Hueco blanco

La 'palanca' del Betis para evitar que el Leicester vuelva locos a Aouar y el Lyon

Los dirigentes verdiblancos cederían a un tercero la explotación de su ticketing y/o la gestión de los abonos para equilibrar sus cuentas y poder rearmarse

La 'palanca' del Betis para evitar que el Leicester vuelva locos a Aouar y el Lyon
El mediocentro franco-argelino, pensativo. - @houssem_aouar
Óscar MurilloÓscar Murillo5 min lectura

Ya anticipó el presidente, Ángel Haro, durante la presentación de Luiz Henrique que el Real Betis no descartaba imitar al Barcelona en la activación de las llamadas 'palancas', que no es más que la cesión a un tercero de la explotación de ciertos activos del club. Como quiera que los derechos televisivos están en gran parte supeditados al trato de LaLiga con CVC (que reporta casi un centenar de millones, pero sólo un 15% destinado a mejorar la plantilla durante tres campañas, usando gran parte del resto en la remodelación de la grada de Preferencia), la idea, según adelanta el compañero de 'Relevo' Samuel Silva, es revender la gestión del ticketing o de los abonos, aunque también se barajó el apartado de los campus en el extranjero y otras partidas. Por su masa social, los ingresos rondan los 15 millones de euros al año, que aumentarían exponencialmente con un Benito Villamarín terminado, por lo que un porcentaje de ese apartado generaría un bonus de aproximadamente 20-25 kilos, con varias empresas interesadas.

En principio, si Tebas da el visto bueno, se utilizaría esa 'palanca' para inscribir a los futbolistas que se han quedado fuera de momento de la nómina por el tope salarial (Willian José, Luiz Enrique, Luiz Felipe, Guardado, Bravo y Joaquín, según 'As'), si bien daría seguramente para cuadrar las cuentas, con un ligero desfase, e iniciar el rearme. Bellerín, Aouar y Dani Ceballos están esperando a la holgura financiera en Heliópolis, que depende también de las posibles ventas de Bartra, William Carvalho, Loren o Álex Moreno, así como de que se computen otras cantidades, por contratos publicitarios o réditos indirectos de operaciones y logros deportivos de ex futbolistas en otros clubes (Feddal, Brasanac, Junior, Emerson), para aligerar la masa de sueldos de la primera plantilla. El global, según los cálculos realizados, pueda dar para todo, aunque habrá que establecer unas prioridades.

Y, aunque no sería lo ideal, tampoco pasa nada porque los seis futbolistas mencionados no estén disponibles para las primeras jornadas de LaLiga, que concede hasta las 23:59 horas del 1 de septiembre no sólo la posibilidad de hacer modificaciones en la plantilla, con altas y bajas, sino también para obrar el equilibrio financiero. Seguramente no haya problemas con los tres fichajes hasta la fecha y los tres veteranos que renovaron, aunque en la dirección deportiva no quieren dilatar en exceso lo de Aouar, el gran objetivo para la medular. En las últimas horas ha aparecido con fuerza el Leicester, que colmaría las aspiraciones monetarias del franco-argelino y el Olympique de Lyon, aunque antes debe desprenderse de Tielemans, según algunas publicaciones (el belga se parece a Houssem como un huevo a una castaña), o Maddison (eso es otra cosa), según otras, con el Chelsea apretando por el fino mediapunta que volvió loca a la defensa del Sevilla en el reciente amistoso.

El Mónaco, según Matteo Moretto, ha contactado igualmente con Aouar, que soñaba con la Premier, pero que ha dado ya su palabra al Betis, convencido por los hermanos Fekir y por Cordón. Con el OL hay conversaciones y cantidades sobre la mesa, que varían si entra o no William Carvalho en el pacto, pero, con el compromiso de su canterano de no escuchar a otros y esperar a los verdiblancos, se pensaba jugar un poco con los plazos para abaratar el coste final. Sin embargo, el escenario ha cambiado y, al sumarse invitados indeseados a la fiesta, en la planta noble del coliseo de La Palmera creen que es mejor zanjar la contratación antes, incluso, que la de Bellerín para no quedarse compuestos y sin 'novia' en caso de que el dueño tailandés del Leicester ponga demasiados ceros en los oídos de unos y otros como para hacer dudar a las otras dos partes implicadas.