La reflexión de Setién antes de su regreso: "Todo lo que me hizo daño, como ya no soy rencoroso, pues me olvido enseguida"
El entrenador cántabro vuelve este fin de semana a Las Palmas de Gran Canaria tras triunfar allí y acabar saliendo mal por discrepancias con la directiva

Quique Setién no salió bien de Las PalmasUDLPL
Quique Setién llegó a la UD Las Palmas en octubre de 2015, tras la destitución de Paco Herrera, con el equipo insular penúltimo en Primera. El entrenador cántabro no solo cambió la dinámica de resultados, puesto que el equipo llevaba nueve jornadas sin ganar, también implantó un fútbol vistoso, asociativo y de posesión, con futbolistas como Roque Mesa, Jonathan Viera, Tana o Vicente Gómez como referentes. Esa temporada el equipo se salvó sin problemas y fue el siguiente curso cuando consiguió llevar su juego a lo más alto.
Las Palmas se convirtió entonces en uno de los equipos más atractivos de Primera. Setién se convirtió en uno de los entrenadores de moda del fútbol español al haber logrado imponer un estilo de juego muy reconocible y atractivo para el espectador. Pero todo se rompió en marzo de 2017, cuando unas diferencias "insalvables" con la directiva terminaron en la renuncia del entrenador.
Desde entonces, Setién sólo había vuelto en dos ocasiones a Las Palmas de Gran Canaria, una siendo entrenador del Betis en 2017 y otra en un viaje exprés. Este viernes volverá a estar en a isla para dar una charla el fin de semana en Rebumbio. Aprovechando dicha visita, el cántabro habla en 'La Provincia' de su pasado y de su situación actual. "Tengo muy buenos recuerdos de la UD de aquella época y para mí fue una experiencia extraordinaria", asegura.
Eso sí, el final no fue el mejor y eso pesa para Setién. "Atesoro un grandísimo recuerdo de mi estancia en Gran Canaria, no solo futbolístico, sino en todos los sentidos. Fue una buena etapa deportiva y la gente evidentemente me demostró cariño y reconocimiento. Salvo los dos últimos meses que fueron más duros en el día día, conocí y disfruté la Isla en profundidad. Tengo amistades y estuve en el interior con mi mujer y mi hija. Disfrutamos mucho del trato y del entorno. Fue bien en lo deportivo y eso marca".
"No deseaba permanecer aquí con cosas con las que no podía avanzar, fue difícil por mi forma de ser. Al final, lo mejor era llegar a un acuerdo e irme", explica. Lo cierto es que Setién se marchó y perdió su trabajo, pero Las Palmas también perdió su fútbol.

Sobre su relación con el presidente del club, Miguel Ángel Ramírez, asegura que no le guarda rencor, ya que le dio "la oportunidad de entrenar en Primera". "Ya me crucé con él en el Aeropuerto de Barcelona. Estuvimos charlando un rato tranquilamente. Sin rencores. Desde luego, todo lo que me hizo daño, como ya no soy rencoroso, pues me olvido enseguida. Todo lo que me pudo hacer, le perdoné hace mucho tiempo. Incluso a algunos jugadores de la UD que me han recordado de mala manera (como Nauzet Alemán) también les he perdonado", añade.
"Hay que seguir adelante, no quedarte en el pasado. Pensar, 'éste me hizo esto o aquello'...No merece la pena, no te desgastas en eso. Mire hacia adelante. No soy rencoroso, no le guardo rencor ni a Jesús Gil, que me tuvo nueve meses sin jugar", concluye Quique Setién.