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Sevilla 0-1 Celta: Cuando la cosa está de leche...

Marcos Alonso, que transformó sobre la hora un inocente penalti de Oso a Moriba, permite que el 'tuerto' (como el que ha mirado desgraciadamente a Vargas, K.O. nada más volver) reinara en el país de los ciegos (A.K.A. Sánchez Pizjuán); así lo vivimos y lo contamos minuto a minuto

Óscar MurilloÓscar Murillo 7 min lecturaSin comentarios

El rico refranero español tiene ejemplos de sobra para este Sevilla FC voluntarioso pero inerme, sin capacidad alguna de reacción cuando le golpean y, lo peor quizás, con los argumentos justos para ser competitivo. En días en los que lo merece, la mayoría, pierde; cuando da más o menos la talla y enfrente no hay un equipo claramente superior, como este lunes le ocurrió con el RC Celta de Vigo, también sucumbe. Al final, acaba pasando algo que le perjudica. Sería tremendamente injusto cargar las tintas sobre Oso, que hace un penalti propio de sus 22 años tras ser, junto a su coetáneo Juanlu, de los pocos que insistió e insistió con descaro y sin descuidar su espalda. Pero al 'circo' nervionense le crecen a menudo los 'enanos' (Vargas se lesiona a los cinco minutos de volver). Seguramente no hay más cera que la que arde, si bien hay noches en las que, cuando la cosa está de leche, hasta los pájaros la dan. Otra derrota (tercera seguida en LaLiga más la de Copa) y el descenso a tres puntos.

La primera mitad fue tan vistosa como improductiva. Dominó ampliamente la posesión (62%-38%) el anfitrión, aunque dio la impresión de que tampoco le importaba tanto a su visitante, consciente de que sería más fácil de atacar la línea de cinco con que volvió a cerrar Matías Almeyda con espacios. Y llegó hasta tres veces con claridad el conjunto de Claudio Giráldez al contragolpe, pero los disparos de Bryan Zaragoza, Iago Aspas y Javi Rodríguez escasearon de potencia, pese a llevar dos de ellos una buena colocación. Atinó en todas Odysseas Vlachodimos, si bien es justo reseñar que en ninguna hizo la estirada de su vida. Por el contrario, la agresividad blanquirroja se cobró interesantes recuperaciones en campo contrario y buenas cabalgadas de Joaquín Martínez 'Oso' y, sobre todo, Juanlu Sánchez, aunque les faltó rematador o llegaron antes al cruce sus oponentes, como Carl Starfelt y Miguel Román en la última. Buenas intenciones, nula resolución.

El guion de la reanudación fue similar en cuanto a las intenciones, pero infinitamente más plagado de imprecisiones. Hasta un RC Celta acostumbrado a combinar y combinar hasta encontrar los resquicios en el planteamiento de enfrente erraba pases aparentemente fáciles, con lo que ritmo de la contienda se resintió, con más juego directo del que suele gustar a unos y otros. En el 56, como dibujo preciso de esta realidad, un ataque prometedor de Bryan Zaragoza que murió por sí solo al marcharse el malagueño en dirección a los únicos dos compañeros en disposición de rematar, Borja Iglesias y Jones El-Abdellaoui. En busca de imaginación, el 'Pelado' y su homólogo gallego no tardarían en tirar de banquillo para encontrar pegada, ingresando Rubén Vargas y Alexis Sánchez, más Pablo Durán y Williot Swedberg, aunque asumiendo el mínimo riesgo, porque se marcharon los más adelantados por parte y parte.

Enseguida, se pidió penalti sobre Lucien Agoumé que Sánchez Martínez desechó con vehemencia, justo antes de que el infortunio se cebase con el Sevilla FC. Ni cinco minutos duró sano sobre el campo el extremo suizo de ascendencia dominicana, que volvería a romperse para marcharse entre lágrimas. Cuando la cosa está de leche... Entró Adnan Januzaj, en absoluto una antítesis de la fragilidad precisamente. El panorama no mejoraba un ápice, pues Williot sorprendía a la espalda de José Ángel Carmona para mandarla mansa a las manos de Odysseas, mientras que el franco-camerunés probaba desde lejos a Ionut Radu con más fuerza que precisión. Las tablas ya no parecían tan malas en el cuarto de hora final, pues ninguno quería quedarse desnudo en la misma orilla, por más que los ropajes con los que llegaban a esta fase abrigaban poco. Con todo, tuvo la más clara Ilaix Moriba, pero no acertó casi a puerta vacía, tras desviar Vlachodimos el tiro cruzado de Swedberg.

Se redimió el guineano antes del epílogo, forzando el inocente penalti de Oso que no desaprovecharía Marcos Alonso, engañando al meta sevillista. Tocó ya a rebato, sin nada que perder, el conjunto de Almeyda, que anduvo cerca de empatar en el alargue con un lanzamiento a bocajarro de Miguel Sierra que solucionó Radu. No hubo tiempo para mucho más. Continúa la caída cuesta abajo de los nervionenses, que firman su cuarta derrota consecutiva (tres en LaLiga y la de la eliminación en la Copa del Rey a manos del Deportivo Alavés) tras la ilusionante goleada (4-0) al Real Oviedo. Ningún gol desde entonces, cuando Akor Adams firmó uno y regaló dos, además de culminar el póquer el también ausente por la Copa de África Chidera Ejuke. Sería muy básico el resumen, pero echarles les echan de menos visto lo visto, sobre todo al primero, que se está saliendo en tierras marroquíes.

Ficha técnica del Sevilla FC-RC Celta de LaLiga

Sevilla FC: Vlachodimos; Juanlu (Miguel Sierra 83'), Carmona, Gudelj, Kike Salas (Nianzou 83'), Oso; Agoumé, Mendy, Sow; Peque (Vargas 59') (Januzaj 67'); e Isaac Romero (Alexis Sánchez 59').

RC Celta: Radu; Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso; Mingueza (Carreira 91'), Miguel Román (Hugo Álvarez 67'), Moriba, El-Abdellaoui; Iago Aspas (Swedberg 58'), Bryan Zaragoza (Javi Rueda 67'); y Borja Iglesias (Pablo Durán 58').

Árbitros: Sánchez Martínez (murciano), con el valenciano Caparrós Hernández en el VAR. Amarillas a los locales Juanlu, Mendy y Alberto Flores (en el banquillo), así como a los visitantes Moriba, Mingueza y Claudio Giráldez (técnico).

Goles: 0-1 (88') Marcos Alonso, de penalti.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 19ª de LaLiga EA Sports, disputado en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán de Sevilla ante 31.383 espectadores, con poca pero ruidosa representación viguesa en la zona visitante.