Hueco blanco

Monchi arenga a las masas con su receta para una nueva revolución en el Sevilla

En medio de los rumores acerca del posible adiós del 'confirmado' Lopetegui, el isleño tira de compromiso y lo que mejor sabe hacer

Monchi arenga a las masas con su receta para una nueva revolución en el Sevilla
- Villa Gómez
Villa GómezVilla Gómez5 min lectura
Últimamente, el papel de Monchi en el Sevilla FC está siendo de todo menos sencillo. Desde la 'guerra civil' por el gobierno de la entidad entre sus amigos José Castro y Del Nido Carrasco Vs. Del Nido Benavente, en la que no puede tomar parte, al irregular final de campaña protagonizado por el primer equipo, que logró el objetivo principal (la clasificación para la Champions League) sin alardes y en la penúltima jornada, tras ser segundo en la clasificación de LaLiga y único rival de verdad del campeón Real Madrid durante casi toda la primera vuelta, pero con prematuras eliminaciones de las dos competiciones europeas y de la Copa del Rey.

A sabiendas de lo anterior, el director general deportivo de los blanquirrojos sembró el mes de mayo de mensajes en sus perfiles oficiales de las redes sociales reconociendo los errores, pero reseñando los éxitos y dando su sitio a un entrenador que no las tiene todas consigo. "En una temporada muy complicada, hemos vuelto a conseguir un objetivo importante e histórico. Ahora, toca analizar con tranquilidad cómo podemos seguir creciendo. Gracias y enhorabuena a la afición, cuerpo técnico, jugadores y empleados del SFC. Somos el puto Sevilla Fútbol Club (...) No es tiempo de hablar ni de pasado ni de futuro. Ahora, sólo importa el presente y el presente. Todos los sevillistas somos importantes", aclaraba el isleño, que se preparaba para un nuevo verano de vídeos, seguimientos, ofrecimientos, llamadas, reuniones y teléfonos. Su vida en lo que va de siglo XXI, ni más ni menos.

"El que sale en la foto soy yo, pero los buenos, buenos son estos: Mi equipo. Si quieres llegar rápido, ve solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado", añadía unos días más tarde en una imagen junto con su estrecho grupo de colaboradores en la secretaría técnica, donde tendrán que hacer frente a la salida de un puntal de su defensa como Diego Carlos y, seguramente, también a la del otro central titular, Jules Koundé, en la órbita de un Chelsea con energías y libras esterlinas renovadas. Igualmente, se esperan otras salidas, incluso de algún 'peso pesado' más, porque toca hacer balance y corregir los errores en la anterior planificación, que los hubo, como los riesgos asumidos, dinamitados por una racha increíble de lesiones y contingencias negativas.

Por ahora, la incógnita de Lopetegui no se ha despejado del todo, porque el vasco sigue en contacto con Monchi para dar su opinión sobre bajas y posibles altas, aunque en la planta noble del Ramón Sánchez-Pizjuán, desde donde se autorizó la publicación oficial que prácticamente confirmaba una continuidad en el banquillo sustentada por los dos años de contrato aún por delante, escama que el ex seleccionador nacional se haya marchado de vacaciones sin pronunciarse rotundamente sobre su permanencia en el banquillo. Con el PSG y otros clubes importantes de Europa buscando aún técnico, importa mucho lo que se diga entre bambalinas, aunque también con luz y taquígrafos.

Consciente de las especulaciones, el de 'León de San Fernando' aprovechó sus redes sociales para alentar al sevillismo, tirar de compromiso y demostrar que, por encima de los nombres, siempre estará la institución. Para ello, ofrece su receta para una nuevo verano loco de, previsiblemente, muchos movimientos: "Exigencia: toda. Crítica: toda. Confianza: la que cada uno quiera aportar. Paciencia: Merecerá la pena. Ilusión: más que nunca. Con las pilas cargadas no, lo siguiente. Y ahora: trabajo, trabajo y trabajo". Un mensaje que desató las palabras de ánimo y respaldo de la inmensa mayoría de los aficionados nervionenses, dispuestos a "ir de cabeza" si él "se tira a un pozo", como resumía gráficamente uno de ellos, @Jma43Lopez.