Paula Badosa confiesa su problema mental y corre peligro su presencia en Roland Garros
La tenista catalana ha dejado en el aire su presencia en el Grand Slam parisino debido a que no se encuentra en su mejor momento personal, que está directamente relacionado con sus últimos resultados en la pista

Paula Badosa está atravesando un mal momento psicológico.IMAGO
Paula Badosa no sabe como recalcular su hoja de ruta de 2026. Las últimas decepciones en la pista le han dejado algo trastocada mentalmente y no sabe muy bien por dónde tirar. Su eliminación en primera ronda en Madrid le ha hecho tocar fondo de nuevo y, ahora, está pensando si acudir o no al próximo Grand Slam de la temporada: Roland Garros.
Al menos, así se lo ha contado a Mario Suárez en el podcast que dirige el exfutbolista del Atlético de Madrid y Rayo Vallecano titulado 'El camino de Mario'.
Lo primero que ha hecho la tenista catalana es comentar cómo se encuentra física y mentalmente: "Obviamente, hablando a nivel deportivo, no estoy lo bien que me gustaría o lo que estoy quizá acostumbrada. Ha sido un año difícil en ese aspecto, muchas lesiones. Y luego cuando el cuerpo parece que está respondiendo, pues mentalmente también he perdido como mucho la confianza en mí misma. Yo pienso que de las cosas duras y momentos difíciles te vas rehaciendo, te haces más fuerte. Ahora profesionalmente no estoy en el punto que me gustaría, eso es una realidad”.

El Madrid Open 2026 como punto de inflexión para Badosa
En este mismo sentido, la tenista española ha reconocido que sus últimas derrotas le han minado mucho la moral: “He estado cinco meses luchando mucho, pero no me están cayendo los partidos a mi favor, nunca había tenido tantas derrotas seguidas. En Madrid desgasté mucha energía luchando contra mi cabeza, han sido meses agotadores, llegó un punto en el tercer set donde me apagué por completo".
Y después de semejante batacazo en la Caja Mágica, Paula está intentando resetear su mente: "Tuve una conversación con mi equipo y creo que ahora necesito un tiempo de parar, ver qué pasa aquí y coger fuerzas para volver. Ahora mismo noto que me estoy agotando, aunque no sé si serán dos, tres o cuatro semanas. De hecho, han pasado dos días y ya estoy pensando en entrenar”.
Paula Badosa deja en el aire su participación en Roland Garros
Y la bomba de la entrevista saltó cuando le preguntó por su siguiente parada. Una vez que Carlos Alcaraz ha renunciado a Roland Garros por su lesión de muñeca, la primera espada española del cuadro femenino se lo está pensando: “No sé si voy a ir, la verdad. Estoy confesando un secreto, me estoy abriendo, dependerá solamente si tengo esas fuerzas. Sé que si tengo esas fuerzas acaban saliendo las cosas. Es más mental, físicamente he sufrido bastante, pero llevo ya todo el mes pasado muy bien físicamente, de momento bien en ese aspecto”.

Y es que pasan los años y Paula Badosa continúa sin superar el mismo problema que con el que empezó su carrera: “El otro día me lo dijeron, son 11 años de carrera. Pero es increíble que todavía no haya aprendido a perder, es algo que me supera. Yo me lo llevo mucho a lo personal, ganar o perder significa que valga más o menos como persona. Intento mirarlo con perspectiva, separar a la Paula tenista de la Paula persona, intento no tratar cada partido como si fuera cuestión de vida o muerte”.
Paula Badosa tiene problemas para dormir
Y en relación a dicho problema, la neoyorquina de nacimiento ha desvelado que los días que pierde apenas coge el sueño: “No duermo, me cuesta un montón. La gente que manda mensajes por la noche es porque saben que les voy a contestar de inmediato, me conocen y saben que estoy despierta. Suelo dormir 2-3 horas y a las 06:00 de la mañana ya me despierto y me voy de la habitación. Llevo muchos años trabajando la parte mental, pero luego intento también salir de esa parta profesional y hacer otras cosas en el ámbito profesional”.
Por último, ha reconocido que está atravesando su momento más duro personal: “Yo creo que ahora, quizá estoy dudando más, tengo más miedos en todo lo que me está pasando en mi vida profesional. Ahora es el momento donde más estoy sufriendo. Llevo años trabajando con mi psicólogo, creo en esa persona que está contigo en el día a día. Menos mal que tengo su apoyo, la cabeza es la única parte del cuerpo que no la puedes parar, cuando se te va es muy difícil parar esos pensamientos autodestructivos".