30 aniversario

Luis de la Fuente, 65 años: "En menos de dos meses aprendí a bailar sevillanas; vi que era una de las cosas que hice para integrarme"

El seleccionador, que participó en Sevilla en el Congreso AECOC de Gran Consumo, desveló qué le hizo sentirse todavía más feliz tras la victoria y explicó la filosofía personal que intenta transmitir a sus futbolistas

Luis de la Fuente, 65 años: "En menos de dos meses aprendí a bailar sevillanas; vi que era una de las cosas que hice para integrarme"

Luis de la Fuente, seleccionador españolImago

José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero 4 min lecturaSin comentarios

Luis de la Fuente clausuró la primera jornada del Congreso AECOC de Gran Consumo, celebrado en Sevilla con la presencia de más de 1.300 directivos de las principales compañías del país. El seleccionador nacional, ganador de la última Copa del Mundo, repasó algunas de las claves de su carrera y compartió los valores que intenta transmitir a sus futbolistas, así como la importancia de trabajar cada día para ser mejor persona.

El entrenador riojano recordó la emoción que le generó la final del Mundial y que España se proclamase campeona. "Lo que sentí cuando sonó el pitido en la final del Mundial y habíamos ganado fue algo parecido a la felicidad... Ver a la gente feliz; los futbolistas lógicamente habían hecho un trabajo excepcional y estaban exultantes, pero ver a un país entero y a todo el equipo, a mí eso me hizo sentirme todavía más feliz", aseguró.

Los valores que aprendió en Haro y lleva a la Selección

De la Fuente también echó la vista atrás para recordar sus orígenes en Haro, en La Rioja, y la educación que recibió de sus padres. Su padre, marino mercante, le inculcó una máxima que todavía le sirve: "Luis, tienes que merecerte que la gente te escuche".

El seleccionador reconoció que "trato de ser mejor persona cada día", tanto en el plano personal como en el profesional. "La vida se entrena cada día porque para ser mejor persona hay que hacer un ejercicio diario, y entrenarse todos los días... Soy muy autoexigente, y me acuesto pensando cada día en que quiero ser mejor de lo que fui ayer", confesó.

Esa exigencia también se refleja en su manera de gestionar el vestuario de la Selección. "El trabajo duro gana al talento cuando el talento no trabaja duro", siendo esa la frase que resume el vestuario de esta selección. Para De la Fuente, el talento por sí solo no basta. Los jugadores que acuden a sus convocatorias deben ser "solidarios, generosos, sacrificados y anteponer el bien común al particular".

Su vínculo con Sevilla y el fútbol

La intervención de Luis de la Fuente también dejó espacio para hablar de su relación con Sevilla, ciudad a la que llegó en 1997. El seleccionador recordó las diferencias que encontró entonces respecto a su Haro natal, pero también la rapidez con la que se integró en una forma de vida distinta. "En menos de dos meses aprendí a bailar sevillanas; vi que era una de las cosas que hice para integrarme rápidamente en la forma de vida, en el fútbol... Disfruté y disfruto mucho de esta gran ciudad", afirmó.

Por último, De la Fuente reflexionó sobre las diferencias generacionales y la manera de entender el esfuerzo. Aunque considera que los jóvenes tienen otras mentalidades y formas de ver la vida, mantiene su apuesta por la disciplina, el sacrificio y el trabajo diario. Para él, la clave está en desarrollar el talento y ponerlo siempre al servicio del equipo.