Pellegrini y Mourinho marcan la nueva tendencia de los banquillos en Primera
Esta temporada, los banquillos de LaLiga EA Sports no tienen grandes exfutbolistas, siendo Simeone el máximo exponente de un perfil de técnico que ha desaparecido del campeonato

Jose Mourinho y Manuel PellegriniImago
El fútbol es un reflejo de la sociedad y está en constante evolución; por eso esta temporada LaLiga EA Sports vive una tendencia totalmente distinta en los banquillos a la que se venía produciendo los últimos años. Este curso no hay grandes exfutbolistas entrenando, algo que hasta hace nada era la nota dominante en Primera.
Zidane, Ancelotti, Guardiola, Luis Enrique, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Arbeloa, Iraola, Valverde, Míchel, Koeman o Setién son algunos de los muchos exfutbolistas que han entrenado a algún de LaLiga en los últimos años, donde era muy habitual encontrarse a exjugadores con grandes carreras sobre el césped o leyendas en sus clubes en los banquillos. Ahora, solo el 'Cholo' Simeone, leyenda del Atlético de Madrid como jugador, representa esta tendencia. En el resto de clubes, aunque también hay exfutbolistas, prácticamente ninguno tuvo una trayectoria destacada como jugador.
Jose Mourinho es uno de los máximos exponentes de esta nueva tendencia en LaLiga. 'The Special One' fue un futbolista muy cortito. "Soy una persona inteligente. Yo sabía que no iba a ir más arriba; la Segunda División era mi nivel", llegó a reconocer el portugués, que desarrolló su carrera como jugador en el Rio Ave, Os Belenenses, Sesimbra y Comércio e Indústria, no llegando ni al centenar de partidos como profesional.
Manuel Pellegrini también representa a esta corriente de jugadores mediocres que luego se convirtieron en grandes técnicos. El chileno estudió la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Católica de Chile mientras jugaba, precisamente, en el Club Universidad de Chile, su único equipo como profesional.
Hay casos todavía más sorprendentes, como el de Manolo González. El entrenador del Espanyol no llegó al fútbol profesional, jugando en Tercera y Segunda División B, pero tuvo que dejar el fútbol a los 21 años por una grave lesión. Después se hizo conductor de autobuses en Barcelona, trabajo que fue compaginando con el de entrenador, hasta que le llegó la oportunidad del RCD Espanyol.
Algo parecido le ocurrió a José Alberto, ahora entrenador del Racing de Santander. Como futbolista, tan solo llegó a Tercera División. Después se preparó como entrenador en las categorías inferiores del Real Oviedo mientras compaginaba su trabajo en Ikea, la famosa tienda de muebles sueca. Ahora es leyenda del Racing al devolver el equipo a Primera.

El banquillo del Sevilla FC también está ocupado por un currante del fútbol. Luis García Plaza estuvo en la cantera del Atlético de Madrid, llegando incluso a entrar en alguna convocatoria con el primer equipo, pero al final donde jugó fue en el Yeclano, el filial del Rayo, el Talavera y el Benidorm, con el que consiguió subir a Segunda B. Su carrera como jugador terminó por una grave lesión de menisco a los 27 años. Después comenzó a entrenar y su trayectoria no ha hecho más que crecer, con cerca de 250 partidos en Primera, ascensos y salvaciones.
Solamente Quique Sánchez Flores tuvo una buena carrera como futbolista, además de Simeone. El madrileño no fue ni mucho menos una estrella, pero suma más de 300 partidos en Primera entre Real Madrid, Valencia y Zaragoza. Como entrenador ha logrado más éxitos, conquistando la Europa League y la Supercopa de Europa con el Atlético de Madrid y logrando varias salvaciones complicadas. Un perfil como el suyo, de futbolista cumplidor pero sin ser estrella, hay alguno que otro en los banquillos de Primera, como es el caso de Ramis, Iñigo Pérez o Hansi Flick, quien llegó a jugar en el Bayern de Múnich y a ganar varias ligas, pero sin ser pieza clave en el equipo alemán.