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Fekir: unas cuentas que no le salen a nadie

Fekir: unas cuentas que no le salen a nadie
Fekir, sonriente, en un entrenamiento del Betis. - Óscar Murillo
Óscar MurilloÓscar Murillo4 min lectura
Todo puede pasar en el mundo del fútbol, incluso con el incierto panorama que se avecina tras la crisis que ha generado en todos los estratos de la sociedad, incluido el deporte, la expansión del coronavirus de Wuhan. Los expertos y los principales implicados avisan de que la recesión será inevitable, casi sin precedentes, hasta el punto de que se reducirán obligatoriamente las inversiones multimillonarias en traspasos y salarios, transformándose las Ligas en una especie de torneos autárquicos. Sea como fuere, continúan en el negocio jeques, ministros saudíes y demás empresarios acaudalados, mientras que los clubes más poderosos competirán nuevamente por una supremacía deportiva y monetaria que los derechos televisivos, recortados o no -pueden subir los precios y repercutirlos en los clientes de los operadores-, fomentarán.

Con todo, el primer análisis que se ha elaborado en la planta noble del Benito Villamarín defiende que este próximo verano no es el más oportuno para rentabilizar la aplaudida operación que trajo a la Avenida de La Palmera (hace hoy nueve meses justos) a Nabil Fekir. Las consecuencias de la Covid-19, que las habrá seguro en un grado mayor o menor, constituyen un factor clave, pero también el aplazamiento a 2021 de la Eurocopa multisede que, sin duda, contribuiría a la revalorización del campeón del mundo. No desean desaprovechar los responsables béticos el tirón del atacante francés, pero el hecho de que éste haya manifestado que se siente a gusto en Sevilla, además de parte implicada en que no se vayan a conseguir (probablemente) los objetivos marcados de regreso a competiciones europeas, ayudan a pensar en la continuidad del '8', escenario con el que trabaja la comisión deportiva.

Evidentemente, también se ha presupuestado una venta de Fekir, siempre por cantidades irrechazables que dupliquen (o casi) su valor de mercado estimado, que, según la página especializada Transfermarkt, estaría ahora en unos 32 millones de euros. Que el zurdo no esté forzando una salida y la certeza en Heliópolis de que mantendrá o, incluso, mejorará sus prestaciones en la 20/21 propician que la mayoría de los que cuentan con voz y voto al respecto se decanten por la permanencia de Nabil otro curso en tierras hispalenses.

No en vano, el Betis se plantearía una venta de su jugador-franquicia únicamente por unos 50-60 millones de euros, cantidades muy por encima de lo que están dispuestos o pueden gastarse Real Madrid, Milan y Arsenal, tres de los pretendientes conocidos del extremo y mediapunta, que ya rechazó tres ofertas, como avanzó este periódico, que mejoraban sus ya de por sí altos emolumentos (3,5 millones limpios).

El franco-argelino costó 19,75 kilos (en tres plazos de 5,75, 7 y 7 a pagar cada estío hasta 2021), con unas variables de 10 de las que sólo cuatro se antojan probables, pero a lo largo del póquer de ejercicios de su vinculación, por lo que no se espera que se agoten todos los bonus antes de que parta hacia un nuevo destino. Toda plusvalía (redondeando, a partir de los 20 millones) deberá ser compartida con el Olympique Lyonnais (que se queda con un 20%) y con el propio futbolista (un 10%), por lo que el Betis sólo ingresaría siete de cada diez kilos por encima de la veintena. Unas cuentas que no salen a nadie para este verano, salvo giro inesperado.