El finiquito de Arbeloa en el Real Madrid ya debe estar preparado, con Klopp esperando...
Aunque tras la destitución de Xabi Alonso han sido muchos los que se han ilusionado con el ya extécnico del Castilla, la debacle copera ante el Albacete le puede pasar factura si no lo arregla pronto

Arbeloa, cabizbajo tras ser eliminado en el Carlos Belmonte.Cordon Press
Álvaro Arbeloa no tuvo el debut soñado como técnico del primer equipo blanco. O mejor dicho, tuvo el peor debut que se le recuerda a un entrenador del Real Madrid. Eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey por un equipo que lucha por sobrevivir en Segunda División, el Albacete, encajando tres goles y el último en el último segundo del partido.
Se las prometía muy felices cuando, casi por sorpresa, destituían a su amigo Xabi Alonso tras perder la final de la Supercopa de España ante el Barcelona y su móvil sonaba para que cogiese las riendas del primer equipo. Era su gran oportunidad y se preparó el mejor discurso posible para que en su primera rueda de prensa el madridismo más 'bufandero' saliese cautivado y ensalzándole como el gran salvador. El nuevo 'Mourinho' ha llegado, decían muchos.
Su sobrada elocuencia ante los medios y su hincapié en que él sabía mejor que nadie lo que representaba el madridismo eclipsaron hasta sus números en los banquillos. Con tan sólo 19 partidos dirigidos en Primera RFEF en el Real Madrid Castilla le han dado el timón de un barco que navega a la deriva y que a un campeón de la Bundesliga como es Xabi Alonso le ha costado dirigir. Florentino ve preparando otro finiquito, porque este te va a durar menos.

Y si te dura es porque se quite pronto el disfraz de 'Matrix' con el que ha salido a la palestra y se pone a trabajar como un... Los más eruditos que cubren la actualidad del conjunto blanco dicen que su encontronazo con Fernando Torres cuando ambos se midieron como técnicos en División de Honor Juvenil le ha hecho ganarse al vestuario en tan sólo 24 horas. Justo el tiempo que ha tardado en pegarse la primera sobrada pensando que podría vencer fácilmente con los jugadores de su Castilla a un equipo de La Liga Hypermotion.
Pues primera lección para ti, Álvaro. En la elite, porque Segunda también es la elite, Primera RFEF no, te gana cualquier equipo que esté más ordenado que tú y sepa bien a lo que juega. Entiendo que no te haya dado tiempo de nada, pero desde luego a pocos entrenadores se les ocurriría prescindir por decisión propia de jugadores como Courtois, Bellingham, Carreras, Tchouaméni, Rüdiger y Rodrygo, entre otros, en una eliminatoria a partido único. Porque lo de Mbappé se podía entender porque está tocado, lo del resto no.
Lo único que hizo bien en su estreno fue reconocer su culpabilidad en la rueda de prensa por su convocatoria y su once. Apostó por sus soldados más jóvenes y fieles sin saber que estos todavía no están preparado para una guerra como esta. Era un match-ball después de perder un título y lo más fácil que podía hacer era alinear a los mismos, o casi los mismos, que perdieron frente al Barça. Además, de haberlo hecho, le estaría echando un capote a su amigo Xabi Alonso porque, en caso de caer eliminados, quedarían señalados claramente quiénes son los culpables de la actual situación del Real Madrid. Pero optó por jugarse un triple con los del filial, sin necesidad alguna, y lo perdió todo.

Y no por el resultado solo, sino por sus formas también. Si cree que puede imprimirle a esta plantilla la actitud que le falta con las manos metida en los bolsillos y sin dejarse la voz en un partido porque es el Real Madrid, lo lleva claro. Que no mire con cara de incrédulo las ocasiones que fallan sus jugadores por muy claras que sean porque él no tiene un Balón de Oro en sus vitrinas precisamente. Y si de verdad piensa que puede enderezar el rumbo de esta embarcación que hace aguas por todos lados con los jugadores del Castilla, también lo lleva claro. Porque si en Copa se les ha hecho grande el Albacete, lo que viene por delante les tiene que quitar hasta el sueño. Dos partidos de Champions League (Mónaco y Benfica) entre medio de un duelo liguero ante un renacido Levante y un poderoso Villarreal.
Y mientras tanto, el nombre de Jurgen Klopp, que sigue en el paro, comienza a sonar con fuerza. Mucho tendrá que aprender y mejorar Arbeloa si quiere durar más que su amigo en el banquillo madridista. Como a tantos otros, como a Xavi en el Barcelona, esta oportunidad le ha llegado demasiado pronto, por muy de la casa que sea. Porque ser futbolista y entrenador no son la misma profesión. Y no todos nacen con el mismo talento en los pies que en la cabeza por muchos títulos que hayan ganado cuando se vestían de corto. Y porque en toda profesión se necesita experiencia y, se pongan como se pongan los madridistas, esto no lo tiene Arbeloa ni lo tendrá hasta que no pasen unos años. Y un vestuario de galácticos envenenados no es lo mejor para empezar a ganarla.