30 aniversario

Las leyendas que demostraron que la NBA no era la única cima del baloncesto: de Sabonis a Navarro

Nos sumergimos en la historia de una generación de leyendas cuyo talento no encontró el reconocimiento esperado al otro lado del Atlántico, pero que sin embargo hizo del Viejo Continente

Las leyendas que demostraron que la NBA no era la única cima del baloncesto: de Sabonis a Navarro

Arvydas Sabonis, disputando un partido con Zalgiris Kaunas.IMAGO

Alvaro ArenillasAlvaro Arenillas 12 min lecturaSin comentarios

"Si eras tan bueno, ¿por qué no triunfaste en la NBA?" No hay pregunta más clásica en el baloncesto cuando se habla de ese grupos de jugadores europeos que, siendo unos elegidos, no terminaron de hacerse un nombre al otro lado del Atlántico. La respuesta no es sencilla, ya que cada caso es un mundo, pero como veremos a continuación con leyendas como Arvydas Sabonis o Juan Carlos Navarro, no hay una sola cima en el básket.

Mucho antes de que Nikola Jokic conquistase la NBA (y el MVP), Luka Doncic llegase como una superestrella y Victor Wembanyama como un extraterrestre, hubo varias generaciones que dejaron claro que la excelencia sobre el parqué va mucho más allá del punto geográfico, que hicieron de su talento disfrute y leyenda.

Arvydas Sabonis, Dejan Bodiroga, Sarunas Jasikevicius, Theo Papaloukas o Juan Carlos Navarro dominaron Europa durante años. Ganaron la Euroliga, triunfaron a lo grande con sus selecciones, recibieron numerosos premios individuales y marcaron una época en el baloncesto FIBA. No se necesitaban hacer más, pero algunos probaron suerte en Estados Unidos sin suerte, otros llegaron tarde e incluso los hubo que dijeron 'no' a abandonar su lugar en el olimpo del Viejo Continente ante la incertidumbre de la liga estadounidense.

Son historias muy diferentes, pero la conclusión es común: la NBA era la mejor liga del mundo, pero no el único lugar en el que dar forma a una carrera que se puede tildar como legendaria.

Arvydas Sabonis: el rey que llegó tarde

Empezamos por un nombre que es para muchos el mayor 'y si...' de la historia de Europa. Arvydas Sabonis ha sido reconocido por jugadores y entrenadores estadounidenses como uno de los mayores talentos que ha dado el baloncesto, y eso que su paso por la NBA se vio condicionado enormemente por la edad y las lesiones.

"Es el mejor jugador europeo que he visto jamás". Esta contundente frase pertenece a un tal Larry Bird que tras ver muchísimo baloncesto no ha terminado de encontrar nada igual al gran Sabonis. Hablamos de un conjunto de cualidades que en su época no se podía definir como menos que una auténtica locura. Medía 2,21 metros, pasaba como un base, lanzaba desde fuera, dominaba el poste y entendía el juego con una naturalidad impropia de su tamaño.

El problema en su caso es que la NBA se tuvo que conformar con una versión limitada del gigante lituano. Portland lo eligió en el draft de 1986, pero eran momentos complicados en la relación con Estados Unidos y la Unión Soviética impidió su partida. Acabó arribando a USA, pero una década después y cuando ya estaba muy castigado. Pero seamos sinceros, no hacía falta.

Como auténtico jefe del Zalgiris Kaunas, Sabonis rompió la hegemonía del CSKA de Moscú al conquistar tres ligas soviéticas consecutivas entre 1985 y 1987, fue campeón de Europa con la URSS en 1985 y oro olímpico en Seúl 1988, además de proclamarse campeón del mundo en 1982. Ya en su etapa en el Real Madrid siguió sumando títulos, incluida la Euroliga de 1995. No necesitaba demostrar nada más, pero... ¿habría cambiado la historia de la NBA si Sabonis hubiera llegado con 23 años?

Dejan Bodiroga nunca necesitó América

El sueño americano era para Dejan Bodiroga algo muy distinto. Cuando muchos estaban deseando cruzar el charco, él tomó el camino contrario para convertirse en uno de los más grandes en casa, en Europa.

Podemos considerarle, sin miedo a la equivocación, como el mejor jugador de Europa durante buena parte de finales de los noventa y principios de los dos mil. En su haber tres Euroligas con dos clubes diferentes, campeón del mundo, campeón de Europa y un sinfín de distinciones que pocos pueden igualar.

No le faltaron ofertas de la NBA. Así lo contaba él en 2002 desde el Mundial de Indianapolis: "Hay jugadores de nivel alto que quieren demostrar un nivel alto en la NBA, pero hay otros que van allí sólo para decir que han estado en la NBA. Yo he tenido este año ofertas serias de Toronto y Houston, pero he preferido estar en Europa y jugar como me gusta a mí, tener responsabilidad, protagonismo y ganar títulos". Así jugó en la final de aquel torneo.

Su decisión fue revolucionaria para la época. Echó el freno al trasvase de talento y dejó claro que convertirse en un jugador de rotación –seguramente– no era algo que le atrajese lo más mínimo. Se retiró sin vestir una sola camiseta NBA.

Sarunas Jasikevicius, un adelantado a su tiempo

Si hablamos de directores de orquesta no podemos pasar más tiempo sin mencionar a Sarunas Jasikevicius. Tener en plantilla era casi sinónimo de gloria; tanto es así que ganó cuatro Euroligas con tres equipos distintos, liderando de paso algunos de los mejores ataques del continente.

En su caso terminó aceptando el salto a la NBA, pero fue efímero y sin pena ni gloria. Él era tan buen jugador como en Europa, pero en aquel momento lo que 'vendía' en la NBA era tener bases explosivos que basaban su juego en el uno contra uno. El genio de Kaunas era otra cosa. Era inteligencia, lectura, toma de decisiones... Nunca encontró un entrenador dispuesto a darle las llaves del equipo y pese a tener un gran lanzamiento era la mitad sin el balón en sus manos.

Si algo marcó la carrera de Saras es que se trataba de un ganador compulsivo; tanto como para conquistar cuatro Euroligas consecutivas con tres clubes distintos —Barcelona, Maccabi Tel Aviv y Panathinaikos—, una hazaña prácticamente irrepetible. Sí. Se curtió a las órdenes del mítico Zeljko Obradovic y ahora traslada esa potencia y sabiduría a los banquillos. "Ahora los jugadores son más blandos. Nosotros queríamos que Obradović nos echara la bronca porque sentíamos que nos la habíamos ganado", afirma.

Theo Papaloukas y el arte de jugar 'andando'

Ahora muchos hablan de que Luka Doncic parece jugar lento, pero quien le enfrenta en pista dice justo lo contrario. Pues bien, justo esa velocidad de mente, de saber elegir cuándo y cómo, es la que hizo a un Theo Papaloukas de dos metros el mejor base de Europa en su momento.

En sus vitrinas tiene dos Euroligas conquistadas con el CSKA de Moscú, algo que logró con un estilo propio que supuso una verdadera revolución en el concepto de dirección en el baloncesto. No tenía velocidad, per usaba el cuerpo como nadie y era capaz de controlar el juego posesión a posesión.

La NBA mostró interés en varias ocasiones, pero nunca llegó a establecerse allí. No era una cuestión de talento, sino de encaje. Su estilo chocaba con una competición mucho más vertical y física, donde el ritmo apenas dejaba espacio para la pausa que tanto dominaba.

En Europa la historia era bien distinta; tanto es así que en la temporada 2006-07 hizo algo que parecía imposible, terminar MVP de la Euroliga cuando salía prácticamente siempre desde el banquillo. Nadie lo había hecho antes y sin duda se recuerda como una de las mayores anomalías de la historia de la máxima competición continental.

Juan Carlos Navarro: el corazón de Barcelona

Es quien nos toca más de cerca. Juan Carlos Navarro fue un adelantado a su tiempo; tanto es así que en 2018 Stephen Curry –un cuatro veces ganador de la NBA y dos veces MVP– sorprendió señalando lo siguiente: "Vi cómo lanzaba triples apoyándose sobre una sola pierna durante el Mundial de 2010 y quise copiar ese movimiento".

Eso era 'La Bomba', un jugador que era todo imaginación, que por cuerpo podías pensar que no podría triunfar en el baloncesto, pero que sin embargo durante años y años fue uno de los grandes dominadores en Europa y, cuando fue a la NBA, dejó claro que podía ser decisivo, pero no esa primer espada que en su tierra brillaba con luz propia.

Si antes de marcharse ya era una estrella, al volver rompió el orden establecido en el Viejo Continente. Con el Barcelona conquistó dos Euroligas, ocho Ligas ACB, siete Copas del Rey y seis Supercopas, convirtiéndose en el gran símbolo de la historia moderna del club. Fue elegido MVP de la Euroliga en 2009 y MVP de la Final Four un año después. Además, con España fue uno de los líderes de la mejor generación de la historia con un Mundial, dos Eurobasket y dos platas olímpicas cayendo solo ante Estados Unidos.

La NBA tardó en entender Europa

Quizá el error sea analizar todas estas historias desde el mismo prisma. No fracasaron. Sabonis llegó demasiado tarde. Bodiroga nunca quiso aceptar un papel menor. Navarro prefirió volver a casa. Jasikevicius y Papaloukas aterrizaron en una competición que todavía estaba preparada para sacar partido a jugadores con mentes privilegiadas para el juego, pero cuyo físico no entraba en los cánones establecidos.

Pero no venimos a hablar de lo que pudo ser, sino de lo que fue. Estamos ante verdaderos reyes del baloncesto europeo en una época en la que muchos seguían considerando la NBA como el único destino válido para cualquier gran jugador. Y no, no era así. Quizá por eso el legado de Sabonis, Bodiroga, Jasikevicius, Papaloukas o Navarro va mucho más allá de los títulos que conquistaron. Ellos fueron la prueba de que el baloncesto tenía más de una cima. Como dijo Ralph Waldo Emerson: "No vayas donde el camino te lleve; ve donde no hay camino y deja un rastro".

Estadio DeportivoEstadio Deportivo
Cerrar Popup
INICIAR SESIÓN
REGÍSTRATE
¿Tienes cuenta?
Bienvenid@ a Estadio Deportivo
Inicia sesión con:
Registrate con tu usuario de:
O haz login a través de tu e-mail
O registrate con tu e-mail
Nombre
Contraseña
Mostrar contraseñaOcultar contraseña
Seguridad:

¿Olvidaste la contraseña?

Entrar

¿Aún no tienes cuenta? Regístrate

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Estadio DeportivoEstadio Deportivo
Cerrar Popup
Restablecer contraseña
Introduce tu correo electrónico para restablecer tu contraseña
Enviar email
Volver atrás
Volver
Estadio DeportivoEstadio Deportivo
Cerrar Popup
Icono
Échale un ojo a tu email
Hemos enviado un email a para el restablecimiento de la contraseña.
Si no ha llegado, revisa tu carpeta de spam.
¿No te ha llegado nada aún?
Enviar email