FÚTBOL SEVILLANO

Israel Puerto y Paquito, atrapados por el COVID-19

Israel Puerto y Paquito, atrapados por el COVID-19
En la imagen, Israel Puerto celebra un gol con el Slask Wroclaw polaco; a la derecha, Paquito, durante su presentación con el Castelfidardo italiano. - Fran Delgado
Fran DelgadoFran Delgado5 min lectura
Declarado como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el coronavirus es un problema global que afecta a todos por igual. Dos de los sevillanos que andan en la diáspora futbolística pueden dar fe de ello. Israel Puerto, jugador del Slask Wroclaw, narra su experiencia en Polonia, país que, desde el viernes pasado, se encuentra en una situación similar a la de España, aunque con muchos menos casos: "Han cerrado el país a cal y canto. Nadie puede ni entrar ni salir salvo los polacos que estén fuera y quieran regresar, quienes, una vez dentro, deben pasar una cuarentena de quince días. No hay ningún comercio abierto, solo los mercados para vender productos de primera necesidad y las farmacias. La policía está en la calle intentando que el flujo de personas no sea muy grande. Lo mejor es que el Gobierno se ha puesto serio desde primera hora, no va a dejar que ocurra lo que ha pasado en Italia o está pasando en España".

Por su parte, Paquito, futbolista del Castelfidardo que ya ha regresado a Sevilla, recuerda cómo fueron sus primeros días confinado en Italia: "He tenido que ir con mi autorización para poder salir. Los últimos días eran de estar encerrados sin poder hacer nada".

Preocupado por la situación de nuestro país, Israel Puerto está viviendo momentos difíciles a más de 3000 km de distancia de su familia. "Mi novia tenía un vuelo para Polonia, pero no ha podido venir. Estoy solo con mi perro. Es una situación muy jodida. Estoy continuamente en contacto con mi familia", explica el canterano sevillista.

Con la liga polaca suspendida 'sine die', el zaguero aún no sabe ni cuándo ni si podrá regresar a Sevilla: "La incertidumbre que tenemos los españoles es cómo volver si se cancela la competición. Es una incertidumbre total. Intentaría coger el coche, me iría a Alemania o a la República Checa y volaría desde ahí".

En Polonia, donde se han aplicado medidas restrictivas con mucha más rapidez, se vio con cierto estupor lo que ocurrió en España la semana anterior. "No dan crédito a lo que están viendo de España. Me comentan que cómo el Gobierno ha dado pie a eso. ¿Cómo fueron 3.000 personas del Atlético de Madrid a Liverpool? Los polacos estaban flipando al día siguiente en el vestuario", afirma Puerto.

Un viaje de 24 horas

La realidad que ahora se está comenzando a encajar en España ya la vivió Paquito en Italia: "Yo sabía que estas medidas las iban a tomar más pronto que tarde, aunque no me las esperaba tan rápido. Es lo mejor que pueden hacer. Esto va a más, ésta es la única solución". Cuando comenzaron las restricciones en el país transalpino, el hispalense inició las gestiones para regresar a Sevilla.

No obstante, el viaje se torció prácticamente desde el inicio. Recibido el permiso del club, en un principio, "para una semana", Paquito compró un vuelo Bolonia-Sevilla que, al poco, le fue anulado porque España cerró el tráfico aéreo con Italia. Acción reacción: "Me saqué un billete a Oporto, pero, con las maletas hechas, también me lo anulan. Estaba amargado sin saber qué hacer. Me quedé solo".

Desesperado, el '10' encontró una solución: vuelo hasta Londres, de allí a Madrid y desde la capital española en tren hasta Sevilla. "Cuando me bloquearon los viajes, sentía impotencia. Menos mal que me arriesgué. Fue una locura. Hice noche en una estación para coger el tren que me llevase a Bolonia, después corriendo, pues solo tenía 45 minutos para pillar el avión". Veinticuatro horas más tarde de iniciar su odisea, Paquito arribó a Sevilla en torno a la medianoche del miércoles pasado. "Quedarme allí era una locura", dijo. Ya en la capital de Andalucía, el centrocampista del Castelfidardo reconoce que "cuando llegué estaba realmente asustado, pero ni tuve ni he tenido síntomas. Me siento perfecto".

Las historias paralelas de dos futbolistas sevillanos que reflejan el sentir de la sociedad mundial. Tanto Israel Puerto como Paquito lanzan un último mensaje: responsabilidad, solidaridad, madurez y sensatez, quédate en casa para frenar la curva.