Thiago Fernández y el final de su infierno gracias al Real Oviedo
El argentino ha reconocido que su primer partido con la elástica del conjunto asturiano le ha liberado de un fuerte problema mental que sufría tras no encontrar la regularidad deseada

Thiago Fernández, el día de su presentación con el Real Oviedo.@RealOviedo
El argentino Thiago Fernández, último fichaje del Real Oviedo en el mercado invernal, aseguró este jueves que en su debut ante el Girona liberó "mucha tensión tras un año complicado".
"Sentí una alegría muy grande ante el Girona, por volver a jugar y por ganar. Desde el principio vi que la situación era complicada y ganar fue todo un alivio. Ahora toca seguir mejorando", dijo el extremo cedido por el Villarreal en su presentación como nuevo futbolista azul.
Thiago, que despuntó hace años con Vélez Sarsfield, estuvo un año sin jugar un partido oficial debido a una grave lesión de rodilla y a la decisión de no renovar con el club argentino, así que cuando se interesó el Real Oviedo "no hubo dudas porque el objetivo es jugar lo máximo posible".
"¿Mi posición ideal? Soy un futbolista argentino, que le gusta romper el esquema táctico que existe aquí en Europa. Toda mi vida jugué de enganche, aunque esa posición ya no exista. Ahora estoy cómodo en la banda izquierda y vine al Oviedo para jugar ahí", concluyó al ser preguntado por dónde le ve el entrenador, Guillermo Almada, en este Real Oviedo.
Thiago Fernández sumó una asistencia en su debut ante el Girona y ya es una opción más para las bandas del técnico uruguayo, que hasta ahora había contado con Ilyas Chaira y Hassan. No obstante y pese a su buen papel frente al cuadro catalán, se espera que vuelva a ser suplente este sábado (Vallecas, 14:00 horas) ante el Rayo Vallecano.

El Real Oviedo, colista de primera división con 16 puntos, a 7 de la permanencia, entrenará este viernes por última vez antes de viajar a Madrid para disputar otro partido muy importante en su lucha por la salvación.
El Real Oviedo, el gran beneficiado del cambio de Vallecas
El Estadio de Vallecas estrenará dentro de dos días, para el partido frente al Real Oviedo, un renovado césped con el que el Rayo pretende poner fin a la discordia que su mal estado estaba sembrando desde principios de temporada para los jugadores y el cuerpo técnico.
"Vergüenza, no digno de Primera o lamentable", son solo algunos de los calificativos que jugadores y cuerpo técnico del Rayo han ido vertiendo en las últimas semanas sobre el estado del césped del Estadio de Vallecas. Tras un tratamiento conservador que no funcionó en las zonas de las áreas y los laterales, tras la derrota de la última jornada frente a Osasuna el pasado 24 de enero, la directiva tomó una decisión drástica: renovar por completo el estado del césped.
A eso se dedican los operarios del club y de la empresa suministradora del césped en los últimos días, trabajando a marchas forzadas a pesar de los inconvenientes del frío y la intensa lluvia que está cayendo en Madrid. Todo con el objetivo de que el césped esté en perfectas condiciones en dos días, el 7 de febrero, día en que el Rayo recibirá al Real Oviedo en un duelo vital por la permanencia.