Ingreso inesperado para el Mallorca: Cyle Larin pondrá rumbo al Southampton
El RCD Mallorca logrará un alivio económico para el último día del mercado invernal gracias a la salida de Cyle Larin, que cancelará su cesión en el Feyenoord para incorporarse al Southampton FC, un movimiento que permite al club bermellón abrir un nuevo escenario con uno de sus fichajes más costosos

Larin fichará por el SouthamptonIMAGO
La etapa de Cyle Larin en Europa vuelve a dar un giro inesperado. Según ha avanzado el periodista Pete O'Rourke, el delantero canadiense cancelará su cesión en el Feyenoord para poner rumbo a Inglaterra y defender los colores del Southampton. El movimiento, que se cerrará en forma de préstamo, supone una oportunidad para todas las partes implicadas, especialmente para el Mallorca.
En el club balear eran conscientes de que la experiencia de Larin en Países Bajos no estaba funcionando. Sin continuidad, sin goles y sin confianza, el atacante no había logrado revertir una dinámica que ya arrastraba desde su etapa en Son Moix. La falta de acierto, incluso en partidos donde dispuso de ocasiones claras, terminó por condenarlo en los planes del técnico neerlandés Robin van Persie, que no encontraba respuestas en el delantero.
Un alivio económico y deportivo para el Mallorca
Para el Mallorca, la operación tiene una lectura clara: ganar tiempo y margen con un futbolista por el que se realizó una inversión importante y que todavía no ha ofrecido el rendimiento esperado. En la entidad bermellona consideran clave que Larin recupere protagonismo, minutos y, sobre todo, gol. Solo así será posible pensar en recuperar parte del desembolso realizado en su día.

La cancelación de la cesión en el Feyenoord y el salto a la Championship permiten al club liberar masa salarial y mantener vivo el valor de mercado del jugador. En un contexto en el que el fútbol inglés no duda en invertir, como demuestra el reciente traspaso de Carlos Vicente al Birmingham por ocho millones de euros, que Larin vuelva a aparecer en el radar puede resultar decisivo a medio plazo.
La Championship, un escaparate exigente
El Southampton, histórico del fútbol inglés que actualmente compite en la Championship, la segunda división inglesa, ofrece a Larin un entorno competitivo, duro y con una exposición mediática notable. Aunque se trate de la segunda categoría, el nivel físico y la exigencia semanal son elevadísimos, algo que el delantero asume como un reto necesario para relanzar su carrera.

El club inglés busca reforzar su ataque con un perfil experimentado y entiende que, en un contexto distinto al vivido en Rotterdam, el canadiense puede reencontrarse con su mejor versión. Para Larin, además, supone una vía directa para volver a sentirse importante y recuperar sensaciones.
El Mundial, en el horizonte
Más allá del presente inmediato, hay un objetivo que condiciona cada paso del delantero: el Mundial que se celebrará en su país. Larin necesita minutos, continuidad y goles para asegurar su presencia con Canadá en la gran cita internacional. En ese sentido, seguir anclado en un rol secundario habría sido un riesgo demasiado alto.

La decisión de salir del Feyenoord responde precisamente a esa urgencia competitiva. En los últimos encuentros, incluso cuando dispuso de oportunidades claras, la falta de confianza fue evidente. El propio Van Persie mostró gestos de incredulidad ante los errores del delantero, una imagen que terminó de confirmar que el ciclo estaba agotado.
Una apuesta con incógnitas y algo de esperanza
La llegada de Larin al Southampton no garantiza un éxito inmediato. La Championship no concede treguas y el margen de adaptación es mínimo. Sin embargo, tanto el jugador como el Mallorca confían en que este nuevo escenario sea el punto de inflexión que hasta ahora no ha llegado.
Para el club bermellón, la prioridad es clara: que Larin vuelva a marcar. Solo así podrá revalorizarse un activo que, de momento, no ha dado el retorno esperado. Para el futbolista, es la oportunidad de volver a sentirse delantero, dejar atrás la frustración y competir en una liga que premia el carácter y la insistencia.
En definitiva, un movimiento que cierra una etapa fallida en Países Bajos y abre otra llena de exigencia en Inglaterra, con el Mallorca observando de cerca, consciente de que el desenlace puede ser clave para su planificación futura.