menos. Es el regreso del hijo pródigo a la provincia, y Sevilla se lo demuestra con mucho cariño. En el césped seguía un peligroso actor que cuya presencia seguía incomodando, y vaya sí lo hizo.

Este no podía ser otro que Lamine Yamal, que volvió a aparecer desde su costado para, en un ángulo imposible para Livakovic, meter el balón dentro de la portería rival. Con exhibiciones así, ¿hay dudas con el balón de oro? Lo demostró centrado con el balón en el córner, sabedor que había firmado otra de las jugadas que serán recordadas con mucho tiempo. El cariño lo agradeció a la grada del Sánchez-Pizjuán, y es que la propia Sevilla demostró su amor de cara al que puede ser el futuro balón de oro. Posteriormente fue sustituido, con su correspondiente ovación como es merecido. De hecho, desde la grada de animación, ya se empezaba a entonar el famoso "Lamine Yamal, cada día te quiero más". Y es que la afición sabe que tiene un diamante en su equipo, que debe de seguir puliéndose, pero que va por buen camino.
Poco a poco, el encuentro iba entrando en fase de mayor tranquilidad. Uno de los momentos más especiales fue la entrada de Luka Modric, que entró para los últimos diez minutos recibiendo un homenaje por parte de ambas aficiones. Un momento emotivo para un jugador que ha hecho méritos más que notables para ello.
Cuando la fiesta agonizaba, uno no quiso despedirse sin sumarse a ella. Nico Williams consiguió adentrarse en el área y, con mucha facilidad, superar a la zaga visitante y vencer a Livakovic. Una demostración del poderío ofensivo de esta selección. Esto fue lo más notable que dio una segunda mitad que acabó dejando la segunda victoria en esta Nations League y algo más importante, y es que continúa la racha de imbatibilidad.
Ficha técnica
España: Unai Simón; Marc Pubill, Huijsen, Cubarsí, Cucurella; Fabián, Zubimendi, Fermín López; Lamine Yamal, Baena y Oyarzabal.
Croacia: Livakovic; Gvardiol, Pongracic, Sutalo, Smolcic; Kovacic, Misic, Perisic, Sucic, Pasalic y Beljo.
Árbitro: El colegiado Serdar Gözübüyük arbitra este encuentro. Amarilla para Pongracic, Sucic, Misic, Baena,
Goles: (1-0) Lamine Yamal, minuto 3; (1-1) Beljo, minuto 28; (2-1) Marc Pubill, minuto 31; (3-1) Lamine Yamal, minuto 62.
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Nations League, celebrado en el Ramón Sánchez-Pizjuán con 40.294 espectadores.