Camavinga manda un mensaje a la afición del Real Madrid: "Los madridistas no han visto al mejor Camavinga"
El centrocampista francés del Real Madrid, Eduardo Camavinga, comparece en el Estadio da Luz antes del duelo ante el Benfica con motivos de los 'playoffs' de la Champions League. El jugador defiende que el equipo no necesita un organizador y admite que aún debe ganar regularidad para mostrar su mejor versión
El Real Madrid vuelve a Lisboa con cuentas pendientes. Tres semanas después de una derrota dolorosa en el Estadio da Luz que le dejó fuera de los ocho mejores en la fase regular, el conjunto blanco afronta ahora una eliminatoria exigente ante el Benfica. En la previa del encuentro, Eduardo Camavinga tomó la palabra en la sala de prensa y dejó titulares tanto por el fondo como por la forma.
Distendido, sonriente y con un tono cercano, el internacional francés protagonizó varios momentos llamativos, aunque también dejó mensajes de autocrítica y ambición.
El debate del organizador
Una de las primeras cuestiones giró en torno a un debate recurrente en el entorno blanco: la necesidad de un mediocentro organizador. Lejos de esquivar la pregunta, Camavinga respondió con ironía.

“¿Tú qué piensas? Quiero saber lo que piensas y luego te respondo”, lanzó al periodista. Tras escuchar que, en opinión del interlocutor, el equipo sí necesitaría ese perfil, el francés replicó entre risas: “Pues yo pienso que no. Que tenemos jugadores con estas características. Pero si para ti lo necesitamos, hablaré con el presi”.
Más allá del tono distendido, el mensaje fue claro: el vestuario considera que dispone de recursos suficientes en la medular. El centro del campo blanco ha sido uno de los focos de análisis en las últimas semanas, especialmente tras el tropiezo en la capital portuguesa.
El “sofá gris” y la relación con el técnico
Camavinga también habló de su relación con el cuerpo técnico y desveló que ha pasado en varias ocasiones por el ya famoso “sofá gris” del despacho del entrenador.
“He estado muchas veces en ese sofá gris. Con Xabi y con Arbeloa. Es como cuando t�� vas a hablar con tu jefe”, explicó, comparando estilos. “Arbeloa es un entrenador al que le gusta hablar con el jugador y Xabi quería hablar más en el campo”, afirmó.

El francés evidenció naturalidad al tratar un tema que en otras comparecencias ha generado cierto ruido. Para él, esas conversaciones forman parte de la dinámica habitual de cualquier equipo competitivo.
Autocrítica y posición ideal
Más allá de las bromas, Camavinga ofreció una reflexión más profunda cuando se le preguntó por su mejor posición. “La posición de 6 es la que más me gusta”, afirmó con rotundidad.
Sin embargo, el centrocampista asumió que aún no ha alcanzado su techo. “Los madridistas no han visto al mejor Camavinga. Sé que puedo hacerlo mejor. ¿Si me siento capaz de ser organizador? Creo que puedo hacerlo. Me falta regularidad. Sé que cometo errores y es algo que tengo que mejorar”.
Sus palabras revelan un ejercicio de autocrítica poco habitual en un futbolista de su edad y trayectoria. Consciente de su talento, también reconoce que debe ofrecer continuidad en su rendimiento para consolidarse como referencia en la base del juego.

Espíritu de revancha en Lisboa
El recuerdo de la derrota anterior en Da Luz sigue presente en el vestuario. Camavinga no lo ocultó y apeló al carácter competitivo del grupo. “Hay que jugar con espíritu de revancha”, aseguró.
El mensaje táctico fue sencillo: “Vamos a tener que atacar y defender juntos. Hay que hacer un gran partido por nuestra afición, sobre todo por lo que sufrieron en nuestra última visita a Lisboa”.
El francés considera que la clave estará en la cohesión colectiva, tanto en la presión como en la salida de balón, dos aspectos que fallaron en el último precedente ante el Benfica.
Críticas y foco competitivo
En un contexto de alta exigencia, el centrocampista también fue preguntado por las críticas. Su respuesta reflejó madurez: “Es parte del trabajo de un futbolista. Es una cosa normal. Tienes que estar focalizado en tu trabajo. No miro mucho las redes sociales y similares. No voy a estar más triste porque me critiquen. Eso me da más fuerza para trabajar y mejorar”.
La comparecencia dejó la imagen de un jugador cómodo, consciente de lo que se espera de él y decidido a dar un paso adelante. En una eliminatoria que puede marcar el rumbo europeo del curso, Camavinga reivindica su papel y asume el reto: crecer, ganar regularidad y demostrar que su mejor versión aún está por llegar.