El Celta cura su herida con un emotivo comunicado proclamando su orgullo celeste
Pese a la dura eliminación en la Europa League, el club vigués ha querido lanzar un mensaje de aliento a su afición asegurando que la gloria europea volverá a Balaídos

El Celta de Vigo puso fin a su aventura europea. Imago
El Celta puso fin a su aventura europea en los cuartos de final contra el Friburgo, pero lo ha hecho con un mensaje claro de orgullo, unidad y confianza en el futuro que está por venir. Pese al durísimo golpe de la eliminación por un global de 1-6, en Balaídos no quieren exponer una sensación de fracaso sino la convicción de haber construido un proyecto sólido que invita a seguir soñando.
El conjunto celeste cierra así una travesía continental de 14 partidos en la que llegó a ilusionarse con alcanzar la final de Estambul. Más allá del resultado final, el club ha querido poner en valor todo lo vivido durante estos meses, destacando el compromiso del equipo y la conexión con una afición que ha acompañado sin condiciones. "El Celta pone fin a su camino en la UEFA Europa League tras caer en los cuartos de final ante el SC Friburgo. Se cierra así una aventura europea marcada por la ilusión, el compromiso inquebrantable de todo el equipo y, sobre todo, por la bonita comunión con una afición que siempre estuvo a su lado", señaló la entidad en su comunicado oficial.
Agradecimiento y respeto a la afición
Ese vínculo entre plantilla y grada ha sido uno de los grandes pilares de la temporada. Desde Serbia hasta Francia, pasando por Croacia, Bulgaria, Alemania o Grecia, el celtismo ha estado presente en cada desplazamiento, reforzando el sentimiento de pertenencia. El club no ha querido olvidar ese respaldo constante. "Si alguien ha marcado esta aventura europea habéis sido vosotros. En cada ciudad, en cada estadio, siempre hubo una bandera, una bufanda, un corazón celeste o miles… recordándonos que detrás de este equipo hay una gran familia".
Con la eliminación aún escociendo en la piel, el mensaje desde Vigo ha sido de agradecimiento y también de reivindicación. Regresar a disputar una competición continental ya era, en sí mismo, un hito sumamente importante tras el trabajo realizado en la temporada anterior, por lo que esta participación ha servido para recuperar esas sensaciones tan especiales. "Volver a Europa ya fue, en sí mismo, un gran logro. Esta edición de la Europa League nos permitió recoger los frutos de ese trabajo y reencontrarnos con esas noches que hacen del fútbol algo especial".

Si hay una idea que ha querido subrayar el club es el orgullo por el grupo. Un equipo joven, con talento y marcado por el sello de A Madroa, que ha competido sin complejos ante rivales de nivel. "Queda el orgullo por un equipo cargado de talento, formado en Madroa, que nos ha recordado cada día, en cada partido, que los sueños se construyen trabajando, creyendo y sintiéndolos con tanta fuerza que nadie pueda arrebatárnoslos".
Promesa oficial: "Las noches europeas volverán"
Ese mensaje conecta directamente con la filosofía del club y con su apuesta por el talento propio. Desde la entidad que preside Marian Mouriño se insiste en que los pilares del proyecto están más sólidos que antaño, lo que invita a mirar al futuro con optimismo pese a la eliminación. "Las bases siguen estando más fuertes que nunca, con un equipo joven, con talento y con raíces que seguirán creciendo en A Madroa".
El Celta entiende este adiós europeo no como un final sino como una etapa más dentro de un proceso de crecimiento. La experiencia acumulada, tanto por jugadores como por aficionados, refuerza la identidad del club y alimenta nuevas metas. "Seguiremos mirando hacia adelante orgullosos de lo construido y convencidos de que estos pilares sostendrán todo lo que está por venir".
El mensaje final del comunicado resume el sentir del celtismo tras la dura eliminación. "Porque las noches europeas volverán. Y cuando lo hagan, volveremos a vivirlas juntos". Dolor por lo ocurrido, pero también ilusión por lo que está por venir. Así, el Celta se despide de Europa con la cabeza alta. La derrota ante el Friburgo pone punto final a una aventura que ha dejado huella, pero también refuerza la idea de que este equipo tiene presente y, sobre todo, futuro.