Muere Alfredo Sánchez Monteseirín, el alcalde que llevó a Sevilla al mapa del deporte mundial
Alcalde de Sevilla entre 1999 y 2011, Monteseirín fue una de las figuras clave en la organización de los Mundiales de Atletismo de 1999, cita que convirtió a La Cartuja en el epicentro del atletismo mundial y dejó una huella imborrable en la historia deportiva de la capital hispalense

Alfredo Sánchez MonteseirínX
Sevilla despide a una de las figuras políticas que más vinculó su trayectoria al deporte y a la proyección internacional de la ciudad. Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde hispalense entre 1999 y 2011 y uno de los principales impulsores de los Mundiales de Atletismo de 1999, ha fallecido este lunes a los 69 años. Su nombre quedó ligado a una de las grandes citas deportivas celebradas en la capital andaluza, un acontecimiento que sirvió para reforzar su aspiración de albergar unos Juegos Olímpicos.
La noticia ha provocado reacciones de pesar en el Sevilla FC y el Real Betis, que se han sumado a las muestras de condolencia por la muerte del exregidor. Monteseirín asumió un papel destacado en la organización de los campeonatos del mundo desde su responsabilidad al frente de la Diputación Provincial, en un momento en el que Sevilla buscaba recuperar protagonismo en el panorama deportivo internacional tras el Mundial de fútbol de 1982.
La apuesta era ambiciosa. La ciudad tenía que organizar en agosto de 1999 unos Mundiales de Atletismo sin disponer todavía de un estadio terminado y con la mirada puesta en la candidatura olímpica de 2008, después de no lograr la designación para 2004. Monteseirín resumió entonces aquella diferencia de prioridades con una frase que retrataba el pragmatismo con el que afrontaba el reto: los Mundiales eran "el pájaro en mano", mientras que "los Juegos Olímpicos de 2008" suponían "el ciento volando".
Sevilla respondió al desafío con unos campeonatos que reunieron a 205 países y 1.952 atletas. La cita convirtió durante varios días a La Cartuja en el centro del atletismo mundial y dejó imágenes que todavía forman parte de la memoria deportiva de la ciudad. Hubo, eso sí, un episodio especialmente delicado durante la ceremonia inaugural, cuando dos personas disfrazadas de 'giraldillas', la mascota del evento, lograron acceder al escenario y exhibieron durante unos diez minutos mensajes a favor de los presos de ETA, evidenciando un fallo en el dispositivo de seguridad.
Una cita que dejó grandes marcas
En el plano deportivo, los Mundiales de Sevilla tuvieron nombres propios. Abel Antón se proclamó campeón del mundo de maratón, mientras que Fermín Cacho, Reyes Estévez, Niurka Montalvo y Yago Lamela centraron buena parte de la atención del público español. La delegación nacional cerró la competición con cuatro medallas y actuaciones destacadas que alimentaron el orgullo de los aficionados.
La pista de La Cartuja también fue escenario de grandes registros internacionales. Maurice Greene paró el cronómetro en 9.80 en los 100 metros, a una centésima del récord mundial; Marion Jones venció con 10.70 y Michael Johnson estableció una nueva plusmarca en los 400 metros, con 43.18. En los 1.500 metros, el marroquí Hicham El Guerruj firmó una actuación memorable con 3:27.65.

Johnson, una de las grandes estrellas de aquellos campeonatos, puso el broche final con una vuelta triunfal a la pista tras formar parte del relevo estadounidense de 4x400 metros. Un cierre a la altura de una cita que situó a Sevilla en el escaparate internacional y que quedó asociada para siempre a la etapa de Monteseirín al frente de la ciudad.