El Real Madrid acelera en la búsqueda de un central de garantías
El Real Madrid afronta semanas decisivas tanto en el plano deportivo como en el económico. Obligado a disputar el 'playoff' de la Champions League, el club blanco también trabaja en paralelo en una de sus grandes prioridades de futuro: reforzar el eje de la defensa con un central de primer nivel que marque época en el Santiago Bernabéu

La operación 'central' en el Real MadridIMAGO
Más allá del golpe deportivo sufrido en la Champions League y del exigente calendario que se avecina en una temporada ya complicada, en Valdebebas existe una reflexión profunda sobre el rumbo defensivo del equipo. La dirección deportiva entiende que el Real Madrid no puede seguir dependiendo de soluciones temporales en una posición tan sensible como la de central. Las últimas temporadas han dejado una constante: lesiones graves, falta de continuidad y una sensación de fragilidad impropia de un aspirante permanente a todos los títulos.
El problema no es nuevo, pero sí se ha acentuado. La retirada de referentes, el desgaste físico de jugadores clave y la ausencia de un líder claro en la zaga han obligado al cuerpo técnico a improvisar más de la cuenta. En ese contexto, el próximo mercado de verano se perfila como el momento clave para acometer una reconstrucción que ya no admite demora.
Salidas, incógnitas y urgencias defensivas
La situación contractual y deportiva de varios futbolistas explica la urgencia. David Alaba tiene prácticamente asegurada su salida al finalizar la temporada, mientras que la continuidad de Antonio Rüdiger no está garantizada. A ello se suma el caso de Éder Militão, que cada vez que reaparece demuestra ser diferencial, pero cuya fiabilidad física genera dudas tras encadenar tres lesiones graves.

El curso pasado, el Real Madrid ya tuvo que recurrir de forma recurrente a Aurélien Tchouaméni como central de emergencia, una solución que permitió salir del paso, pero que evidenció la falta de profundidad real en la plantilla. Esta temporada, el escenario se ha repetido y la sensación interna es clara: no se puede volver a competir al máximo nivel europeo sin un refuerzo de jerarquía atrás.
Schlotterbeck y Lukeba, los informes que convencen
Según informa ESPN, Juni Calafat, jefe de ojeadores del club, ha elevado informes muy favorables sobre dos centrales que encajan en el perfil buscado. El primero es Nico Schlotterbeck, actual zaguero del Borussia Dortmund. A sus 26 años, combina experiencia europea, liderazgo y una notable salida de balón. Su contrato finaliza en 2027, un detalle que abre la puerta a una negociación compleja pero viable.

El segundo nombre es Castello Lukeba, pieza clave del RB Leipzig. Con solo 23 años, el francés representa una apuesta de presente y futuro: potencia física, velocidad para corregir a campo abierto y una proyección que encaja con la política del club de adelantarse al mercado. Su fichaje exigiría una inversión elevada, pero en el Real Madrid consideran que su margen de crecimiento justifica el esfuerzo.

Competencia europea y alternativas sobre la mesa
El interés por Schlotterbeck no es exclusivo. Clubes como FC Barcelona, Bayern Múnich, Liverpool o Manchester City siguen de cerca su evolución, lo que anticipa una puja intensa. Por ello, en Valdebebas también se valoran escenarios alternativos, incluidos perfiles de menor coste o jugadores ya conocidos por la casa.
En ese grupo aparecen opciones como Ibrahima Konaté, así como la progresión de jóvenes como Dean Huijsen o Raúl Asencio. Sin embargo, el consenso interno apunta a que hace falta un central que llegue para mandar desde el primer día.
Una decisión que marcará el próximo ciclo
Florentino Pérez sabe que la solidez defensiva ha sido siempre la base de los grandes éxitos del club. El próximo verano no será uno más: la elección del nuevo mariscal de la zaga condicionará el rendimiento del equipo durante varias temporadas.
Schlotterbeck aporta madurez inmediata; Lukeba, una proyección que puede marcar una era. La decisión final dependerá del contexto del mercado, de las salidas que se confirmen y de la capacidad del club para adelantarse a sus rivales. En cualquier caso, el mensaje es claro: el Real Madrid ya no quiere parches. Quiere volver a ser inexpugnable.