Manolo González estalla tras la derrota ante el Getafe: "La de Elche fue mano y hoy no"
Manolo González cuestiona el criterio arbitral tras la acción de Diego Rico y lamenta que los detalles volvieran a castigar al RCD Espanyol

Manolo González analiza la derrota del Espanyol ante el GetafeImago
El entrenador del RCD Espanyol, Manolo González, mostró su frustración tras el encuentro ante el Getafe al analizar una de las acciones más discutidas del partido: una posible mano dentro del área que no fue señalada. El técnico no ocultó su incomprensión ante un criterio arbitral que, a su juicio, carece de coherencia respecto a decisiones anteriores.
Comparación directa con otro partido
González fue claro al referirse a una jugada similar en un partido anterior frente al Elche CF. Según el entrenador, la acción protagonizada por Carlos Romero en aquel encuentro sí fue sancionada, mientras que una jugada prácticamente idéntica en este partido, con Diego Rico como protagonista, no recibió el mismo castigo.
El técnico evitó profundizar en exceso en la crítica arbitral, aunque dejó entrever su malestar: consideró que este tipo de decisiones generan confusión y afectan al desarrollo del juego. Aun así, insistió en que centrarse en el arbitraje no ayuda al equipo ni cambia el resultado final.

Un planteamiento ofensivo sin premio
Más allá de la polémica, el entrenador explicó las decisiones tácticas tomadas durante el partido. Destacó que el equipo encontró situaciones peligrosas, especialmente a través de centros laterales, lo que llevó al cuerpo técnico a reforzar el ataque con la entrada de más delanteros.
La intención era clara: aumentar la presencia en el área y aprovechar esas acciones ofensivas que parecían ser la vía más directa para hacer daño al rival. Según Manolo González, el equipo generó suficientes oportunidades como para haber cambiado el rumbo del encuentro, pero faltó acierto en los momentos decisivos.
El peso de los detalles en el resultado
El técnico también subrayó que el fútbol suele resolverse en pequeños detalles, y en este caso esos factores jugaron en contra de su equipo. Uno de los aspectos más señalados fue la defensa de las acciones a balón parado, donde el Espanyol mostró fragilidad y terminó pagando caro cada desajuste.

Para González, el equipo ofreció una buena imagen en cuanto a generación de juego y actitud competitiva, pero esos errores puntuales terminaron marcando la diferencia. Reconoció que es necesario mejorar en ese tipo de situaciones si el equipo quiere volver a la senda de la victoria.
Mensaje final: insistir y corregir
A pesar del resultado adverso, el entrenador quiso enviar un mensaje de continuidad. Considera que el camino pasa por mantener la idea de juego, seguir generando ocasiones y, sobre todo, corregir esos aspectos que están penalizando al equipo.
El Espanyol, según su técnico, está cerca de encontrar soluciones, pero necesita mayor eficacia y concentración en momentos clave para transformar el buen juego en resultados positivos.