El Barcelona cumple y entra en el ‘Top 8’ de la Champions League: sus posibles rivales en los octavos de final
El FC Barcelona selló su pase directo a los octavos de final de la Champions League tras remontar al Copenhague y acabar quinto en la ‘fase liga’, un desenlace que alivia al club, refuerza el proyecto de Hansi Flick y aclara el horizonte europeo hasta la final de Budapest
El Barcelona ya puede respirar con cierta calma en clave europea. La victoria ante el Copenhague en la última jornada de la ‘fase liga’ permitió al equipo azulgrana meterse entre los ocho mejores de la Champions League y evitar el incómodo ‘playoff’ previo a los octavos, a diferencia de los otros equipos españoles clasificados, Real Madrid y Atlético de Madrid.
No fue una noche plácida ni mucho menos. El Barça llegó a la jornada final en novena posición, fuera del corte directo, con una diferencia de goles ajustada y dependiendo no solo de sí mismo, sino también de los resultados ajenos. El arranque ante los daneses volvió a mostrar dudas, pero el equipo supo reaccionar y terminó imponiéndose con claridad, cerrando el partido con una remontada que le aseguró el objetivo tras golear por 4 a 1.
Un desenlace que premia la regularidad final
El triunfo, unido a los resultados favorables de varios rivales directos, permitió a los de Hansi Flick escalar hasta la quinta plaza. Un puesto que no solo garantiza el acceso directo a octavos, sino que evita el desgaste físico y mental de una eliminatoria extra en febrero, haciendo que su rival de octavos sea, a priori, ‘más asequible’.

Desde que la UEFA implantó este nuevo formato, el Barça vuelve a cumplir con uno de los mínimos marcados al principio de temporada: estar entre los ocho primeros. La sensación en el club es que, pese a los altibajos, el equipo ha sabido competir en los momentos decisivos y ajustar cuando el margen era mínimo.
El sorteo y un camino ya dibujado
El siguiente paso será el sorteo de octavos, que se celebrará en la Casa del Fútbol Europeo, en Nyon, el viernes 30 de enero a las 12.00 horas. Ahí, el Barça conocerá a su rival en la primera eliminatoria directa, disputada a doble partido.

A día de hoy, el abanico es claro: el conjunto azulgrana se medirá a uno de los equipos que superen el ‘playoff’ entre PSG o Newcastle frente a Monaco o Qarabağ. Un cruce que deja abierta incluso la posibilidad de un enfrentamiento prematuro contra el vigente campeón, encabezado por Luis Enrique y Dembelé.
Las eliminatorias de octavos se disputarán en dos semanas consecutivas, teniendo que esperar al mes de marzo. Así, los partidos de ida serán los días 10 y 11, mientras que, los de vuelta, caerán entre el 17 y 18, con el Barça cerrando la serie en casa.

Ventajas y límites del quinto puesto
Finalizar quinto tiene implicaciones claras. El Barça evita hasta unas hipotéticas semifinales a los dos primeros clasificados, Arsenal y Bayern Múnich, lo que sobre el papel despeja el camino inicial.
Sin embargo, el cuadro no es sencillo. En unos hipotéticos cuartos de final podrían aparecer Liverpool o Tottenham, y en ese caso el Barça no tendría el factor campo a favor. Lo mismo ocurriría en unas semifinales, siempre que esos grandes favoritos no caigan antes. El único gran rival con el que el equipo de Hansi Flick solo podría cruzarse en una hipotética final sería el Chelsea.
Un objetivo cumplido y otro mucho mayor
Con su victoria ante el Copenhague, el Barcelona ya ha hecho lo que estaba obligado a hacer: evitar el ‘playoff’ y ordenar su calendario europeo. A partir de ahora, la Champions League entra en su fase decisiva y el margen de error se reduce a cero. Una derrota puede costar la eliminación.
El premio final está marcado en rojo: la final del sábado 30 de mayo en Budapest. El camino será largo y exigente, pero al menos el Barça lo recorrerá desde una posición de ventaja. En un formato relativamente nuevo y poco indulgente, llegar bien colocado ya es una victoria. Ahora toca llevar el peso de tres competiciones, LaLiga, Copa del Rey y Champions League, manteniendo el ritmo competitivo hasta mayo.