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Álex Crivillé, 56 años: "Estuve a punto de perder el dedo pulgar"

El dominio español en MotoGP no se entiende sin el catalán que fue el primero en ganar el Mundial de la categoría reina cuando era 500 centímetros cúbicos. Sin embargo, el expiloto no lo tuvo fácil ya que se tuvo que sobreponer también a duras caídas que le ocasionaron graves lesiones

Álex Crivillé, 56 años: "Estuve a punto de perder el dedo pulgar"

Álex Crivillé, expiloto español de motociclismo.IMAGO

Rafa CalaRafa Cala 4 min lecturaSin comentarios

Los éxitos del motociclismo español en MotoGP, la categoría reina, no se entienden en la actualidad sin Álex Crivillé quien en los años 90 derribó el mito que las grandes cilindradas no eran para los españoles al ganar el Mundial de 500 cc en el año 1999. El catalán estuvo muchas temporadas peleando contra el todopoderoso Mick Doohan hasta que aprovechó su oportunidad para proclamarse campeón del mundo. Pero para llegar hasta ahí, Crivi tuvo que atravesar un duro y largo camino en donde las lesiones le pudieron dejar sin el gran objetivo de su carrera deportiva.

Álex Crivillé sufrió graves lesiones durante su carrera deportiva

Álex Crivillé fue el primer campeón del mundo en la categoría reina del motociclismo y fue el que le enseñó el camino a Jorge Lorenzo, Marc Márquez, Joan Mir y Jorge Martín, que han ganado ya en el siglo XXI en MotoGP. Es todo un referente y fue un ídolo de masas durante los años 90, siendo una de las caras del deporte español. Un éxito que no se forjó sin sufrimiento ya que el expiloto sufrió graves caídas.

Una de las peores que tuvo Álex Crivillé fue en el Gran Premio de los Países Bajos en el año 1997 que se disputó en el circuito de Assen. "Aparte de clavículas, escafoides, pies, clavos... la peor lesión de mi carrera deportiva fue la de la mano izquierda. Estuve a punto de perder el dedo pulgar", recordó el catalán en una entrevista con Mundo Deportivo durante el pasado mes de mayo.

Álex Crivillé, que en aquel momento estaba en el equipo Honda, con el que se proclamaría luego campeón del mundo en el año 1999, señaló que la operación no fue sencilla y que tuvo que adaptar su moto porque las consecuencias de la caída no le dejaban pilotar como lo hacía normalmente. "Los doctores me hicieron unos injertos que no terminaban de enganchar, perdí movilidad en la mano… en la moto llevábamos un freno trasero en el lado izquierdo del manillar. En su momento lo desarrolló Mick Doohan y, en curvas de derechas, en lugar de frenar con el pie, lo hacíamos con el pulgar izquierdo. En mi moto lo tuvimos que sacar porque perdí la movilidad en ese dedo".

Álex Crivillé se perdió por esa caída en Assen cinco Grandes Premios (Países Bajos, San Marino, Alemania, Brasil y Gran Bretaña), pero regresó en la prueba disputada en la República Checa. "Esa fue mi lesión más grave. Afortunadamente, terminó consolidándose bien y el tejido muscular enganchó bien tras varios injertos".

Álex Crivillé se proclamó campeón del mundo de 500 cc en el año 1999

Álex Crivillé cumplió su gran sueño en el año 1999 cuando se proclamó campeón del mundo de 500 cc después de muchos años intentándolo.

El catalán aprovechó la grave caída y la consecunte lesión de Mick Doohan, su gran rival, en el Gran Premio de España, que se disputó en el circuito de Jerez, para dominar con puño de hierro la categoría en el año 1999.

Ni Kenny Roberts Jr., ni Tadakuyi Okada ni Max Biaggi aguantaron el ritmo del español que se proclamó campeón en el Gran Premio de Brasil, el penúltimo de la temporada.