Perico Delgado, excampeón del Tour, elige al mejor deportista español: "Soy de Indurain, pero me gusta Alcaraz y Rafa Nadal me pone por su mentalidad"
El exciclista y ahora comentarista de La Vuelta a España no deja indiferente a nadie con sus comentarios. Ahora, ha hecho mención a tres grandes de la historia del deporte español y los ha definido a todos con una cualidad

Perico Delgado, firmando una camiseta con Indurain.IMAGO
Una etapa de La Vuelta a España da para mucho. Y más si está Perico Delgado en uno de los micrófonos comentándola. El ciclista más carismático de la historia de España sigue dejando perlitas estas semanas con sus respuestas. Junto con Indurain son los dos mejores ciclistas que ha tenido España a lo largo de su historia.
Así, en una entrevista concedida a TVE, ha dejado claro que siempre había considerado a Indurain como el mejor deportista español de todos los tiempos hasta que apareció la figura de Rafa Nadal. No cree que le haya superado, pero afirma que le ha empatado.
A la hora de semejante valoración, el campeón segoviano del Tour de 1988 tiene muchas aspectos en cuenta, no sólo las vitrinas de uno y otro.
Incluso se atreve a imaginar como sería el mejor deportista español haciendo una mezcla de las características de uno y otro: "Miguel Indurain es caballerosidad, ganar y dejar ganar. Un campeón, un señor, un caballero".
Mientras tanto, a Rafa Nadal lo ve como la reencarnación del espíritu de Indurain en el siglo XXI por su ferocidad oculta y su elegancia en las victorias y derrotas. Y, al mismo tiempo, ha resaltado a la nueva figura del deporte español, también del mundo del tenis: "Soy mucho de Indurain, pero está a la par con Nadal. Me gusta el desparpajo de Alcaraz, pero Nadal me pone por su mentalidad”.
"Hay que conocer a Indurain"
En otra entrevista concedida esta vez a El Confidencial, Perico Delgado descubrió al verdadero Miguel Indurain: "Hay que conocerle. Aunque para la gente es muy distante, el tipo es un pedazo de pan. Es un gran compañero".
Mantuvo una gran relación con él como compañero de profesión. Tanto que cerró él mismo y de una vez por todas un debate que llevaba más de 30 años abierto. Perico Delgado reconoció que en el Tour de 1990, si no fuera porque Indurain se centró en ayudarle, tal vez podría haber ganado la carrera y tener un sexto Tour en sus vitrinas.

Finalmente, en aquella edición de la ronda gala, Perico Delgado, que aún era el líder indiscutible del equipo Reynolds-Banesto, no tuvo nada que hacer ante Greg Lemond, quien ganó su última corona francesa. De hecho, no hizo ni podio pese a la ayuda de Indurain.
Hasta ese momento, al corredor navarro se le tenía como un rodador y buen contrarrelojista, se intuía que, por su envergadura, no iría bien en montaña, pero fue el único que, ya 'liberado', le aguantó a Lemond en las altas cumbres.
"Indurain era un caballero. Pudo ganar el Tour del 90, pero prefirió esperarme a mí. Recuerdo que en una ocasión se fue por delante con los favoritos y yo quedé rezagado. Se entregaba por el compañero por delante de sus intereses", señala Perico Delgado en un documental de Movistar titulado '30 años de amarillo'. El segoviano acabó cuarto en aquel Tour de Francia, a cinco minutos de Lemond y a tres de un podio que cerraba el neerlandés Erik Breukink. Indurain, por su parte, finalizó décimo a 12 minutos del líder.