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Getafe-Real Betis: A no caer en la trampa de siempre

Getafe-Real Betis: A no caer en la trampa de siempre

Óscar Murillo

Óscar MurilloÓscar Murillo 3 min lecturaSin comentarios
El sonado triunfo en Milán despejó el jueves de un plumazo los nubarrones que empezaban a cernirse sobre Quique Setién y, por añadidura, el Betis, a cuenta sobre todo de un estilo muchas veces aclamado pero que la falta de gol del equipo en LaLiga ha puesto en entredicho. En realidad, aunque suene a perogrullada, en cuanto entre la pelota (que lo normal es que empiece pronto a entrar), desaparecerá la mayoría de los censores del cántabro, que ya demostró el curso pasado ser menos intransigente de lo que dicta su fama. Entonces, sacrificó su 1-4-1-4-1 por una otrora impensable defensa de tres centrales, a la que imprimió su sello para que el 1-3-4-2-1 se distinguiera por el mismo ideario que lo llevó, todo sea dicho, a Heliópolis. La extraordinaria eficiencia de cara a puerta disparó en esa segunda vuelta de la 17/18 el rendimiento de una escuadra que corrigió su sangría defensiva, obteniendo como recompensa el retorno a Europa.



Ahora, el problema aparece en la otra parte del campo. Salvo contadas excepciones, los verdiblancos dominan y someten a sus rivales, que no suelen crearle demasiado peligro, si bien la velocidad de circulación y la profundidad no responden a las necesidades de un Betis que se vuelve horizontal e inerme. El alegrón de San Siro debe servir de acicate y, por qué no, de ejemplo, aunque el Getafe no dejará a buen seguro los huecos que brindó el cuadro 'rossonero'. En la UEL, Setién resolvió la ecuación con una doble punta, amén de una presión alta en la que se afanaban no sólo los delanteros, sino Lo Celso y Canales, alternándose en el achique y en la elaboración para atraer (oponentes) y generar (espacios).

Las bajas de Guardado, Sergio León y Javi García, más el nuevo descanso que el míster verdiblanco concederá a Francis, limitan la capacidad de maniobra en lo que a las rotaciones se refiere. La Copa del Rey (el jueves, con viaje a Santander) y el Celta (en el Villamarín) aguardan la próxima semana, por lo que habrá oportunidades para todos. De hecho, Joaquín está de vuelta y aporta soluciones interesantes en la media punta, donde Quique tirá del filial Altamirano. Hasta Kaptoum podría dar oxígeno y refresco a William Carvalho, aunque el luso-angoleño necesita acumular minutos para encontrarse más fino de lo que se vio en la primera parte en San Siro.

Bajo palos podría regresar Joel, que también dejaría jugar ante el Racing, mientras que a Feddal le dará más pronto que tarde su reválida el entrenador. Por dentro, Canales se antoja más sobrecargado, mientras que, por fuera, Tello debe dar resuello a Junior. Con Setién, todo es posible. Hasta que calque el once de Milán.