Matarazzo tiene dos niños rebeldes que ya mandan en la Real Sociedad
Jon Martín y Mamadou Sarr, con 21 y 20 años respectivamente, se han afianzado en los planes de Matarazzo y destacan por sus números defensivos, su contundencia en los duelos y su capacidad para iniciar el juego desde atrás.

Jon Martín y Mamadou SarrImago
La Real Sociedad atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada. Cuatro victorias consecutivas han impulsado al equipo de Matarazzo hasta la quinta posición de LaLiga, con un ataque que también ha encontrado el camino del gol. Pero detrás de esta mejoría hay dos nombres que están ganando peso a pasos agigantados: Jon Martín y Mamadou Sarr, una pareja de centrales que, pese a su juventud, se ha convertido en una de las grandes fortalezas del conjunto txuri-urdin.
Después de probar distintas combinaciones en el eje de la zaga, Matarazzo ha apostado por el canterano de Lasarte-Oria, de 21 años, y el francés, de 20, que está cedido hasta final de temporada. Ambos acumulan cinco titularidades consecutivas juntos y han demostrado que encajan a la perfección en una propuesta que exige defender hacia adelante, presionar lejos del área y recuperar el balón en campo rival.
El cambio comenzó a tomar forma ante el Deportivo, cuando el entrenador dio libertad a Sarr para saltar de su posición y perseguir a Luismi. Desde entonces, la pareja ha respondido frente al Saint-Gilloise, Málaga, Lillestrom y Levante.
Martín destaca especialmente por su capacidad para imponerse en los duelos, solo superado en este aspecto y en lo que va de liga por Tenaglia, Kike Salas y Lejeune. Sin embargo, el realista presenta el mejor porcentaje de acierto de los cuatro, con un 60%. También suma 17 entradas, el tercer registro más alto de LaLiga, y 38 duelos aéreos ganados, solo por detrás de los 45 de Kike Salas entre los defensas.
Su influencia va más allá de las estadísticas defensivas. Martín ya ha marcado un gol y repartido una asistencia, además de intervenir en recuperaciones que terminan generando ocasiones. "Es la identidad de este equipo. Somos un equipo valiente al que le gusta ir fuerte a la presión y muchas veces nos quedamos expuestos, pero es lo que nos gusta y estamos contentos... Me siento cómodo presionando a pares y cada uno es responsable de ganar sus duelos. Nos sentimos fuertes y confiados; es algo que me gusta porque podemos demostrar nuestro potencial", explicó en Zubieta.
Sarr, seguridad sin hacer ruido
A su lado, Mamadou Sarr se ha ganado un sitio sin necesidad de alzar la voz. Pese a las dudas iniciales sobre su adaptación al perfil izquierdo, el francés ha demostrado que puede rendir ahí con solvencia. Corrige bien a la espalda, es potente en el uno contra uno y se atreve a abandonar su posición para perseguir a su marca.
Con balón también ofrece garantías, con un 96% de acierto en el pase. "Es un buen chico, tranquilo, se le ve a la hora de jugar y también fuera del campo. Estoy contento con el trabajo que estamos haciendo porque nos compenetramos muy bien. Está aprendiendo castellano, pero manejo el inglés e intento ayudarle en todo lo que puedo", le definió Martín.
La Real ha encontrado una pareja que combina contundencia, velocidad y buen trato de balón. Y lo más interesante para Matarazzo es que, con 20 y 21 años, ambos todavía tienen margen para crecer.