El gran jefe de Marc Márquez en Ducati asume la realidad: "Sabe que será más difícil"
La primera prueba del año en MotoGP ha sido muy dura para Marc Márquez, que por una sanción y un problema en el neumático se va con apenas 9 puntos de Tailandia, pero sobre todo, sabiendo que va a tener que hacer un año mucho más complicado que el anterior

Davide Tardozzi en el box del Ducati LenovoImago
En apenas unos meses la realidad del mundial de MotoGP ha cambiado drásticamente, pues después de una temporada de un dominio extremo de Marc Márquez hemos pasado a que en 2026 todo esté muy abierto. De hecho, la Ducati ha pasado de ser la mejor moto con mucha diferencia a estar, al menos en Tailandia, un paso por detrás de la Aprilia, nueva máquina referencia. Sin embargo, para Márquez esto no es un problema, pues no es la primera vez en su carrera que se ve en esta situación, más allá de que en Burinam haya tenido mala suerte y tras la sanción del sábado y el llantazo del domingo, apenas haya sacado 9 puntos. No obstante, desde Borgo Panigale relajan la situación.
El encargado de dar la cara ha sido el gran jefe del Ducati Lenovo, Davide Tardozzi, que ha dejado claro que pese a todo, confían en el campeón de 9 títulos mundiales y gran favorito a la corona. Y es que pese a que ahora mismo la moto genere dudas, entre el piloto y los ingenieros que la han hecho ser la mejor en los últimos años, le pueden dar la vuelta a la situación: "Por supuesto que Marc Márquez sabe que será más difícil ganar este año, pero él sigue confiando mucho en Gigi y en sus ingenieros".
La mala suerte, un problema en Tailandia
No obstante, tampoco esconde que está molesto por el posible podio que perdió el domingo, porque piensa que Marc claramente era más rápido que Raúl Fernández, pero no le preocupa en exceso, pues tampoco llegaba al 100% físicamente y ahí también hay margen de mejora: "Al final él confía en nosotros, en la moto y creo que en unas semanas él estará incluso mejor con el hombro derecho".

El gran problema en Tailandia con el abandono lo achaca a la mala suerte, porque Marc tocó el piano de la curva 4 y rompió la llanta. Esto se debe a que había perdido aire en la rueda y ha tenido que parar por el llantazo, algo que no debería suceder, pues es algo relativamente normal con estas motos, capaces de aguantarlo de sobra: "Tocó el borde del piano y rompió la llanta. No recuerdo ver algo así, la verdad. Podemos decir que ha sido un error, pero ha sido realmente mala suerte. Muchos pilotos se fueron largos en esa curva y no tuvieron ese problema".