El renacer del tenis español se hace realidad
Tras más de una década de debates y dudas, la aparición estelar de una nueva generación en tan sólo dos meses, con al menos cuatro componentes, despierta el optimismo sobre el futuro del tenis español

Rafa Jódar ya está en cuartos de Roland GarrosImago
El recambio generacional en la Armada española ha sido el tema de debate desde mucho antes de que Rafa Nadal colgara la raqueta. Había preocupación después de dos décadas de dominio, en el que se sucedían generaciones de tenistas españoles de primer nivel. Y estaba más que justificado. Tras la última gran generación, que encabezó el propio Nadal y en la que también estaba Nico Almagro, apenas iban surgiendo relevos con cuentagotas. Carreño, Bautista... y poco más.
Mientras pasaban los años y seguía sin aparecer dicho relevo llegó la hora en la que los veteranos que habían dado el salto a principios de siglo (Fernando Verdasco, Feliciano López, Tommy Robredo, David Ferrer...) decían adiós. La aparición estelar de Carlos Alcaraz palió el desastre, pero detrás de él no había casi nada.
Sólo Alejandro Davidovich, que ha alternado temporadas espectaculares con otras menos brillantes, y el buen momento de Jaume Munar relevaban al murciano en los torneos de segunda fila, pero se echaba mucho de menos la presencia masiva de españoles en los diferentes cuadros ATP que se había visto desde la década de los noventa.

Hasta ahora... Roland Garros se hacía eco esta semana de algo que no se veía en el segundo Grand Slam del año desde hacía más de dos décadas: la presencia tres jugadores españoles de 21 años o menos compitiendo en un mismo cuadro de Grand Slam. Tres madrileños. Tres que han dado el salto en las últimas semanas en el Top-100, que han vuelto a ilusionar al aficionado español y que ha cerrado de un golpe el debate sobre el relevo generacional.
Rafa Jódar encabeza la nueva ola del tenis español
Rafa Jódar encabeza esta nueva generación que también cuenta con Martín Landaluce y Dani Mérida, y a los que se añaden el ya más que consagrado Carlos Alcaraz o un Pablo Llamas que tiene 23 años y al que las lesiones le han impedido que diera el salto antes a los primeros puestos del ránking.
Desde Roland Garros recordaban que no se veía eso desde 2005, el año del debut de Rafa Nadal con 18 años y en el que también estuvieron Dani Gimeno Traver, con 19; Nicolás Almagro, también con 19; y, con 21, Fernando Verdasco y Guillermo García-López.
"Es una noticia tremenda. Para el tenis madrileño y para el tenis español. El poder ver chicos que puedan acompañar a Carlitos, y a Davidovich que ya está instalado ahí desde hace años en esta nueva etapa de que vive el tenis español, yo creo que es la mejor de las noticias. Que haya dos chicos tan jóvenes que puedan acompañar a Carlos en un momento en el que el tenis español, siendo sincero, estaba sufriendo, es un lujo", señala el director de Mutua Madrid Open, Feliciano López, quien asegura que ésa es la mejor forma para que crezca el tenis español.

"Al final un jugador -Alcaraz- te ayuda porque y hace creer a los chicos jóvenes que eventualmente pueden llegar ahí, pero lo que alimenta el ecosistema de verdad es un grupo grande de tenistas. Entre ellos, también se retroalimentan y se ayudan para seguir compitiendo y para que sigan surgiendo jugadores. Y eso es lo que necesitamos ahora en el tenis español. Que estén Jódar y Landaluce ahora llamando a la puerta, me parece la mejor de las noticias", añadía el toledano.
Martín Landaluce confirma la teoría de Feliciano López
Esa teoría, expresada por Feliciano López, coincide plenamente con lo que piensa uno de los protagonistas, un Martín Landaluce que admite que los éxitos recientes de Rafa Jódar han incentivado su evolución en los últimos meses.
Jódar era alguien con el que llevaba jugando desde niño y ver que él podía dar el salto le convenció de que él también podía hacerlo. "Nos conocemos de toda la vida, estoy compitiendo con ellos desde los 8 o 9 años. Es increíble cómo nos hemos metidos Top-100 en el mismo año y seguro que es porque nos estamos impulsando los unos a los otros", admite el madrileño.

Landaluce tiene claro que los triunfos de Jódar o la 'aparición' de Mérida en Madrid le benefician. "Tenemos una relación muy buena y es una pequeña rivalidad que nos hace crecer. Vemos que si otro puede, yo también. Es muy bueno para nuestro país, para nuestra ciudad y para nuestro club", afirma, recordando que el CT Chamartín es la cuna de esta generación de tenistas madrileños.
Óscar Burrieza ve en Jódar el mejor espejo para su pupilo
Martín Landaluce ha llegado ahí arriba de la mano de un veterano tenista gallego, el único capaz de ganar torneos en hierba hasta que llegó Nadal. Un Óscar Burrieza que trabaja en la academia del de Manacor y que desde allí ha llevado a Landaluce a hacer historia este año.
“Es algo que les beneficia. Es bueno que vayan tirando el uno del otro, te pica un poco, te ves capaz, entrenan entre ellos, saben que los niveles son parejos…", señalaba Burrieza a la web de la ATP, donde señalaba lo beneficioso que va a ser esto para el futuro del tenis español.

"Rafa Jódar lo está haciendo increíble. Es una maravilla. Dani -Mérida- también lleva un año fantástico y Martín -Landaluce- también ha dado el salto ahora. Es muy bueno para el tenis español. Hay que disfrutarlo, intentar que perdure en el tiempo y conseguir que los que vienen por abajo también aprovechen esta ola”, añadía el gallego.
El papel de las federaciones y los torneos de base en el tenis español
En este ecosistema que está generando el relevo en el tenis español está contribuyendo el trabajo de clubes, como el mencionado CT Chamartín, escuelas como la de Nadal o Ferrero y también las federaciones. Andalucía es el mejor ejemplo, con su Centro de Tecnificación, que ha ayudado a que salgan tenistas del sur de España en los últimos años (Carballés, Davidovich, Llamas...), algo que no ocurría desde hacía cuatro décadas, cuando Andalucía presumía de Manuel Orantes y Pepe Higueras.

"La aparición en estos últimos meses de estos jóvenes jugadores puede ayudar a paliar el vacío que ha tenido España en el Top-100 en estos últimos años. Aparte de la aparición de Carlos Alcaraz, que en su momento tuvo un efecto importante para toda la estructura. Lo clave no es que aparezca esta figura de forma excepcional, sino que detrás de él aparezcan un grupo de jugadores con potencial para competir al máximo nivel y consolidarse en el Top-100", señala el director general de la Federación Andaluza de Tenis, juan Arispón, quien ha vivido en primera persona la evolución del tenis español y andaluz en los últimos años.
"El vacío de Rafa -Nadal -vino rápidamente a cubrirse con Carlos -Alcaraz- a nivel Top, pero sí es cierto que detrás de él había un vacío en el Top-100 y sólo había un grupo de jugadores que, por su edad, estaban abandonando el circuito. Con la aparición de estos jóvenes, como Pablo Llamas, Martín Landaluce, Dani Mérida o Rafa Jódar vuelve a haber un poco de renovación de jugadores. Con ellos, España va a tener una presencia sólida en la elite durante los próximos años", confirmaba Arispón.

El apoyo de la Federación española a la aparición de torneos ha permitido ampliar el ecosistema y hará que, en el futuro, ese relevo sea, a priori, más continúo. En pocos años se ha pasado de tener muy pocos ATP Challengers a contar con 15, algunos de ellos tan veteranos como la Copa Sevilla, el Villa de El Espinar o el Ciudad de Pozoblanco. Roberto Carballés fue el dominador de la primera en los últimos años, pero por allí han pasado desde Rafa Nadal a Carlos Alcaraz; Pablo Llamas ganó hace tres temporadas en El Espinar y Dani Mérida lo hizo el pasado año en Pozoblanco, torneo en el que también destacó la gran sensación de este año, Rafa Jódar.