Antonio Blanco, el muro del Alavés para frenar al Athletic en Mendizorroza
El capitán babazorro llega al derbi vasco como líder de LaLiga en intercepciones y pieza clave para el equipo de Quique Sánchez Flores que busca alejarse del descenso en la jornada 34

Antonio Blanco, líder de un Deportivo Alavés que se juega la permanencia en LaLigaIMAGO
El Deportivo Alavés afronta el derbi vasco ante el Athletic Club con la permanencia todavía en juego en la jornada 34 de LaLiga. Los de Quique Sánchez Flores son 16º con 36 puntos, solo dos por encima del descenso que marca el Sevilla.
En ese contexto aparece Antonio Blanco como una de las grandes certezas del equipo. El mediocentro llega reforzado por sus números defensivos y por su peso en el vestuario tras la victoria ante el Mallorca en el Estadio de Mendizorroza.
Antonio Blanco sostiene al Deportivo Alavés en plena pelea por la permanencia
El Alavés llega al derbi después de una victoria de enorme valor ante el RCD Mallorca, un 2-1 que devolvió aire a Mendizorroza y permitió al equipo mantener una pequeña distancia con la zona roja. No fue una salvación, pero sí un golpe anímico necesario antes de un tramo final de máxima tensión.
En esa reacción, Antonio Blanco se ha consolidado como uno de los futbolistas más importantes del equipo. A sus 25 años, el capitán se ha convertido en el centro de gravedad del Alavés: equilibra, roba, ordena y permite que el bloque no se parta cuando el partido se acelera.
Athletic Club pone a prueba el valor de Antonio Blanco en el mediocampo
El Athletic exigirá al Alavés una versión muy completa. Es un rival físico, intenso y con capacidad para castigar cada pérdida, especialmente cuando encuentra metros tras recuperación o consigue cargar el área desde los costados. Quique Sánchez Flores ha encontrado en el cordobés una figura fiable para sostener su plan. No es casualidad que haya sido el único mediocentro que ha iniciado todos los partidos que ha disputado desde la llegada del técnico.
Ese dato habla de confianza, pero también de necesidad. En un equipo que pelea por sobrevivir, el entrenador necesita futbolistas que reduzcan errores, lean bien el juego y sean capaces de competir incluso en escenarios incómodos.
Antonio Blanco lidera LaLiga en intercepciones y recuperaciones clave
El gran argumento de Blanco está en su capacidad para cortar ataques antes de que se conviertan en ocasiones claras. Es el jugador con más intercepciones de LaLiga, con 50, una cifra que resume su lectura defensiva y su colocación.
También aparece entre los grandes recuperadores del campeonato, con 184 recuperaciones, solo por detrás de Luis Milla. Si se suman ambas métricas, Blanco alcanza 234 acciones en las que interrumpe la posesión rival, un dato que ayuda a entender su impacto real en el juego.
Su influencia no se limita al robo limpio. También ha realizado 86 entradas, de las cuales 47 han sido efectivas, y aparece como uno de los jugadores con más duelos defensivos ganados del campeonato. Son números propios de un mediocentro que no vive de la espectacularidad, sino de evitar que el rival juegue cómodo.
Líder en la salida de balón del Deportivo Alavés
El perfil de Antonio Blanco no se reduce a destruir juego. Aunque su principal virtud está en la defensa, también está ofreciendo soluciones en la salida y en la progresión del Alavés, algo fundamental para un equipo que no puede limitarse a resistir.
El cordobés suma tres contribuciones directas de gol esta temporada, con un tanto y dos asistencias, además de 21 regates completados. Para un pivote defensivo, esos datos muestran una evolución hacia un futbolista más completo y con más presencia en campo rival.
Su dato de pases progresivos también explica parte de su valor. Blanco figura como el cuarto mediocentro de LaLiga con más pases progresivos con éxito, con 137, y promedia 2,4 pases largos acertados por partido y 4,7 envíos al último tercio.
Antonio Blanco marca el mensaje del Alavés antes del tramo final
El capitán ha puesto palabras al momento del equipo con un mensaje de responsabilidad colectiva. “Hay que focalizarse en lo que somos capaces. Somos un grupo humano y de jugadores increíbles y lo vamos a sacar adelante”, afirmó el centrocampista.
También destaca el carácter competitivo de un Alavés que ha encontrado goles y energía en los minutos finales. “Somos un equipo que luchamos hasta el final, que se deja el alma en el campo”, añade Blanco, reforzando la idea de un grupo que no quiere depender de nadie más.