Una baja segura y muchas dudas de Matarazzo para recibir el sábado al Betis
Aramburu cumplió en el Ramón Sánchez-Pizjuán ciclo de amonestaciones, mientras que Pablo Marín y Beñat Turrientes se marcharon tocados, uniéndose a una amplia lista de la que saldrá probablemente a tiempo Guedes

El de Caracas sufrió con la marca de Ejuke y se llevó una amonestación al filo de la media hora.IMAGO
Jon Mikel Aramburu, que vio la quinta amarilla del ciclo y deberá cumplir sanción por acumulación de amonestaciones, es una de las dos bajas seguras para Pellegrino Matarazzo con vistas a la jornada 35ª de LaLiga, que, en clave realista, volverá a medir los albiazules el próximo sábado 9 de mayo a las 21:00 horas con otro equipo sevillano, en este caso el Real Betis. La otra ausencia será la de Álvaro Odriozola, recuperándose de su rotura del ligamento cruzado anterior.
Además, el preparador de Nueva Jersey deberá estar pendiente de su amplia nómina de tocados y dudosos, los últimos Pablo Marín (con una fuerte contusión en un tobillo) y Beñat Turrientes, quienes se marcharon cojeando del feudo nervionense. Se unen, así, a Gonçalo Guedes (también con la misma articulación dañada, aunque mucho mejor, por lo que debería llegar a este fin de semana), Igor Zubeldia y Jon Karrikaburu, mientras no corre tanta prisa volver a ver a Iñaki Rupérez, inédito desde agosto del año pasado por culpa del menisco. Los tres han regresado este 5-M con el grupo. Por último, Yangel Herrera tiene un leve esguince en el tobillo derecho tras el entradón de José Ángel Carmona, que quedó en amarilla.
A la vuelta de Sevilla, la primera plantilla de la Real Sociedad completó este martes a mediodía en Zubieta una sesión de recuperación tras la que descansará el miércoles, volviendo al trabajo el jueves a las 15:00 horas en su ciudad deportiva para comenzar a preparar ya de todas todas el encuentro ante el Real Betis. Serán, por ende, únicamente dos sesiones a puerta cerrada, junto con la del viernes a las once de la mañana en el mismo escenario, pues el sábado tocará comparecen en Anoeta para el partido ante los verdiblancos.
Sin alicientes clasificatorios, más allá del honor y el dinero
"Queremos ganar los cuatro partidos que nos quedan", aclaraba en sala de prensa el entrenador de la Real Sociedad, Pellegrino Matarazzo. "Somos conscientes de que representamos un escudo y una ciudad", terciaba en zona mixta el capitán blanquiazul, Mikel Oyarzabal. La mala imagen ofrecida en el Ramón Sánchez-Pizjuán escocía en la delegación easonense, con propósito de enmienda incluido.

Pero lo cierto es que LaLiga tiene ya muy pocos, casi ningún aliciente deportivo, ya que la posible Champions League vía quinta plaza queda ya a 10 puntos a falta de 12 (que serían, en el mejor de los casos, 7 a falta de 9 de ganar el sábado). La sexta plaza sí está más cerca, pero, a lo sumo, brindaría una Europa League en el bolsillo ya como campeones de Copa del Rey. Engordar las arcas quedando lo más arriba posible y el honor, lo único en juego.