El poco tacto del CTA con los de Pellegrini, que suben el penúltimo peldaño sin jugar
El empate postrero de Stuani en Vallecas para el Girona certifica este lunes que el premio mínimo de los verdiblancos será la Europa League, con una opción este martes de asegurar la Champions frente al Celta; tendrá que hacerlo con otro colegiado gallego a los mandos, ahora del VAR

Witsel felicita a Stuani, cuyo tanto sobre la bocina adelanta la Europa League en La Cartuja.IMAGO
El Real Betis, que este domingo certificaba matemáticamente su sexta clasificación consecutiva para competiciones europeas (pese a empatar en la víspera en Anoeta) gracias a los tropiezos de Athletic Club y Getafe CF, no tuvo que jugar para que el premio mínimo pasase de la Conference League a la Europa League. Los de Manuel Pellegrini necesitaban que el Rayo Vallecano, que cerraba la jornada 35ª de LaLiga este lunes por la noche ante el Girona FC, no venciera su partido, pues, de hacerlo, aún podría llegar a los 54 puntos que figuran en el casillero heliopolitano, por mucho que la diferencia general de goles, con el duelo directo entre ambos igualado, sea de +17 y casi insalvable.
El tanto del franjirrojo Alemao en el minuto 84 parecía posponer la celebración hasta el martes (bastaba con que el Real Betis sumase para desbaratar esa carambola), aunque Christian Stuani empataba de cabeza en el 90 para asegurar la UEL y dejar ya la Champions League en un mano a mano con el RC Celta en cuanto se amplíe la puntuación verdiblanca. De hecho, como ya se ha apuntado, un triunfo de los pupilos del 'Ingeniero' ante el el Elche CF este 12-M y la derrota de los celestes contra el Levante UD (el duelo allí comienza una hora antes que el de La Cartuja, a las 19:00) propiciaría que se amarrara matemáticamente la quinta plaza.

Con cuatro unidades de ventaja a falta de nueve en liza, el Real Betis necesita mejorar al menos dos de los tres resultados del RC Celta o conseguirlo una vez con signos extremos. Lo siguiente que espera al cuadro hispalense, si no canta el alirón por la máxima competición continental en la jornada intesemanal, será visitar al ya campeón de LaLiga FC Barcelona, empeñado no obstante en no bajar el ritmo en esta recta final sin retos, terminando en casa con un Levante UD que, para ese día, podría estar descendido o no, dependiendo de lo que haga en tierras gallegas y luego en el Ciudad de Valencia contra un rival directo como el RCD Mallorca.
De Muñiz Ruiz a Iglesias Villanueva: una suspicacia fácilmente evitable
No anda fino el CTA con sus designaciones, pues, con el Real Betis jugándose la Champions League con el RC Celta en un mano a mano (en cuanto puntúe este martes), será la segunda jornada que tenga un árbitro gallego. En Anoeta, le tocó Muñiz Ruiz, para colmo pontevedrés (de la misma provincia que su máximo rival por la quinta plaza), que señaló sobre la bocina un controvertido penalti de Aitor Ruibal (cuyo brazo directo, el que impacta con el balón centrado por Ander Barrenetxea, está en posición natural y cerca del torso) que supuso el 2-2 definitivo para la Real Sociedad y la segunda amarilla, con la correspondiente expulsión, del carrilero de Sallent.

Para el duelo contra el Elche CF, llevará el mando el castellano-manchego Díaz de Mera Escuderos, aunque en el VAR estará el veterano Iglesias Villanueva (en la imagen), natural de la localidad coruñesa de Pontedeume. Lo que necesariamente no se traduce en que vaya a perjudicar los intereses de un equipo al que, dicho sea de paso, sólo beneficiaron una vez cambiando la decisión del árbitro principal desde Las Rozas. Fue el tinerfeño Trujillo Suárez en el Metropolitano, instando al balear Busquets Ferrer a anular el empate de cabeza de Antoine Griezmann por fuera de juego. Y pare usted de contar.