Toda la verdad de la intromisión del Barça en el acuerdo de Rodri con el Real Madrid
El FC Barcelona ha entrado en la puja por el capitán de la selección española y está dispuesto a alcanzar los 70 millones de euros, pero en el club azulgrana saben que el centrocampista ya ha dado su palabra al Real Madrid; el Manchester City, encantado con la irrupción azulgrana por el lógico encarecimiento del fichaje

El FC Barcelona entra en disputa por el fichaje de Rodri Hernández.Imago
El FC Barcelona quiere jugar su particular partida con Rodri Hernández. El interés azulgrana por el centrocampista del Manchester City ha irrumpido con fuerza en las últimas horas, justo cuando las negociaciones entre el club inglés y el Real Madrid atraviesan su momento más delicado por la diferencia económica entre oferta y demanda. Sin embargo, detrás de esta intromisión azulgrana hay mucha tela que cortar. El Barça considera la oportunidad a nivel deportivo, pero también una posibilidad de devolverle al eterno rival el golpe que recibió con Julián Álvarez.
En el Camp Nou conocen perfectamente la situación y juegan sus cartas como mejor saben. Para empezar, cuentan con el respaldo de su entrenador porque saben que Rodri gusta muchísimo a Hansi Flick. El técnico alemán es uno de los hombres de moda del fútbol y cualquier futbolista está encantado de escuchar que encajaría como un guante en su proyecto. Además, la buena relación personal del internacional español con varios futbolistas azulgranas con los que coincide en la Selección también puede jugar a favor de la oferta de Laporta.
Sin embargo, lo más importante en todo este asunto es que Rodri ya ha dado su palabra al Real Madrid y tiene la total intención de respetarla. Si finalmente abandona el Manchester City este verano, su única intención sigue siendo vestir de blanco.
El 'ojo por ojo' del Barça con el Real Madrid
El Barcelona no olvida lo sucedido con Julián Álvarez. El Real Madrid presentó a la vez que hizo pública una oferta de 150 millones de euros al Atlético de Madrid por el delantero argentino, una propuesta que fue rechazada de inmediato por venir de donde venía. Todo el mundo sabía que difícilmente podría haber sido aceptada por el club rojiblanco. Evidentemente, la estrategia madridista al 'vocear' esta oferta tenía como segunda intención encarecer su posible fichaje por el FC Barcelona. Poniendo al Atlético contra las cuerdas, irremediablemente iba a disparar también las exigencias económicas por el futbolista.

Florentino Pérez, sabio negociador, sabía que ese movimiento iba a terminar perjudicando al Barça, que sigue aún entre los clubes que pueden intentar lanzarse a por el delantero pero que parten con una oferta económica bastante inferior a la que fue rechazada por el Atlético. La propuesta madridista elevó el listón y vino a espantar a posibles pretendientes como el Barça ya que era un secreto a voces que intentaría su fichaje este verano.
Ahora el Barcelona tiene la oportunidad de hacer algo parecido con Rodri. El centrocampista no es una prioridad absoluta para Deco y Joan Laporta, que siguen teniendo el fichaje de un delantero centro como uno de sus grandes objetivos del verano. Pero Rodri es Rodri, gusta a Flick y es el futbolista que el Real Madrid lleva tiempo queriendo. Por todo ello, el Barça ha decidido aparecer en escena, sabiendo que su irrupción puede obligar al conjunto blanco a rascarse más el bolsillo.
El Barça dice llegar a los 70 millones
La maniobra tiene además una consecuencia económica inmediata. El Manchester City está encantado con que el Barcelona se haya cruzado en el camino del Real Madrid porque la aparición azulgrana aumenta su capacidad de negociación.
Los ingleses mantienen una relación institucional especialmente fluida con el Barça y ven con buenos ojos que el futbolista pueda terminar en Barcelona. Aunque advierten que no entrarán en pujas, el club azulgrana asegura estar dispuesto a alcanzar los 70 millones de euros por Rodri, una cifra considerablemente superior a los alrededor de 55 millones en los que Florentino se ha plantado como máximo después de subir su anterior oferta de 50 'kilos'.
De repente, la entrada del Barça le ofrece al Manchester City una baza que no tenía. El City tasa al internacional español en unos 75 millones, por lo que la propuesta azulgrana se acerca mucho más a sus pretensiones. El Madrid, mientras tanto, intenta cerrar la operación por una cantidad inferior, apoyándose en la voluntad del futbolista y en que solo le queda un año de contrato.
En este sentido, ya se empieza a especular con una nueva oferta blanca mejorada que podría oscilar entre los 60 y los 65 millones de euros, variables incluidas.
Flick sí quiere a Rodri
No todo se reduce a una cuestión de venganza. Rodri gusta realmente en el Camp Nou. Hansi Flick valora enormemente las características del centrocampista, especialmente ahora que tiene a Frenkie de Jong lesionado por varios meses. Su capacidad para recuperar, ordenar al equipo, interpretar los espacios y dar salida limpia al balón encaja perfectamente en la idea futbolística del técnico alemán. Además, el Barça tiene una baza que el Real Madrid no puede explotar de la misma manera: la relación personal de Rodri con varios futbolistas azulgranas en la Selección española.
El centrocampista comparte vestuario con jugadores como Lamine Yamal, Pedri, Dani Olmo, Gavi y otros internacionales españoles, con los que mantiene una relación estrecha después de tantos años defendiendo juntos a la 'Roja'. El Barcelona quiere intentar utilizar ese vínculo para acercarle su proyecto y hacerle ver que también existe una opción deportiva de primer nivel lejos del Santiago Bernabéu.

Rodri, sin embargo, sigue mirando al Bernabéu
El problema para el Barça es que Rodri tiene las ideas muy claras. El internacional español, que entra en el último año de su contrato con el Manchester City, solo contempla abandonar Inglaterra este verano para jugar en el Real Madrid. El deseo del futbolista viene de lejos y su decisión no ha cambiado pese a la irrupción azulgrana.
El Real Madrid, además, ya habría alcanzado un acuerdo verbal con el jugador para que vista de blanco. Rodri considera que su etapa en Inglaterra puede llegar a su fin y que el Santiago Bernabéu es el destino que quiere para continuar su carrera. Por eso, la ofensiva del Barça tiene un componente de enorme dificultad: necesita convencer primero al jugador y después encontrar la fórmula económica con el City.
El City empuja a Rodri hacia Barcelona
El Manchester City no tiene ningún interés en facilitar el fichaje al Real Madrid si puede conseguir una cantidad mayor de dinero en otra operación. La situación contractual de Rodri obliga a los ingleses a negociar. El jugador termina contrato en junio de 2027 y, si no renueva, podría marcharse gratis el próximo verano. El City pretende aprovechar este mercado para obtener el máximo rendimiento económico posible. Por eso, una propuesta del Barça cercana a los 70 millones resulta especialmente atractiva. Mucho más, de momento, que los 55 millones que ofrece el Madrid.
La buena relación entre el City y el Barcelona favorece además esa presión. Los ingleses empujan al futbolista para que valore la alternativa azulgrana, mientras el Barça intenta convencerle de que su futuro también puede pasar por el Camp Nou.
Una partida que beneficia al Barça
La realidad es que el Barcelona tiene dos posibilidades. La primera, mucho más complicada, es conseguir que Rodri cambie de opinión y termine aceptando el proyecto de Flick. La segunda es menos ambiciosa, pero también puede resultar muy útil: encarecer el fichaje para el Real Madrid. Si el Barça consigue que el City eleve sus exigencias y obliga a Florentino Pérez a acercarse a los 70 millones, la operación blanca cambiaría por completo.
En el Bernabéu confiaban en que el deseo de Rodri y el hecho de que solo le quede un año de contrato permitirían cerrar el traspaso en torno a los 55 millones, utilizando además variables para acercar posturas con el City.
En definitiva, una auténtica partida de ajedrez en la que el Barça ha decidido entrar para intentar ganar de una forma u otra. Si Rodri termina en Barcelona, habrá dado el golpe. Si acaba en Madrid, al menos habrá conseguido que Florentino pague mucho más por él.