Víctor Muñoz se revaloriza en Osasuna y reactiva un negocio en el Real Madrid
Víctor Muñoz, formado en la cantera del Real Madrid y ahora pieza clave en Osasuna, se ha convertido en uno de los extremos más desequilibrantes de LaLiga, una explosión que reabre el debate en el Real Madrid sobre su recompra y pone en alerta al propio Osasuna ante el interés creciente del mercado
La aplicación del término ‘mejor cantera del mundo’ a ‘La Fábrica’ del Real Madrid puede admitir matices, pero la realidad sigue ofreciendo ejemplos concretos. Jugadores que no encuentran continuidad en el primer equipo blanco están demostrando fuera un nivel que obliga, como mínimo, a volver a mirarlos.
Ese es el caso de Víctor Muñoz, extremo de 22 años que encontró en Osasuna el escenario ideal para crecer. Algunos aficionados madridistas lo recordaran por aquel fallo ante el Barcelona en Montjuïc durante la pasada temporada, el cual pudo cambiar el transcurso de LaLiga. Aun así, lejos de quedarse estancado en aquel recuerdo, el joven extremo ha seguido avanzando en su formación, teniendo una evolución esta campaña que ha sido tan sostenida como llamativa.
De Valdebebas a El Sadar: una decisión estratégica
El pasado verano, el Real Madrid recibió ofertas de diferentes clubes de las cinco grandes ligas por Víctor Muñoz. La decisión final no fue casual: Osasuna ofrecía minutos, contexto competitivo y, sobre todo, una fórmula contractual favorable para el club blanco.

El acuerdo incluyó una cláusula de recompra progresiva, 8 millones en 2026, 9 en 2027 y 10 en 2028, y el 50 % de los derechos económicos para el Real Madrid. Una operación clásica de la entidad blanca, pensada para no perder el control de un talento que aún estaba en fase de maduración.
Un impacto inmediato en Primera división
Desde la banda izquierda de El Sadar, Víctor ha marcado diferencias desde el primer mes. Desborde constante, retorno defensivo y una capacidad poco común para sostener la intensidad hasta el final de los partidos lo han convertido en una pieza clave para Alessio Lisci.
Su actuación en Vallecas durante la última jornada de Liga fue una declaración de intenciones. Más allá del gol que acabó subiendo al marcador tras rebotar en un defensor, dejó una de las acciones individuales más impactantes de la jornada, superando rivales y definiendo en el tramo decisivo del encuentro. Fue elegido MVP y firmó un récord: 12 regates completados, el mejor registro de la temporada en LaLiga.
Datos, contexto y una progresión poco común
Las cifras explican solo parte del fenómeno. Víctor suma ya 4 goles y 4 asistencias entre LaLiga y la Copa del Rey, pero su valor va más allá del número final. Está entre los extremos más rápidos del campeonato y figura entre los diez mejores regateadores de Europa, compartiendo métricas con nombres como Lamine Yamal o Kylian Mbappé.

Además, ha corregido uno de los aspectos que se le señalaban a principio de curso: la caída física a partir de la hora de partido. Lisci lo expuso públicamente y el jugador respondió con hechos, siendo decisivo incluso en el tiempo añadido, como ya ocurrió ante el Real Oviedo o el Rayo Vallecano.
El dilema del Real Madrid y la inquietud en Pamplona
En Osasuna están encantados, pero también atentos. Su cláusula de rescisión es de 40 millones de euros, aunque el club sabe que esa cifra no se aplica al Real Madrid. Si el club blanco decide recomprarlo por 8 millones, la entidad navarra recuperaría la inversión de 5 millones más variables y obtendría algo de beneficio inmediato.
Desde Valdebebas, el discurso es prudente. La banda está poblada de nombres de primer nivel y no existe una necesidad deportiva inmediata. Sin embargo, la evolución de Víctor introduce una variable incómoda: su valor de mercado ya ronda los 10 millones, según Transfermarkt, y sigue subiendo.
El Real Madrid tiene en su mano una decisión estratégica. Recuperarlo para competir, recomprarlo para vender o dejar que siga creciendo fuera. De momento, a Víctor Muñoz no le queda otra que esperar, seguir trabajando en su carrera realizando grandes actuaciones que revaloricen su imagen, como la ofrecida en Vallecas. Su fútbol va por delante del debate, y cada partido acerca un poco más el momento en que alguien tendrá que apostar fuerte por él.