El merecido recibimiento de las últimas españolas campeonas del mundo
La terminal 2 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se transformó este lunes en una auténtica fiesta teñida de rojo

Imagen de las españolas mordiendo su metal en el podio.@RFEGimnasia
El equipo español de gimnasia rítmica ha conquistado el oro en el concurso completo de los Mundiales 35 años después de Atenas 1991, la plata en el ejercicio mixto y el billete directo para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Y fruto de ello, la terminal 2 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se ha transformado este lunes en una auténtica fiesta teñida de rojo, con banderas de España, pancartas y un coro unánime al grito de “¡campeonas del mundo!”, para recibir a la selección española de gimnasia rítmica tras su histórica gesta en Fráncfort (Alemania).
“Antes de nada, perdón por la voz, pero es que ser campeonas del mundo en la general, es algo que hacía muchísimos años que no se conseguía. Entonces, había que celebrarlo”, explicó entre risas la capitana del conjunto, Inés Bergua, aún afónica, en declaraciones a la agencia EFE.
“Además, hemos conseguido ese ticket para los Juegos de Los Ángeles, que era el principal objetivo. Así que esto es un impulso todavía mayor para todo lo que queda de ciclo”, añadió.
Una llegada muy emotivas con muchos niños esperándolas
En la terminal 2 del aeropuerto madrileño esperaron desde más de dos horas antes niños y niñas de clubes formativos, familiares visiblemente conmovidos y aficionados de todas las edades. En cuanto las puertas automáticas se abrieron y asomaron las gimnastas con las medallas al cuello, la emoción desbordó el vestíbulo.
Ni las deportistas ni las seleccionadoras escatimaron un segundo para firmar autógrafos, posar para fotos y fundirse en abrazos con quienes las esperaban.
Inés Bergua, acompañada por Andrea Fernández, Marina Cortelles, Andrea Corral y Lucía Muñoz, compartió la euforia de un triunfo forjado en la unión interna y en rituales innegociables antes de saltar al tapiz.
“Para nosotras ha significado muchísimo, ha sido como un sueño”, destacó Andrea Fernández sobre un grupo que compite bajo el lema “todas a una en equipo todo suma” y que ya mira al futuro sin relajación.

“Se enfoca de la misma manera porque es siempre hacer nuestro trabajo. No porque hayamos conseguido ya algo vayamos a rebajar nuestro nivel, sino a subirlo aún más con el trabajo diario que hacemos todos los días”, señaló.
Las entrenadoras Alejandra Quereda y Ana Pelaz hablan de la magnitud de lo conseguido
Del mismo modo, se han pronunciado las entrenadoras. “El esfuerzo siempre está ahí, pero no vale con querer ser los mejores, sino con llegar y demostrarlo, y esta vez se ha podido hacer y no se me ocurre una forma mejor de soñar ese billete olímpico por adelantado que siendo campeonas del mundo”, subrayó Quereda.
El triunfo mundialista traerá consigo además una promesa que cumplir en la piel de Pelaz: “Sí, les dije que si se clasificaban me hacía un tatuaje que ellas me iban a dibujar, así que me toca hacérmelo”, confesó entre risas la técnica.
A partir de ahora, un ave fénix acompañará a Pelaz, un símbolo cargado de significado tras el trago amargo de París 2024. “Era como un poco el resurgir de España, es lo que queríamos representar y es lo que estamos intentando hacer en cada año”, afirmó.
Entre los pequeños gimnastas que no quisieron perderse la llegada estaba Jaime Llorenz, que practica rítmica en Hortaleza y celebró tanto el oro femenino como la presencia de Eneko Lambea, gimnasta masculino de rítmica, que realizó una exhibición en Fráncfort.
“Que haya actuado en un Mundial (Eneko) es mucho porque le está demostrando al mundo que los gimnastas masculinos no son malos y también pueden actuar en un mundial”, manifestó.
Sobre el éxito de las chicas, afirmó: “Ha sido una locura en general, la emoción la ha sentido toda España”.
Los familiares tampoco quisieron perdérselo
El lado más humano y el desgaste invisible lo aportaron familiares como David, marido de Ana Pelaz, presente en el aeropuerto.
“El sacrificio que ellas hacen no está pagado. Todas las horas que hacen, todas las horas que entrenan, pero porque les gusta, porque lo viven y porque requiere que echen horas para conseguir lo que han conseguido”, señaló, orgulloso de su mujer, y aseguró “que está haciendo historia”.
Con el metal dorado de nuevo en casa y el horizonte despejado hacia Los Ángeles 2028, la rítmica española abre ahora tres semanas de merecido descanso tras tocar el cielo de Frankfurt.