Marc Márquez tiene con Ducati un problema de respeto

El piloto español de MotoGP reconoce que esto habría podido afectar a la comunicación a su llegada a la marca italiana

Marc Márquez tiene con Ducati un problema de respeto
Marc Márquez, piloto de Ducati. - Cordon Press
Antonio José MedinaAntonio José Medina 5 min lectura

La sintonía entre Marc Márquez y Ducati ha ido in crescendo conforme el piloto español ha ido conociendo a los jefes, a los ingenieros y eso ha ayudado a comprender más una moto sobre la que ya le piden opinión, como se pudo comprobar el lunes de la pasada semana en los test de Jerez.

Allí, al piloto de Cervera se le vio con Carlos Sainz, padre e hijo, que fueron homenajeados en el circuito jerezano. El primero es uno de los embajadores de Audi, con el que ganó el último Rally Dakar, y, al segundo, lo pretende la escudería alemana, que pasara a ocupar el sitio que ahora mismo tiene Sauber en la Fórmula 1. Los alemanes, por otro lado, también están unidos a Marc Márquez.

Por ello, junto a Sainz sénior, el piloto de Cervera compartía una tertulia en el Canal de Audi, en la que hablaron sobre aprendizaje, sobre las situaciones vividas por las lesiones en los últimos años...

En este sentido, Marc Márquez habló sobre su llegada a Ducati, los motivos que le llevaron a preferir un equipo satélite por encima de la marca más importante de la historia de MotoGP, y cómo estaba siendo su adaptación a la escudería italiana.

En este sentido, Márquez reconocía que había ido lento, aunque se impuso cuatro o cinco carreras para evolucionar y, como él mismo ha indicado, en la segunda, en Portimao, dio por finalizada su adaptación. A partir de ahí ya era cuestión de encontrar sus límites y empezar a coger velocidad, algo que ha demostrado en Austin y Jerez. “Con confianza te atreves a hacer cosas diferentes y lo que busco o pretendo, con este cambio, es volver a hacer crecer ese aspecto”, asegura el catalán, que tras el segundo puesto en el Gran Premio de España soltó toda la tensión acumulada en este tiempo. Su ya histórico baile en el podio así lo confirma.

Marc Márquez admitía que le costaba adaptarse

Durante la pretemporada salió a la luz una conversación entre Pecco Bagnaia y Marc Márquez en la que el italiano le decía que lo había seguido en los test y que estaba conduciendo la Ducati como una Honda. El español reconocía que así era y que, por ello, antes de buscar la velocidad, su objetivo era olvidar lo aprendido a lo largo de la última década y aprender una nueva forma de pilotaje con la que sacar el máximo rendimiento a su potencial. “No es fácil quitarse esos vicios de la cabeza y hay que ser realista de donde vienes, evadirte y saber lo que necesitas, y donde quieres llegar”, admitía Márquez.

Por ello, le ha pedido a los técnicos de Gresini Racing que se olviden de quien es y le digan en lo que falla. Es la única forma de sacar el máximo rendimiento a la Desmosedici GP23. “Vengo aquí a aportar. Si hago algo mal, el técnico me lo tiene que decir. No me pueden tener el respeto de no decirme cosas. Si, por ejemplo, tengo que entrar a una curva más rápido o si hago algo mal, deben de decírmelo”, indicaba un Márquez que reconocía haberse pensando la retirada tras sus grandes lesiones en 2020 y cómo está afectando la aerodinámica en MotoGP.

“Es muy bonito pilotar con la aerodinámica en MotoGP porque la moto es más rápida, muy estable, pero desde la perspectiva de un aficionado no tanto", señala un Márquez que, en repetidas ocasiones, ha señalado que ahora es más difícil adelantar y que se ha perdido espectáculo en pista. "Al seguir a una moto, genera problemas de calentamiento del neumático, presiones altas y no frenas igual porque con la aerodinámica no tienes el mismo downforce. Son aspectos que afectan el espectáculo, pero el desarrollo continúa. Si no lo frenas, los ingenieros siguen buscando soluciones”, añade optimista el catalán.